martes 19 de noviembre, 2019

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Volcán Lonquimay: un mágico paraje natural con grandes alternativas para el deporte outdoor

El destino cordillerano comparte su paisaje con la reserva nacional Malalcahuello y el resort de Montaña Corralco.


 Por Juan Villalobos

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Uno de los destinos más apetecidos a nivel mundial es el Volcán Lonquimay. Caracterizado por un espectacular entorno, compuesto por milenarias araucarias, nieve y montaña, hacen que este destino se convierta en uno de clase mundial, preferido por turistas, esquiadores y snowboardistas de todos los niveles.

Uno de los elementos distintivos de este lugar es la reserva nacional Malalcahuello, creada el 31 de marzo de 1931, que es un perímetro silvestre constituido por 31 mil hectáreas, donde destaca una mixtura natural generada por el contraste de bosques centenarios, así como la flora y fauna autóctona, junto al imponente entorno cordillerano que hace resaltar sus gélidas laderas, mientras que en primavera u otoño, el imponente color de la vegetación logra pintar un cuadro con colores de ensueño para los turistas, que cada vez prefieren más esta postal de belleza mundial.

Cabe destacar que en este ecosistema de características únicas, especies endémicas como el cóndor andino, el pudú y el puma han logrado subsistir y mantener sus líneas de reproducción de manera perdurable, además de estar protegidos por la ley de caza.

Verdes senderos en verano, paisajes de colores pastel en otoño, bosques nevados en invierno y llamativas flores en primavera hacen que cualquier momento del año sea ideal para visitar la reserva nacional Malalcahuello.

Uno de sus principales atractivos turísticos son los senderos naturales y miradores que atraviesan bosques nativos e incluso centenarios. El lugar tiene a disposición de los visitantes 11 senderos, entre los cuales destacan el Piedra Santa (7.5 km, 5 h), Tres Arroyos (2.5 km, 1.5 h), El Raleo (3.5 km, 2 h), Las Araucarias (1.5 km, 1.5 h) y El Coloradito (30 km, 8 h).

RESORT DE MONTAÑA CORRALCO

Sin duda, una de las mejores alternativas para disfrutar de este entorno natural único es Corralco Resort, al estar inmerso en un entorno donde priman las araucarias milenarias junto a fauna silvestre única y vistas a los montañosos relieves cordilleranos.

Este centro cuenta con instalaciones de primer nivel para recibir a sus clientes, como son restaurante, spa, gimnasio e incluso sala de cine, entre otras atracciones enfocadas en complacer a toda la familia.

De igual forma, uno de los puntos altos que este lugar tiene para sus visitantes sin duda alguna es su centro de ski, contando con una de las mejores pistas para principiantes de toda Sudamérica, compuesta por más de mil 300 metros de largo y una pendiente ideal de 12%, mientras que la telesilla Cornisa y la pista Liebres ofrecen un entorno inmejorable para quienes deseen aprender de forma segura o para quienes estén interesados en entrenar y mejorar su desempeño en el ámbito deportivo.

En este contexto, el centro cuenta con un recorrido ininterrumpido de cinco kilómetros donde los deportistas pueden esquiar sin detenerse desde lo más alto hasta las puertas del hotel.

Un hito a destacar de igual forma es que la duración de su temporada invernal es desde principios de junio hasta finales de octubre.

Los visitantes también pueden disfrutar el gélido entorno contemplando cuatro volcanes desde la pista cumbre que ofrece este centro, el cual cuenta con un equipo enfocado en acercar actividades como randonnée y caminatas con raquetas por senderos cordilleranos que, acompañadas de abundante nieve entre mayo y octubre, hacen que este sea un destino imperdible para quienes disfrutan de la nieve y los grandes paisajes naturales.

RECOMENDACIONES PARA DISFRUTAR DE LA NIEVE

Para quienes se atrevan a practicar deportes de nieve en este invierno es importante recalcar que se deben tomar ciertos cuidados al momento de estar en contacto con la nieve. Un aspecto primordial es mantener el calor corporal, y para ello, una recomendación básica utilizada por deportistas conocedores es “la regla de las tres capas”.

En primera instancia, se debe incorporar una primera capa que debe ser cercana a la piel, con la finalidad de conservar el calor del cuerpo y que debe ser transpirable para que el sudor no impida la movilidad. Por lo tanto, la microfibra o la tela sintética son ideales.

La segunda capa tiene como función sacar del cuerpo la humedad que genera, al mismo tiempo que mantener la temperatura. Una chaqueta de polar es ideal para cumplir esta función, y en el caso de que la temperatura sea extremadamente baja, puede sumarse un chaleco.

Por último, la tercera capa tiene la finalidad de resguardar del frío y el viento. Es de suma importancia que esta capa se un cortavientos delgado de carácter impermeable, para que el agua corra sobre él y no genere humedad.

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