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Convención Constitucional

Competir por los recursos o compartirlos: Las posibilidades que abre la nueva Constitución

Dentro de pocas semanas, la Zona de Rezago en Arauco cumple su plazo, y las comunas cordilleranas de Biobío esperan que el sistema los beneficie ahora a ellos. Existe, sin embargo, una competencia desatada por los recursos que implica este esquema de desarrollo, algo que podría cambiar en la nueva constitución.


 Por Sebastián Henríquez

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A menos de dos meses del plebiscito de salida que definirá si se mantiene la actual constitución o entra en vigencia el nuevo texto, los voceros de diversos rubros productivos debatieron sobre los puntos creen que se deben cambiar del borrador.

Rezago.

Dice el diccionario de la Real Academia Chilena, que corresponde a un atraso. En Argentina y Chile, tiene además otra acepción, corresponde a las “reses débiles que se apartan del rebaño”.

Esto es, las que no pueden seguir el paso de las demás y se van quedando al final del grupo.

Desde 2014 el término tiene un uso adicional en el país, y probablemente se use desde entonces más en ese sentido.

Ese año, la Subsecretaría de Desarrollo Regional, Subdere, creó dos programas para activar territorios en el país. Uno, para zonas extremas, y un segundo denominado Programa de Gestión Territorial de Zonas Rezagadas.

La iniciativa partió en seis provincias, una de ellas Arauco, en la región del Biobío. Es la única en la región, a pesar de que hay más comunas que presentan un desarrollo menor al promedio del país, porque la ley establece que sólo puede haber una única zona de rezago por región.

También establece plazos. En 2019, se modificó la normativa, y el nuevo reglamento estableció que una comuna sólo puede permanecer ocho años en este plan especial.

Es el tiempo necesario para que retome el ritmo de la manada.

En el país, eso sí, hay una disparidad enorme en el desarrollo de los territorios. Las tres ciudades principales, Santiago, Valparaíso y Concepción, concentran el 60% de la población, sus universidades, especialistas médicos, empresas y servicios.

De modo que la Subsecretaría Regional y Administrativo -Subdere- decidió realizar un análisis sobre qué comunas que hoy no están incorporadas en una zona de rezago, podrían calificar para ello.

El estudio se entregó hace poco, lleva por fecha el 27 de abril y estableció que 120 comunas del país están en esta condición. Se trata de un informe muy pertinente, pues las zonas de rezago creadas en 2014 se terminan este año y hay que definir si se crean nuevas, o se extienden las vigentes.

El total de comunas susceptibles de participar es grande. Es más de un tercio de las 346 comunas del país, y eso que el recuento no considera los municipios que ya están en el programa.

En la región del Biobío, que tiene 33 comunas, hay siete que conforman la Zona de Rezago en Arauco, y otras 15 que califican para esta misma situación. Sólo hay once que no.

En sencillo, dos tercios del rebaño marchan a paso más lento.

¿Qué haría un arriero en este escenario?

Uno de Antuco, de Santa Bárbara o Alto Biobío, donde persiste la práctica centenaria de las veranadas.

La pregunta no es retórica, en la región, las comunas cordilleranas, justamente, son por lejos las que reúnen más condiciones para sumarse a una Zona de Rezago.

Se trata de una demanda de larga data, y de hecho, las comunas de Antuco, Mulchén, Quilaco, Quilleco, Santa Bárbara y Tucapel, conformaron la Asociación de Municipios Cordilleranos, Amcordi, para presionar al respecto.

El grupo tuvo conversaciones informales hasta 2014, cuando obtuvo personalidad jurídica justamente cuando el Estado creó la Zona de Rezago en Arauco.

COMPETENCIA POR RECURSOS

El reglamento establece que la Zona de Rezago se puede extender sólo por ocho años, por lo que la de Arauco termina en poco tiempo.

En semanas, la verdad, porque el periodo concluye el 1 de agosto y con ello se abre la puerta para la creación de una nueva, donde los municipios cordilleranos corren con ventaja.

