Crónica Ciudadana

“Los imposibles Rock and Blues Band”: la banda angelina que creció en familia y hoy graba su primer sencillo

Lo que comenzó como un juego entre un padre y sus hijos se transformó en una agrupación de rock clásico que hoy prepara el lanzamiento de su primer tema original y nuevas presentaciones para septiembre.

“Los imposibles Rock and Blues Band”: la banda angelina que creció en familia y hoy graba su primer sencillo, cedida
“Los imposibles Rock and Blues Band”: la banda angelina que creció en familia y hoy graba su primer sencillo / FUENTE: cedida

Pedro Barandiarán, más conocido como "Kike", no imaginó que una dinámica familiar en el living de su casa terminaría convirtiéndose en Los Imposibles Rock and Blues Band. Hoy, siete años después, la agrupación que integra junto a sus tres hijos —Íñigo, Iñaki e Iker— sigue activa, representa a Los Ángeles en distintos escenarios y se encuentra grabando sus primeras canciones propias.

"Empezamos casi como una dinámica de juego familiar. Decidimos juntarnos, jugar con los instrumentos. Yo tengo muchos años tocando guitarra y los niños siempre fueron curiosos. Ahí empezaron a salir melodías, armonías, y comenzamos a experimentar la música en familia", recuerda Kike.

De la casa al colegio: la primera formación

La banda se oficializó en 2019, cuando los niños comenzaron a crear sus propias melodías por simple curiosidad. Su primera presentación fue en el establecimiento educacional donde estudiaban. En ese entonces, Iker tenía 4 años, Iñigo 7 e Iñaki 5.

"Esa fue la primera formación de la banda y desde entonces se ha mantenido activa", relata.

El cuarteto está integrado por Kike en guitarra y voz; Íñigo, de 15 años, en bajo y voz; Iñaki en teclado y voz; e Iker, el menor, en batería, además de sus primeras incursiones en la guitarra. Los cuatro han crecido juntos sobre los escenarios.

Un video que cruzó fronteras

La pandemia marcó un punto de inflexión para la agrupación. Durante el confinamiento comenzaron a grabar videos tocando juntos desde casa. Uno de ellos fue enviado a un concurso de talento familiar organizado por una radio local, donde resultaron ganadores.  Sin embargo, la mayor sorpresa vino después.

"Uno de los videos se compartió en una página peruana y alcanzó casi un millón de visitas. Después se difundió en distintos lugares del mundo. Nos escribían desde Canadá, Inglaterra y Japón preguntando de dónde éramos. Y bueno, somos de Los Ángeles, Chile", comenta con orgullo.

Para Kike, esa visibilidad internacional también significó una oportunidad para mostrar la ciudad.  "Es bonito que la gente conozca un poquito de Los Ángeles", afirma.

Rock clásico como sello familiar

El sonido de Los Imposibles está profundamente ligado al rock clásico.  "Básicamente hacemos rock con sonido clásico. Nuestras principales influencias son The Beatles y Lynyrd Skynyrd. Nos gusta el rock desde los años sesenta hasta los noventa", explica.

Dos canciones han marcado especialmente la historia de la banda: Sweet Home Alabama, de Lynyrd Skynyrd, y Don’t Let Me Down, de The Beatles.

"Esta última fue un antes y un después. A partir de ese tema empezamos a tocar en festivales, compartimos escenarios con músicos conocidos y nos invitaron a participar en el Rally Mundial que se realizó en Chile, donde tuvimos dos presentaciones consecutivas", recuerda.

La grabación de aquella actuación también se viralizó en plataformas y páginas especializadas en rock. "Nos escribieron de distintos lugares para felicitarnos porque los chicos eran muy pequeños todavía", agrega.

Mantener viva la pasión

Más allá de lo musical, Kike asegura que el principal desafío ha sido conservar el entusiasmo de sus hijos por la música.

"Lo importante es que esto se mantenga de manera natural en ellos. Que encuentren en la música un espacio para expresar sus emociones, su alegría o su enojo. Mantener esa pasión es fundamental", sostiene.

Reconoce que, como en cualquier familia, existen diferencias de opinión.  "A veces dos quieren sacar una canción y los otros dos prefieren otra. Ahí tenemos que negociar. Pero lo importante es conservar siempre el cariño, el respeto y el amor por la música. Es un vehículo maravilloso para canalizar emociones".

Actualmente, cada uno de los integrantes también desarrolla intereses propios. Al mayor le atraen el cine y la escritura de guiones, mientras que todos practican deporte.

"Van descubriendo otras actividades complementarias. Espero que nunca pierdan ese amor por la música. Gracias a Dios hemos mantenido la constancia y seguimos ensayando de manera muy activa", comenta.

De los covers a las composiciones propias

La nueva etapa de la banda está marcada por la creación musical. Aunque Kike cuenta con años de experiencia y numerosas composiciones, decidió no incorporarlas al repertorio del grupo.

"Ahora los chicos se volcaron a componer. Es una etapa muy personal, en la que la banda comienza a desarrollar una identidad propia a través de su música", explica.

Íñigo aporta desde el bajo y la voz, Iñaki desde el teclado y la voz, mientras que Iker participa desde la batería.

"Cada uno comenzó a aportar ideas y puntos de vista distintos. Así fueron naciendo las canciones", señala.

Actualmente trabajan en la grabación de su primer sencillo original, titulado In Our Place.

"Se ha extendido un poco por los compromisos escolares, porque primero deben cumplir con sus responsabilidades. Pero ya estamos terminando el tema y pronto verá la luz", adelanta.

A partir de septiembre, la agrupación espera comenzar una serie de presentaciones incorporando sus composiciones.

"Siempre hemos hecho covers, pero ahora estamos integrando poco a poco nuestras canciones y preparando el lanzamiento oficial de este primer tema", anuncia.

Anécdotas sobre el escenario

Después de siete años de trayectoria, las historias para contar abundan.

Una de las más recordadas ocurrió durante el Rally Mundial realizado en Concepción. Mientras tocaban en el escenario principal, la batería electrónica dejó de funcionar.

"Lo divertido es que mi hijo Iker siguió tocando como si nada estuviera pasando. En el video parece que todo funciona perfectamente. Después solucionamos el problema de conexión, pero él nunca perdió la concentración", recuerda entre risas.

Otra experiencia ocurrió cuando Iker, siendo aún muy pequeño, rompió una cuerda de su guitarra en plena presentación.

"Me dijo que había que seguir tocando. Ya tienen muy claro cómo enfrentar los desafíos que aparecen en una actuación en vivo", comenta.

Para Kike, la música ya forma parte de la identidad de sus hijos.

"Más allá de las profesiones o caminos que sigan en el futuro, la música ya está incorporada en sus vidas. Es un regalo de Dios y lo llevarán siempre en su corazón, en su mente y en su espíritu".

Antes de despedirse, extiende una invitación a quienes han seguido la trayectoria de la banda.  "Quiero agradecer esta entrevista e invitar a todas las personas que quieran seguir nuestro trabajo. Estamos muy activos y vienen cosas nuevas con nuestra música propia".




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