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Economía

El banco no lo es todo: Conoce las otras opciones de financiamiento para pequeñas y medianas empresas

El tamaño de las organizaciones sigue siendo determinante para la entrega de créditos en Chile y las pymes son las más perjudicadas.


 Por Camila Celis

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Las cifras del registro nacional de pymes del Ministerio de Economía, Fomento y Turismo revelaron que en 2021 hubo un incremento anual de un 25% en la constitución de nuevas pymes: nacieron 198.087. La pérdida de empleos por la crisis sanitaria fue una de las principales razones para la aparición de más empresas y, según cifras de la Asociación de Emprendedores de Chile (Asech), hoy son más de 900 mil las pymes existentes en el país.

Todas estas nuevas pequeñas y medianas empresas no están exentas de uno de los problemas más recurrentes para ellas: la falta de financiamiento. El tamaño de las organizaciones sigue siendo determinante para la entrega de créditos en Chile y las pymes son las más perjudicadas. Según el último informe de la Asociación de Bancos e Instituciones Financieras (Abif), el monto de créditos bancarios a pymes cayó un 12,2% anual a septiembre.

“Durante la pandemia, el crecimiento de las pymes se disparó en forma importante, y la crisis actual con una alta inflación, hace que la necesidad de liquidez sea más apremiante. La banca históricamente ha sido una fuente de difícil acceso para las pymes y hoy aún más con las mayores restricciones a la entrega de créditos, por lo tanto no pueden depender únicamente de la banca”, afirma Diego Plaza, analista financiero tributario de Maxxa, fintech de servicios financieros para pymes.

Sin embargo, hoy la banca no es la única fuente de financiamiento a la que pueden acceder las pequeñas y medianas empresas. “Hoy las pymes cuentan con muchas más opciones para obtener liquidez y es importante que conozcan cuáles son estas, para elegir la que sea más conveniente a su realidad. En Chile y el mundo han ido apareciendo numerosas instituciones financieras digitales que usan la tecnología para dar respuestas rápidas”, explica Plaza.

1-Factoring: consiste en un crédito a corto plazo que financia las cuentas por cobrar de las empresas. Esto se traduce en el traspaso en dominio a un tercero de sus facturas por cobrar. Este instrumento alternativo se hace cargo de la cobranza y recaudación de las facturas, además de la realización de un análisis de riesgo de los pagadores.

2-Crédito rápido: es una ayuda financiera dedicada a prestar dinero de manera más rápida y sencilla que los créditos tradicionales, con un plazo que generalmente no supera las 24 horas. Esto se refleja en su flexibilidad, ya que no precisan mayor documentación, y en la posibilidad de realizar la solicitud a través de plataformas digitales, contando con una evaluación ágil de la situación financiera del solicitante de crédito.

3-Leasing: este es un instrumento financiero destinado a resolver el obstáculo de la adquisición de activos fijos como vehículos, terrenos, oficinas, entre otros. La empresa adquiere activos fijos a través de un contrato de arrendamiento en el que se dispone la opción de compra por parte del arrendatario. Este último se encarga de pagar rentas mensuales para saldar el valor del bien.

Por último, Diego Plaza señala que “existe otra opción muy usada por las pymes chilenas, que es pedir dinero prestado a familiares y conocidos. Sin embargo, esto puede ser riesgoso, ya que carece de un sistema formal que asegure los pagos e incluso puede generar más de un dolor de cabeza para los emprendedores, por lo que no es recomendable”.


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