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Deportes

La importancia de la actividad física en la infancia y la adolescencia

El estilo de vida físicamente activo en la niñez es una buena forma de prevención para ciertas enfermedades crónicas muy frecuentes en la edad adulta.


 Por La Tribuna

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No hay duda de que disminuir el sedentarismo y tener una actividad física regular es bueno para la salud. El estilo de vida físicamente activo en la niñez es una buena forma de prevención para ciertas enfermedades crónicas muy frecuentes en la edad adulta, como hipertensión, enfermedades cardiovasculares, diabetes, cáncer, obesidad, problemas músculo esqueléticos y problemas de salud mental, ya que disminuye el estrés, aumenta la autoestima y favorece las relaciones sociales. Por otro lado, también se sabe que el sedentarismo es un factor de riesgo para estas mismas enfermedades.

 

Hay total unanimidad en recomendar la actividad física regular en el niño como hábito o estilo de vida y disminuir el sedentarismo.

 

No hay ningún deporte mejor que otro. Iniciarse en deportes de distintas modalidades da mayor posibilidad de desarrollo motor y expresividad creativa. Una vez conocidos varios deportes, podrá ir eligiendo aquel que le guste más y se adecúe a sus posibilidades, siendo preferible uno individual y otro en equipo. Existen tres modalidades de ejercicio:

 

Aeróbico: consiste en la realización de movimientos repetidos que implican varias agrupaciones musculares. Bailar, correr y el ciclismo son ejemplos de este grupo.

 

Fuerza: ejercicios en los que se lleva al límite la capacidad muscular, obligando al cuerpo a adaptarse a la nueva situación de sobrecarga. Llevar la mochila del colegio o cargar a un compañero en la espalda son ejemplos de este grupo.

 

Crecimiento óseo: ejercicios que suponen fortalecimiento del hueso por medio de tracción o impacto repetido; en ocasiones estas actividades también contienen una parte aeróbica. Ejemplos de este grupo son deportes de pelota.

 

Cada tipo de ejercicio tiene beneficios y ninguno debe ser desatendido. Existe una pirámide del ejercicio que relaciona las diferentes actividades con el tiempo semanal que se debe dedicar a cada una de ellas.

 

 

¿HAY UN EJERCICIO APROPIADO PARA CADA EDAD?

 

De 0-1 años: ¿En el primer año? Pues sí. La actividad física debe alentarse ya desde el principio por medio de juegos en el suelo o en el agua.

 

¿Qué tipo de actividades son aconsejables para los niños que aún no saben andar?

 

Para los bebés, la actividad física quiere decir que se les deje mover los brazos y las piernas mientras están acostados en espacios libres. Esto incluye buscar y coger objetos, girar la cabeza hacia los estímulos, tirar, empujar y jugar con otras personas, patear, gatear, ponerse de pie, arrastrarse y andar. Así se fomentará el uso de grandes grupos musculares, se establecerán los límites de lo que pueden hacer y se divertirán.

 

De 1-5 años: En preescolares que ya saben andar, se recomienda estar físicamente activos al menos 3 horas al día. A esta edad tiene más valor el tipo de actividad física que la intensidad.

 

La actividad física puede incluir andar, ir en bicicleta, columpiarse o sesiones con más gasto energético como puede ser correr, juegos de pilla-pilla, saltar y actividades en el agua.

 

De 5-18 años: la recomendación es que se haga “actividad física moderada-intensa al menos una hora al día, todos los días de la semana”. No es preciso realizar toda la actividad física diaria de forma continuada, se puede dividir en varias sesiones a lo largo del día.

 

 

PADRES PROMUEVAN ACTIVIDAD FÍSICA DE SUS HIJOS

 

Se debe predicar con el ejemplo. Si un niño ve que su padre practica deporte, se mostrará interesado en realizarlo. Hay que intentar planificar actividades familiares dinámicas y divertidas.

 

Hablar con su hijo acerca de los programas de actividad física que realiza y ayudarle a elegir la más adecuada y, sobre todo, a hacer que esta le resulte divertida e interesante. También los padres pueden participar de forma voluntaria en los programas de actividad física.

 

Participar activamente en el juego y actividad física de su hijo.

 

Enseñarle las normas deportivas, seguridad y equipamiento adecuado.

 

Limitar el tiempo de pantalla (TV, consola) y aumentar el del juego al aire libre.

Premiar por ser físicamente activo y los logros de su hijo y no castigar los fracasos.

 

 

RECOMENDACIONES

 

Todo niño escolar y adolescente debe participar regularmente en alguna actividad física adecuada, que a largo plazo forme parte de su estilo de vida.

 

Tipo y cantidad de ejercicio: se estima que en preescolares puede ser suficiente la actividad espontánea cuando se le permite el juego libre y se recomienda estar físicamente activos al menos 3 horas al día. En escolares y adolescentes se recomiendan al menos 60 minutos diarios de ejercicio físico, de moderado a intenso.

 

Es recomendable que los padres participen en las actividades.

 

Los deportes organizados son preferibles a partir de los seis años, por deseo del niño y con el objetivo de disfrutar. El deporte organizado asegura la actividad física regular. Se debe supervisar si la actividad es adecuada para el niño (desde el punto de vista motor, social y médico) y aumentar la seguridad para la prevención de riesgos asociados al deporte.

 

 

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