Crónica Ciudadana

Papá soltero y su hija adolescente se convierten en la primera familia de acogida certificada de este tipo en Biobío

La inédita incorporación al Programa de Familias de Acogida del Servicio de Protección Especializada busca fortalecer el cuidado temporal de niños y niñas separados de sus familias. Actualmente, Nicolás Gómez y su hija cuidan a un lactante de tres meses en la Región del Biobío.

Nicolás Castillo, padre soltero que se convirtió en familia de acogida, Servicio de Protección Especializada
Nicolás Castillo, padre soltero que se convirtió en familia de acogida / FUENTE: Servicio de Protección Especializada

Un hecho sin precedentes se concretó en la Región del Biobío con la certificación de Nicolás Gómez, de 37 años, como familia de acogida del Servicio de Protección Especializada, convirtiéndose en el primer padre soltero que, junto a su hija adolescente, asume el cuidado temporal de un niño bajo esta modalidad.

Residente de Concepción, Nicolás decidió postular al programa motivado por el deseo de contribuir de manera concreta al bienestar de la infancia vulnerable. La decisión fue tomada en conjunto con su hija, quien desde el inicio respaldó la iniciativa.

"Conversándolo con mi hija, llegamos a la conclusión de que hoy más que nunca hay que pasar a la acción. Ella está feliz de ser parte y yo me siento muy bien con estar viviendo esta experiencia".

Nicolás Gómez.

Desde hace pocas semanas, ambos cuidan a un lactante de tres meses de vida, experiencia que, según reconoce Nicolás, ha transformado completamente su rutina.

"Cada tres horas hay que alimentarlo y cambiarlo, pero también es profundamente gratificante descubrir lo que significa cuidar de otro. Él llegó muy alerta y, poco a poco, fue generando confianza. Hoy descansa mucho mejor", comentó.

UN PROCESO DE PREPARACIÓN

Para convertirse en familia de acogida, los postulantes deben superar un proceso que contempla entrevistas, visitas domiciliarias y jornadas de preparación destinadas a evaluar las competencias necesarias para brindar un entorno seguro y protector a niños, niñas y adolescentes que, por resolución judicial, deben separarse temporalmente de su familia de origen.

Como ocurre con todas las familias de acogida, Nicolás tiene claro que el cuidado será transitorio y que llegará el momento de la despedida.

"Es inevitable saber que habrá un fin de este ciclo. Me preparé para eso desde el primer día. Entiendo que ese momento también significará que este niño podrá avanzar en su proyecto de vida y que nosotros podremos volver a abrir nuestro hogar para acompañar a otro que lo necesite".

Nicolás Gómez.

El director nacional del Servicio de Protección Especializada, Claudio Castillo, destacó que esta certificación constituye un importante avance para fortalecer el acogimiento familiar en la región.

"Por primera vez en la Región del Biobío certificamos a un papá con su hija adolescente. El acogimiento debiera ser siempre la primera respuesta que entregamos como Servicio ante la separación de un niño, niña o adolescente de su familia. Vamos a seguir trabajando para que el Plan Crecer en Familia permita que cada vez más niños de 0 a 3 años puedan salir de residencias y crecer en un entorno familiar".

Director nacional del Servicio de Protección Especializada, Claudio Castillo.

Por su parte, la directora regional del Servicio de Protección Especializada en Biobío, Andrea Saldaña, destacó el compromiso de las familias que se integran al programa y el acompañamiento permanente que reciben.

"Cada familia que se incorpora representa una nueva oportunidad para restituir el derecho de un niño o niña a vivir en un ambiente familiar. Contamos con 17 programas de Familias de Acogida, tres de administración directa, acompañando permanentemente tanto a las familias como a los niños", indicó.

CRECEN LAS FAMILIAS DE ACOGIDA EN BIOBÍO

Actualmente, la Región del Biobío cuenta con 101 familias de acogida vigentes, las que brindan cuidado temporal a 110 niños y niñas. En lo que va de 2026 se han concretado 27 nuevos acogimientos, mientras que las postulaciones al programa han aumentado un 25% en comparación con el mismo período del año pasado.

Para Nicolás, el mayor anhelo es que su experiencia motive a otras personas a abrir las puertas de sus hogares.

"Me sentiría muy feliz si esto motiva a más familias a dar este paso. Lo importante es tener la disposición para cuidar y entregar cariño cuando un niño más lo necesita", concluyó.




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