Crónica Ciudadana

Rutina sobre cuatro ruedas: La realidad de los conductores de aplicaciones en Los Ángeles

Matías Burgos Salamanca, joven angelino de 21 años encontró en el volante algo más que un empleo temporal. , Diario La Tribuna
Matías Burgos Salamanca, joven angelino de 21 años encontró en el volante algo más que un empleo temporal. / FUENTE: Diario La Tribuna

Mientras Los Ángeles despierta entre el bullicio de las calles y el flujo constante de peatones, cientos de pantallas se iluminan en los tableros de vehículos particulares.

Lo que comenzó como una alternativa, hoy es el sustento de familias y el motor de la movilidad urbana en la zona.

El auto como una oficina alternativa

En este contexto, Diario La Tribuna conversó con Matías Burgos Salamanca, joven angelino de 21 años que encontró en el volante algo más que un empleo temporal. Su motivación fue clara desde el inicio: la responsabilidad familiar.

"Al principio empecé para probar. Mi madre compró un auto y yo quería ayudarla a pagar las cuotas", confesó Matías.

Antes de transportar pasajeros, se desempeñaba como repartidor de comida rápida, un oficio que describe como "muy sacrificado". Buscando mayor bienestar y control de su tiempo, decidió cambiar el rumbo. Hoy, dedica seis horas diarias, de lunes a sábado, a recorrer el radio urbano.

Esquivando el "taco" angelino

Ser conductor en Los Ángeles de una lectura del plano urbano. No se trata solo de seguir una línea azul en el GPS, sino de predecir el comportamiento de una ciudad que se congestiona en puntos críticos. Bajo estos parámetros, Matías ha desarrollado su propio mapa de eficiencia.

 "En mi itinerario me gusta pasar por los sectores de Villa España y Sor Vicenta. Hay mucha actividad en esos lugares, supermercados y colegios que mantienen el flujo constante", explicó.

Sin embargo, la experiencia le ha enseñado que la ambición de un viaje largo puede ser una trampa. En las mañanas, el joven conductor evita los sectores rurales. El motivo es simple: el embudo que se forma con quienes ingresan a la ciudad desde las afueras.

"Se pierde demasiado tiempo en esos tacos, lo mismo ocurre con las avenidas principales", señaló.

Evidenciando el problema crónico de infraestructura que aqueja a la capital de la provincia de Biobío.

Al filo de la seguridad

Lo que más valora Burgos de su día a día es la autonomía. En un mercado laboral que suele ser rígido, la aplicación le ofrece el lujo de la desconexión.

"Lo que más valoro es el tiempo libre que te deja, puedes conectarte y desconectarte cuando quieras y usar el resto del día en lo que desees", comentó.

Por otro lado, en los días malos, el conductor los toma con resiliencia. "No me frustra nada la verdad, me mantengo siempre positivo", sostuvo. Pero esa positividad fue puesta a prueba hace tres meses, en una situación que refleja una realidad del riesgo que corre Matías y sus colegas en este rubro.

 "Una mujer se subió con un cuchillo, según ella, venía escapando de un episodio de violencia intrafamiliar", detalló Matías.

El viaje, cargó una tensión y se tornó peligroso cuando la mujer le exigió desviarse a un punto no marcado en la aplicación. Ante la negativa de Matías, llegaron las amenazas. Bajo esta situación, el conductor optó por una medida riesgosa con la finalidad de poder entorpecer las intenciones de la mujer.

"Me paré valiente en una avenida bloqueando el paso de los autos", contó.

El caos vehicular que provocó fue su salvación: el estruendo de las bocinas de los conductores enojados llamó la atención de todos, obligando a la mujer a descender del vehículo ante el alboroto.

"No me pagó el viaje, pero salvamos lo importante", afirmó. Aunque el episodio deja en evidencia la vulnerabilidad del gremio. Para él, la seguridad depende más del criterio personal que de la tecnología. "Cada persona debe cuidarse, ser selectivo con los sectores donde maneja y revisar siempre las estrellas del pasajero", recomendó.

A pesar de los desafíos, Matías asegura que el trato con el angelino es, por lo general, respetuoso. Sin embargo, recalca que detrás del servicio hay una persona con aspiraciones. "Solo soy una persona igual que ellos. Trabajo para cumplir mis metas y cuidar de mi familia", sentenció.




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