Regístrate Regístrate en nuestro newsletter
Radio San Cristobal 97.5 FM San Cristobal
Diario Papel digital
La Tribuna

Rescates, caminos y decisiones: las historias detrás de las emergencias por sistemas frontales en Biobío

por Jorge Monares Olivares

Cuatro protagonistas de la provincia cuentan sus experiencias frente a jornadas que exigieron rescates, apoyo comunitario y despliegue de equipos en terreno.

Hombres y mujeres en la emergencia / La Tribuna

Los sistemas frontales que afectaron durante las últimas semanas a la provincia de Biobío dejaron a su paso viviendas anegadas, caminos interrumpidos y familias que debieron adaptarse a escenarios marcados por la incertidumbre. Sin embargo, junto con las consecuencias visibles de cada emergencia, existe un trabajo que comienza antes de que el agua alcance los sectores más afectados.

Detrás de cada rescate, de cada ruta que vuelve a estar operativa y de cada coordinación en terreno hay personas que cumplen distintas funciones para responder ante estas situaciones. Vecinos, trabajadores de servicios públicos, dirigentes sociales y equipos municipales forman parte de una red que se activa cuando las condiciones climáticas ponen a prueba la capacidad de respuesta de las comunidades.

Esta es la historia de quienes, mientras otros buscan resguardarse, deben permanecer en terreno para ayudar, coordinar y tomar decisiones en medio de una emergencia que cambia constantemente.

EL RESCATE QUE NACIÓ DESDE EL PROPIO SECTOR

En Villa Las Torcazas, el aumento del caudal del río Huaqui generó un operativo de apoyo para las familias que aún permanecían en sus viviendas pese a las condiciones de la emergencia.

Julio Riquelme, vecino del sector, participó de las labores coordinadas con la Municipalidad y personal del Ejército, en una jornada en la que la preocupación también estuvo centrada en los animales que permanecían expuestos al avance del agua. El vecino del sector explicó que "el río subió cuatro veces lo que debiera llevar de caudal en esta época". Durante el procedimiento fueron rescatadas personas y varias mascotas, entre ellas sus propios perros, que se encontraban en un área de difícil acceso al interior de la parcela.

Riquelme relató que "los tuvimos que seguir por toda la parcela para poder tomarlos con la ayuda del personal del Ejército y lo pudimos rescatar gracias a Dios".

Pero su preocupación no terminó con sus animales. Luego de ponerlos a salvo, decidió trasladar también a otros perros del sector que no cuentan con un dueño identificado y que reciben alimento gracias al apoyo de distintas familias.

"Son unos perros de acá del sector que comen en todos lados, en todas las casas donde le dan comidita, y yo los pesco ahora, me los llevo en mi vehículo para llevarlos a Los Ángeles a mi casa para que pasen estos días mientras podemos volver acá a la parcela", contó. Durante la emergencia, Riquelme amplió su labor de apoyo y asumió también el traslado de animales que permanecían en una zona afectada por la crecida del río.

EL TRABAJO QUE MANTIENE ABIERTOS LOS CAMINOS

Mientras algunos sectores enfrentaban el avance del agua, otros equipos trabajaban para evitar que comunidades completas quedaran aisladas.

Francisco Valenzuela, funcionario y capataz del Departamento de Administración Directa de la Dirección de Vialidad del Ministerio de Obras Públicas en la provincia de Biobío, e ingeniero constructor, forma parte del despliegue destinado a mantener la conectividad durante los sistemas frontales.

El trabajador de Vialidad describió que "han sido semanas muy intensas para todos quienes trabajamos en la Administración Directa de la Dirección de Vialidad. Los sistemas frontales nos han obligado a estar desplegados día y noche en distintos puntos de la región del Biobío, despejando derrumbes, retirando árboles, enfrentando nieve, reparando daños y habilitando rutas para que las personas puedan seguir desplazándose con seguridad".

Valenzuela destacó que detrás de cada ruta habilitada existe un equipo humano que muchas veces debe postergar sus propios tiempos personales. "Detrás de cada camino que se mantiene operativo hay un equipo de funcionarios comprometidos que muchas veces deja de lado el descanso y comparte menos tiempo con sus familias para responder donde más se necesita", indicó.

La labor tiene un impacto directo en la vida diaria de las comunidades, ya que una interrupción vial afecta más que el tránsito. El funcionario recordó que "cuando una ruta se corta no solo se interrumpe el tránsito, sino también el acceso a la salud, a la educación, al trabajo y al abastecimiento".

Además, puso en valor el trabajo de operadores de maquinaria, conductores, capataces, inspectores y trabajadores que enfrentan estas emergencias en condiciones adversas.

"El reconocimiento es para cada operador de maquinaria, conductor, capataz, inspector y trabajador que, con profesionalismo y vocación de servicio, ha enfrentado estas emergencias", expresó.

LA COMUNIDAD COMO PARTE DE LA RESPUESTA

En San José de Chacayal Norte, la emergencia también evidenció el rol de las organizaciones vecinales y la preparación comunitaria.

Carolina Salazar García, presidenta de la junta de vecinos, recordó que existía un trabajo preventivo junto al municipio y la Delegación de Chacayal.

