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Editorial

Nuestra deuda como ciudadanos con el turismo y la cultura

Guardamos silencio ante las atrocidades que vive nuestro patrimonio arquitectónico. Este es un silencio peligroso, porque en este caso, no sólo estamos negando la historia al visitante, sino que a nuestros herederos.


 Por La Tribuna

Este fin de semana Antuco está de fiesta y nosotros invitados a participar de ella. Sí, haremos la transmisión de “Rec en la montaña”.

Se trata de una versión más pequeña de “Rec en Concepción”, pero con el mismo objetivo: ayudar al fortalecimiento de la industria del turismo, cooperar en el crecimiento de la economía y difundir la cultura local. Bien por este paso que da Sernatur.

Como Radio San Cristóbal y Diario La Tribuna nos sumamos al esfuerzo que hacen nuestras actuales autoridades con el fin de difundir un festival que espera reunir a más de 3 mil personas en el Estadio Municipal de la comuna cordillerana.

Pero pese a que todos estamos en concordancia con la necesidad de “vender” aún más nuestros atractivos turísticos, lo cierto es que desde nuestro punto de vista, aún estamos en deuda como habitantes conocedores de las virtudes de nuestra provincia.

Conocemos cada rincón de este paraíso en las 14 comunas de Biobío, sabemos donde existen lugares aún más hermosos que aquellos que aparecen en las revistas internacionales sobre el turismo natural y nos quedamos en silencio, compartiéndolos sólo con los amigos y la familia. Quizás sea una forma de proteger lo nuestro, pero también es una forma de negarlo al extranjero.

Somos personas lindas, dicen en todo Chile, atendemos al que llega como si fuera uno más, sin embargo, no podemos contar una historia con fundamentos y conociéndola, porque tampoco ha sido esa nuestra preocupación: educarnos para recibir al otro.

También guardamos silencio ante las atrocidades que vive nuestro patrimonio arquitectónico. Este es un silencio peligroso, porque en este caso, no sólo estamos negando la historia al visitante, sino que a nuestros herederos, que sólo recordarán que hubo una construcción que verán en fotografías.

Usaremos como ejemplo el Fuerte de San Carlos de Purén, advirtiendo que como él hay más estructuras en la provincia que están igual de abandonadas.

Aquí es donde queremos hacer un llamado a los ciudadanos de Biobío.

Si es claro ver que las autoridades se despreocuparon de su mantención y de la reconstrucción de su historia, ¿por qué hemos guardado un silencio cómplice y hemos permitido que estén en la miseria y prontos a desaparecer?

En el caso de Alto Biobío, si bien se ha avanzado mucho, ¿por qué aún no hemos reclamado más información en los distintos puntos de la comuna sobre la vida y costumbre del pueblo Pehuenche? (reiteramos, se ha avanzado mucho, pero falta mucho también).

Si nos organizamos como comunidad usando nuestro conocimiento y participando de los distintos mecanismos de organización que permite nuestro Estado, podemos incluso convertirnos en empresarios del turismo y así la conclusión, una vez más nos lleva a decir: está en nosotros seguir creciendo y haciendo de la Provincia de Biobío un destino turístico internacional.

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