Crónica Ciudadana

Navidad sobre ruedas: la tradición familiar que ilumina Chillancito

Por cuarto año consecutivo, una familia del sector rural de Cabrero recorrió las calles con un camión decorado, llevando alegría y dulces a los niños del lugar.

Camión navideño iluminó calles de Chillancito
Camión navideño en Chillancito / FUENTE: Cedida

En la zona rural de Chillancito, a orillas del río Laja (área sur de la comuna de Cabrero), una familia ha transformado las noches de Navidad en una tradición llena de luz, alegría y comunidad.

Por cuarto año consecutivo, la familia Montero Echeverría recorrió las calles del sector a bordo de un camión especialmente decorado como un trineo navideño. La actividad, realizada el pasado 24 de diciembre, no sólo ha unido a los vecinos, sino que también ha cautivado a los más pequeños, quienes cada año esperan con entusiasmo el paso de este vehículo lleno de colores y dulces.

La iniciativa es impulsada por Patricia Zúñiga y su familia que, en diálogo con diario La Tribuna, contó que la actividad tiene un origen sencillo pero significativo.

"Esta idea nació de una conversación familiar junto con mi esposo, mi papá y el hermano de mi papá. Pensamos en que aquí, en las zonas rurales, sólo llega el Viejito Pascuero de la municipalidad cuando pueden, y teníamos un camión grande. Entonces se nos ocurrió inventar un carro navideño", relató Zúñiga.

Patricia Zúñiga.

Lo que comenzó como un proyecto modesto hace cuatro años, con apenas dos semanas de preparación, se ha convertido en una tradición que los vecinos esperan con ansias.

UN RECORRIDO LLENO DE MAGIA

La caravana navideña, que duró aproximadamente una hora y media, recorrió desde la cruz hasta la Ruta 5 Sur, llenando de alegría cada rincón del sector. Niños de todas las edades se acercaron al camión, donde un Viejito Pascuero regalaba dulces desde el interior del decorado vehículo.

"Tenemos una muy buena recepción de todos nuestros vecinos. Los niños nos preguntan durante el año si vamos a salir. La calle se llena de punta a punta, con niños de toda la localidad esperando el carrito", destacó Zúñiga.

Patricio Zúñiga.

Este compromiso por parte de los organizadores ha consolidado la actividad como un evento esperado y emotivo para la comunidad.

Además de la entrega de dulces, el camión sorprende cada año con nuevos detalles decorativos. La familia Montero Echeverría ha buscado constantemente mejorar la experiencia.

"Queremos hacer cosas nuevas para que los niños no vean lo mismo todos los años. De a poco vamos adaptándolo para lograr un carro más novedoso, como un show de mejor calidad, para los vecinos que somos del campo", explicó Zúñiga, subrayando el impacto positivo de esta actividad en un contexto rural donde eventos de esta naturaleza suelen ser escasos.

PROYECCIÓN DE UNA TRADICIÓN QUE UNE A LA COMUNIDAD

La familia espera que esta tradición se conserve en el tiempo y continúe creciendo. Para los Montero Echeverría, más que un simple recorrido, el camión navideño es una forma de entregar alegría y fortalecer los lazos entre vecinos.

"Somos del campo, y estas actividades que uno ve en la ciudad son importantes aquí. Es lindo ver cómo los niños y las familias disfrutan de algo tan sencillo pero significativo", expresó Patricia Zúñiga.

Patricia Zúñiga.

Con cada año que pasa, este camión-trineo no sólo se está convirtiendo en un ícono para el sector de Chillancito, sino también en un recordatorio de cómo una idea familiar puede traer consigo un espíritu de unión y generosidad en fechas tan especiales como la Navidad.




matomo