La dirigenta señaló que "sabíamos que el invierno podía ser complejo y, dentro de nuestras posibilidades, con el apoyo municipal y Delegación de Chacayal junto a la liderazgo de don Víctor Quintana (delegado) se realizaron diversas acciones preventivas". Sin embargo, advirtió que la intensidad del último sistema frontal superó las condiciones habituales.

"Estos eventos nos demuestran que debemos seguir fortaleciendo la preparación y avanzar hacia soluciones más estructurales, porque las medidas de emergencia, por sí solas, ya no son suficientes", afirmó.

Durante los momentos más difíciles, destacó la respuesta de los habitantes del sector. "Muchas personas dejaron de lado sus propias preocupaciones para ayudar a quienes más lo necesitaban", valoró.

Salazar añadió que esa colaboración permitió proteger viviendas, despejar accesos, apoyar a adultos mayores y acompañar a familias afectadas.

"Ese espíritu solidario fue fundamental para enfrentar la emergencia", manifestó.

Junto con reconocer esa reacción comunitaria, planteó que la prevención debe avanzar hacia medidas permanentes.

"La solidaridad es indispensable, pero debe ir acompañada de planificación e inversión. Hoy tenemos la oportunidad de impulsar un estudio técnico integral, que identifique las causas de las inundaciones, analice la topografía del sector y permita desarrollar obras que reduzcan el riesgo para las familias", indicó.

DECISIONES BAJO PRESIÓN

En Cabrero, la emergencia se vivió desde otro ámbito: el de quienes deben tomar decisiones con información que puede cambiar rápidamente.

Patricio Zúñiga, encargado de Emergencias de la Municipalidad de Cabrero, identificó la inestabilidad del clima como una de las principales dificultades.

El funcionario municipal explicó que "si bien los modelos de pronóstico del clima anunciaban tanta cantidad de milímetros, tanto viento, había días en que sí teníamos esa cantidad y había días que no, y había días que superaba".

Esa variabilidad complejiza la coordinación, porque la planificación depende de datos disponibles antes de los eventos.

Por eso, detalló que "todo requiere una planificación, y la planificación tú la haces con datos. Y si tus datos no son los correspondientes, te cuesta un poco iniciar de buena forma".

El último sistema frontal dejó cerca de 100 milímetros en siete horas en Cabrero, una concentración que saturó terrenos y redes. "Con esos niveles de precipitaciones no hay comuna que aguante, no hay canal que aguante, aunque se hayan hecho las limpiezas preventivas", advirtió.

El municipio había limpiado cerca de 64 kilómetros de canales durante los últimos dos años, pero la magnitud del evento obligó a desplegar maquinaria, camiones y funcionarios, además de entregar cerca de 100 mil 500 sacos.

Uno de los momentos más complejos ocurrió durante el peak del río Laja, cuando se evaluó activar una alerta SAE preventiva.

Sobre esa decisión, el encargado de Emergencias explicó que "si Tucapel 2, que es una estación de monitoreo, me indicaba alerta roja, yo iba a emitir una alerta SAE preventiva".

Aunque la medida generó cuestionamientos por el alcance del aviso, defendió la decisión y reconoció que "si bien no fui muy querido a nivel comunidad, porque la alerta SAE despertó toda la comuna, hay que hacerlo, lamentablemente hay que hacerlo".

El sistema, afirmó, no evita una crecida, pero permite preparar a la población.

Zúñiga remarcó que "si el río Laja quiere salirse, el río Laja se va a salir igual. No hay medida de mitigación que pueda generarse para evitar que eso ocurra".

Una de las mayores dificultades del cargo aparece al momento de comunicar que existen situaciones donde la respuesta tiene límites.

El encargado comunal explicó que "hay partes donde nosotros lamentablemente, aunque llevemos una cantidad de maquinaria enorme, son horas perdidas porque no tenemos cómo desaguar esas aguas".

Por eso, llamó a reforzar la planificación territorial y señaló que "si compro un sitio en el sector rural debo tener conocimiento que tengo que construir en alto, tengo que ver cómo es el comportamiento del terreno en invierno".

EL COSTO QUE NO SIEMPRE APARECE EN LAS CIFRAS

Las emergencias dejan números: kilómetros de canales limpiados, rutas recuperadas, maquinaria desplegada, sacos entregados y viviendas evaluadas.

Pero detrás de cada cifra existe una persona.

Está el vecino que ayuda cuando la situación supera a una familia; el trabajador que permanece en una ruta hasta recuperar la conectividad; la dirigenta que organiza a su comunidad; y el funcionario que debe decidir durante una madrugada si corresponde activar una alerta.

También existe un costo familiar. Las jornadas extensas significan menos descanso y menos tiempo en casa mientras la emergencia permanece activa.

Los testimonios muestran que un temporal no comienza cuando entra el agua a una vivienda ni termina cuando deja de llover.

Existe un antes marcado por la prevención, un durante definido por el despliegue y las decisiones, y un después donde aparecen los daños y la necesidad de aprender.

Porque detrás de cada camino abierto, cada familia asistida y cada zona protegida existe una cadena de personas que trabajó mientras otros buscaban ponerse a salvo.

banner redes
banner redes banner redes banner redes banner redes banner redes

¿Quieres contactarnos? Escríbenos a [email protected]

Contáctanos
En Vivo

Más visto