suscríbete al boletín diario

Destacados

Alcatraz, fiel representante del caballo chileno

Alcatraz era una máquina para caminar y muy manso. Corrió en Los Ángeles, Mulchén y Chillán, se destaca en los relatos.


 Por Pepe Riquelme Reportero Patrimonial

ALCATRAZ

Desde su época fundacional (1739), a la llegada de la exitosa dupla caballo – conquistador, Los Ángeles se ha caracterizado y reconocido a nivel nacional, como una zona de “Caballos y Caballeros”. Estos equinos siempre estuvieron en el desarrollo y progreso de nuestra ciudad, en lo militar, agrícola, transportes y deportes.

Pero, según escritos históricos, citan al caballo en Chile, sin más, que los descubrimientos que realizó el paleontólogo Rodolfo Hauthal en la Cueva del Milodón, en la Patagonia, los restos de un caballo prehistórico, el “Onochippidium saldiasi”, del cual se encontraron hasta los cascos, que aún contenía la última falange con cartílago, así como restos de pelos amarillentos. O como también, nos remontamos a principio del año 1600, en documentos escritos por Alonso González de Nájera, en que deja en claro la inteligencia de nuestros mapuche, maestros en domar caballos, para aliviarles la carga y sacarles el máximo de rendimiento y expresa: …Revelan en sus vínculos con los caballos no sólo la inteligencia sino también la sensibilidad y capacidad superior para establecer contacto armonioso con la naturaleza.

Desde el inicio como Villa, la crianza de caballos y su uso se ven circunscritos a los españoles recién avecindados en la zona; poco después se ven incorporados a las filas combativas del pueblo mapuche. La Alta Frontera señalaba el límite que existía en esa época entre las zonas conquistadas y apaciguadas y aquellas que intentando ser sometidas resistieron al conquistador. Estos lograron desarrollar hábiles técnicas de uso y cabalgadura de los caballos traídos a la zona, desarrollando extensos grupos de jinetes y hábiles guerreros sobre la cabalgadura, destacándose entre ellos “Lautaro” quien formó los primeros escuadrones de caballería mapuche. Durante la fundación y La Colonia, el caballo es protagonista del incipiente desarrollo de la Villa. Durante los siglos XVI y XVII, el ejército colonizador se vio diezmado por las constantes guerras y la implacable tensión de los pobladores de tener que lidiar con las labores agrícolas, con un arma en la mano y el arado en la otra. En el siglo XIX, se caracteriza por el trabajo en la producción agrícola, los grupos de yeguas reproductivas se van consolidando y sus orígenes se transforman en marca de calidad. Después de la Independencia, los caballos criollos se clasifican según su uso, así surge el caballo de paseo de gruesa contextura, el de paso o viaje de baja alzada y menuda contextura, de suave andar y el de trote o marcha usado para las faenas agrícolas y el ejército. En esa época son muy indispensables para los ejércitos de caballería de Los hermanos Carrera, los ejércitos de O´Higgins y San Martín, son claves en las batallas. Además, debemos recordar a Regimiento N°2 de Milicias de La Laja (de caballería), compuesto mayoritariamente por inquilinos y vecinos de la Hacienda “San José de las Canteras”; “Los Dragones de la Frontera”; los “Cívicos de Caballería”; El Regimiento de Granaderos a Caballo”; “Los Cazadores a caballo”.

En la mitad del siglo XIX, los caballos chilenos fueron reconocidos como los mejores de Sudamérica. El general Ramón Freire obsequió en el año 1820 un notable caballo alazán al Rey Jorge IV de Inglaterra, que causó verdadera admiración en Londres. Bernardo O´Higgins, en su Hacienda “Las Canteras”, gozaba de la más alta reputación y consideración, como fuente de origen de la mejor población de caballar chileno.

Desde los más viejos tiempos, en la paz como en la guerra, ha sido fiel a sus jinetes. Por eso es que la bizarra estampa del caballo en los monumentos a los héroes, no es tan solo ornamento sino un símbolo de lealtad, virtud que no ha sido quebrantada jamás por ninguno.

En 1879, cuando de nuevo el noble caballo es llamado a las filas. De general a trompeta, todos los combatientes montados emplean el caballo chileno, cuyas características son las mismas actuales.

