Crónica Ciudadana

“Delana”: Yanet Astete lleva 16 años tejiendo con identidad en Antuco

La artesana y manualista convirtió el desempleo en una oportunidad para desarrollar un oficio que aprendió en su familia. Hoy cuenta con un local en el Centro de Acogida del Visitante, donde ofrece tejidos, trabajos en madera, fibra volcánica y productos elaborados con material reciclado.

“Delana”: Yanet Astete lleva 16 años tejiendo con identidad en Antuco, cedida
“Delana”: Yanet Astete lleva 16 años tejiendo con identidad en Antuco / FUENTE: cedida

En 2010, Yanet Astete quedó sin trabajo. Hasta entonces se desempeñaba en un internado de Antuco, pero aquella situación la llevó a buscar una nueva forma de generar ingresos a partir de una actividad que conocía desde pequeña: tejer.

Lo que comenzó como un pasatiempo familiar terminó convirtiéndose en un oficio que mantiene hasta hoy y que, 16 años después, le permite desarrollar su propio emprendimiento en esta comuna cordillerana.

"En el 2010 quedé sin trabajo, yo trabajaba en el internado. Y bueno, siempre he tejido, así que comencé a desempeñarme en eso, a hacer más tejidos y ofrecer puerta a puerta", relata.

Durante los primeros cinco años recorrió distintos lugares ofreciendo sus productos. El escenario cambió en 2015, cuando recibió la posibilidad de instalarse en un espacio del Centro de Acogida del Visitante, en pleno centro de Antuco.

"En el 2015 nos dieron la posibilidad de tener un local, por parte de la municipalidad. Y ahí ya me establecí con todos mis productos y empecé a hacer artesanía porque antes solo hacía tejido", cuenta.

Desde entonces, su emprendimiento fue ampliando su oferta. Aunque el tejido continúa siendo su principal actividad, incorporó trabajos en madera, fibra volcánica y distintos materiales reciclados.

"De todo un poquito. Pero mi fuerte es el tejido, tanto a crochet como a palillo", explica.

Un sello propio

Para Yanet, uno de los principales desafíos de la artesanía es diferenciarse y evitar que las creaciones terminen siendo una réplica de lo que ya existe en el mercado.

Aunque reconoce que internet es una fuente permanente de inspiración, procura incorporar modificaciones y detalles propios a cada pieza.

"Trato de tener todo lo que más puedo, cosas mías, creadas por mí. Igual uno se apoya en las ideas que hay por internet, pero igual le da su valor agregado, algún detallito o un sello propio. Trabajo personalizado también cuando me mandan hacer", señala.

Ese trabajo personalizado es parte importante de su actividad. A los clientes que llegan directamente hasta su local se suman quienes realizan encargos y los turistas que pasan por Antuco.

"Tengo bastantes clientes que me mandan hacer y los demás son turistas, los que pasan a comprar de paso. De todas las edades, mujer, hombre, niño, porque tengo de todo, tengo accesorios también, hartas cosas de souvenirs", comenta.

La producción depende de cada pieza. En el caso de un gorro, por ejemplo, puede elaborar entre dos y tres durante una jornada, mientras que otros trabajos requieren varios días.

Su rutina también está marcada por el movimiento turístico de la comuna. Atiende durante la semana y mantiene abierto su local los fines de semana, especialmente considerando el flujo de visitantes.  "Prácticamente estoy todo el día y todos los días", cuenta.

Un oficio aprendido en familia

La relación de Yanet con las manualidades no comenzó con su emprendimiento. Es una actividad que aprendió en su hogar y que atribuye directamente a la influencia de su madre.

"Yo creo que es herencia de mi familia porque mi mamá hacía todo eso, o sea, costuras, tejidos, bordados, hacía de todo", recuerda.

Ese conocimiento también alcanzó a la siguiente generación. De sus tres hijas, una decidió seguir un camino ligado a las manualidades y la confección.

"Tengo una hija que hace todo lo que es costura, ella es diseñadora y hace su propia línea de ropa", relata.

Aunque sus otras dos hijas no se dedicaron al oficio, asegura que también mantienen el gusto por este tipo de trabajos.

Para Yanet, el interés por la artesanía también está marcado por las tendencias y los cambios en las preferencias de los consumidores.  "Yo creo que tiene sus etapas como todas las modas", plantea.

Materiales, costos y competencia

Mantener un emprendimiento artesanal también implica enfrentar dificultades. Una de ellas es el costo de los materiales y otra, la competencia que surge cuando determinados diseños son replicados.  "Hay gente que no le gusta innovar, sino replicar, es por eso la competencia", sostiene.

Frente a ello, considera que la principal herramienta para diferenciarse es desarrollar una propuesta propia.  

"Cada uno debería hacer sus cosas con su propio sello, con su sello personal", afirma.

El costo de los insumos es otro factor que debe considerar permanentemente. Sin embargo, asegura que no está dispuesta a sacrificar la calidad de los materiales que utiliza.

"Para comprar los materiales es un poco caro. Pero a mí me gusta trabajar lo que es la materia prima buena, de calidad. Prefiero pagar más, pero hacer cosas de buena calidad que duren y que sean bonitas", explica.

Del tejido al reciclaje

La búsqueda de nuevas alternativas también la llevó a incorporar materiales que antes no utilizaba.

Actualmente trabaja con latas recicladas para elaborar carteras, cinturones, individuales y pinches, entre otros productos. "Siempre estoy tratando de hacer cosas nuevas, tratando de ponerme metas. Ahora me gusta crear con material reciclado como las latas", cuenta.

La temporada también determina parte de su producción. Con el término del invierno, comienza a incorporar progresivamente materiales más livianos y trabajos asociados a la temporada de primavera y verano.

"Ahora ya empezando a terminar el invierno, empiezo con esos trabajos que vienen ya más el algodón, no tanto la lana", explica.

La capacidad de adaptarse a los cambios ha sido parte de su trayectoria. A lo largo de estos 16 años, el emprendimiento ha pasado de la venta puerta a puerta a contar con un espacio establecido y una oferta que reúne distintas técnicas y materiales.

Una vitrina para los emprendimientos locales

Yanet participó recientemente en "La Tribuna de las Pymes", instancia impulsada para visibilizar el trabajo de emprendedores locales y generar espacios de encuentro y difusión.

Su participación surgió a partir de la información entregada por la Municipalidad de Antuco.  "Siempre está avisando que llegan proyectos y nosotros nos inscribimos", explica.

Para la artesana, este tipo de iniciativas permite mostrar el trabajo que se desarrolla en comunas como Antuco y generar nuevas oportunidades para quienes han construido sus emprendimientos a partir de sus propios conocimientos y capacidades.

Y aunque su oferta ha crecido con los años, hay una actividad que sigue ocupando un lugar especial.

"Lo que más me gusta es el tejido a crochet, hacer cosas a crochet. Es lo que más disfruto. Ando con mi tejido para todas partes", dice entre risas.

Con 16 años de trayectoria, Yanet Astete continúa combinando tradición familiar, trabajo artesanal e innovación. Su emprendimiento nació de una necesidad laboral y con el paso del tiempo se transformó en un oficio que hoy desarrolla desde Antuco, manteniendo como una de sus principales características la búsqueda de un sello propio en cada creación.




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