Baquedano hace la guerra en “Diamante” y “Caliboro”, sus preferidos; el caballo en la guerra, tuvo activa participación en diferentes teatros de operaciones

En el año 1893, se organiza el primer grupo de criadores de caballos, de la Sociedad Nacional de Agricultura y logra crear el primer registro de caballos chilenos.

Desde el momento en que el campesino chileno tuvo paz suficiente para dedicarse a las faenas de la agricultura, requirió de buenos caballos que le permitieran los trabajos activos y de resistencia del campo, el arreo y rodeo de los ganados, como la marcha en los grandes potreros para la vigilancia y cuidado de sus reses.

GRAN COMPAÑERO

En la provincia de Bío Bío, una de las haciendas que ganó fama por sus excelentes caballares fue “Harás Curiche” de don Estanislao “Lito” Anguita Anguita, excelente hombre de campo, dotado de un instinto admirable para la crianza de la raza, quien tuvo en su Haras, en buena parte de la mitad del siglo XX, a uno de los mejores y briosos corceles, “Alcatraz”, cuya exitosa crianza dejó profundas raíces que llegan hasta hoy, entregando ligeros y veloces corceles para el rodeo y la hípica. Otros destacados criadores fueron Edmundo Moller Bordeau; con su criadero “Casas de Renaico”, con yeguas y reproductores, corraleros de pura sangre. Caballo de Patrón; Árabes, Hackney, Percherones, Percherones mestizos, Belgas y Belgas mestizos. Durante varios años fue considerado como capataz del rodeo de Santiago. (Año 1950 – 1951). Este criadero fue formado a base de entusiasmo y esfuerzo por don Alberto Moller Serrano. De aquí, salieron otros destacados criadores de nuestra zona: Manuel y Víctor Moller; Edmundo Bordeau Alemparte. Luis de la Fuente, en su Fundo “Santa Magdalena, camino a Puente Perales; Javier Pezoa; Ítalo Zunino Muratori, con su criadero “Agua de los Campos y Maquena”. En la década de 1950, un grupo de criadores dona al ejército, caballos finos, inscritos en los registros de la Sociedad Nacional de Agricultura. Con esta donación formarían dos escuadrones de 15 caballos cada uno.

En los tiempos de paz, el caballo es destinado a realizar competencias deportivas; el deporte ecuestre en sus más variadas formas.

ALCATRAZ Y HARAS CURICHE

“Alcatraz”, según la historia corralera, nació en 1911 en la Hacienda Miraflores, propiedad de don Alberto Correa Valenzuela, en la ciudad de Graneros. Fue allí que en el año 1913, llegó don Luis de la Maza Risopatrón y compró a “Alcatraz” para el criadero de don Manuel de la Maza. Años después, le fue vendido a don Lisandro Anguita, quien en el año 1925 se lo vende a su primo Estanislao Anguita, para el criadero “Curiche”, que luego pasaría a manos de su hijo Estanislao “Lito” Anguita Anguita. “Alcatraz”, hijo de “Africano” y de “Bandurria”; fue un potro de color barroso, cariblanco, con una mano y pata blanca, manchas blancas en ambos costillares. Comentario de la época, del arreglador de don Manuel de la Maza, decía:”Era largo, parecía un queltehue cuando estaba suelto en el potrero, era muy bonito. Lo recibí de freno pero sin arreglo, pesaba cerca de 400 kilos y salió bueno altiro. No costó nada arreglarlo, obediente, vivo, inteligente y astuto. De piernas fuertes, reforzadas, forzudo, de buen encuentro, excelentes corvas, tusa delgada, mechón abundante, de gran rienda”. Ganador de varios Champions y otros tantos en las Fiestas del Caballo chileno.

Fue el potro chileno al que se le presentaron las mejores madres, saliendo campeones en exposiciones. Por años fue denominado como “Jefe de Raza”, es decir, un reproductor que tiene las condiciones de transmitir sus bondades morfológicas y morales o de función. Donde sus hijos resultan en gran proporción, ser mejores ejemplares que el mismo padre, imponiendo en ellos un gran Sello de Racial.

“Alcatraz” vivió hasta los 29 años de edad, falleció en el año 1940, dejando en la historia del caballo chileno, una tremenda calidad y una excelente descendencia.

(Información y fotografía de la Revista de la Asociación de Criadores de Caballares)

Especial Coronavirus

  • Compartir:
etiquetas
ALCATRAZcaballocampesinosejercitoMILITARES

opinión

lo más leído

logo-ediciones-anterioes