Una segunda posibilidad es extender la de Arauco.

La competencia por los recursos está abierta y ha movido a las autoridades a calmar los ánimos.

En 2021, el director local de la Subdere de entonces, Julio Rodríguez, presentó el estudio de la Subdere en la provincia de Biobío, en reunión con los municipios cordilleranos, que tienen justas expectativas al respecto.

Ahí, les indicó que el análisis del organismo que representa corresponde a una actualización, a que obliga la última CASEN. Y que “en este cálculo de pobreza está la obligación de la Subsecretaría de hacer entrega de un estudio que corrobore qué comunas pueden ser declaradas admisibles dentro de tipo de programas. Es por eso que hemos transmitido en la provincia de Biobío el listado de las comunas que pueden postular y en este territorio todas son admisibles excepto Cabrero”.

En paralelo, el gobernador regional Rodrigo Díaz, negociaba en la capital la extensión por dos años de la Zona de Rezago en Arauco.

Díaz se reunió con el subsecretario de Interior, Manuel Monsalve, y tras la cita consignó que “estamos pidiendo que el programa, que debiera terminar este año en la provincia de Arauco e iniciarse en la de Biobío el próximo año, se prorrogue por dos años más. Esto considerando que, a causa de la pandemia, durante los últimos dos años, prácticamente, no se trabajó en la concreción de las actividades que estaban estipuladas”.

En tabla estuvieron además las posibilidades de que se sumen los demás integrantes del rebaño, en Biobío pero también en Concepción.

Así lo señaló el subsecretario al finalizar la reunión. “Está la preocupación por la provincia de Arauco y por su condición de Zona de Rezago, que termina en el transcurso del año, con la petición de extender esta condición para facilitar, agilizar y focalizar inversiones públicas en el territorio para mejorar las condiciones de vida de sus habitantes”.

“Pero también se nos informó que se ha iniciado el proceso, desde el Gobierno Regional y que esperamos poder apoyar, de incorporar también como Zona de Rezago un conjunto de otras comunas, particularmente, de la provincia del Biobío y otras de la provincia de Concepción”, añadió.

En la provincia en tanto, los alcaldes se preparan para postular.

“Es un proceso que se debe iniciar con un diagnóstico sobre los ejes temáticos más importantes a desarrollar en un futuro venidero que permitan el crecimiento económico y el desarrollo social de cada una de las comunas, con una glosa especial que debería aparecer en el presupuesto”, dijo Daniel Salamanca, alcalde de Santa Bárbara y presidente de Amcordi.

“Vamos a tener la opción de postular a muchos más recursos y de forma más expedita sin la necesidad de realizar tantos trámites. Es una gran oportunidad y tenemos que esperar los dos años que le quedan a Arauco para que la podamos tomar nosotros como Biobío”, manifestó Miguel Abuter, alcalde de Antuco.

EL ESQUEMA QUE VIENE

Esta competencia por los recursos es desgastante y obliga a las autoridades de comunas con menos recursos y población, a gastar tiempo y dinero recorriendo ministerios y subsecretarías en la capital.

Según Jaime Contreras, director del Magister de Políticas de Gobierno en la Universidad de Concepción, “la nueva Constitución entrega nuevas herramientas para que los territorios generen desarrollo económico”.

El esquema propuesto está incorporado en una decena de los 499 artículos del borrador que por estos días analiza la comisión de armonización de la Convención Constituyente.

Eso sí, para Contreras, sea cual sea el sistema que prime, tiene los mismos desafíos. “El tema es cómo generas empleo sustentable, que se mantenga en el tiempo, con transferencias o subsidios. Creo que debieran conjugarse dos elementos, tema económico para absorber empleo, y también garantía de derechos a personas que están sin capacidad de entrar al mercado laboral”.

Zona de Rezago

Los funcionarios de la Subdere estarán por lo menos hasta fin de año recorriendo la región, recabando antecedentes y elaborando un informe sobre qué sucederá con la nueva Zona de Rezago.

A nivel local, la institución está hoy a cargo de Claudio Rojas, que coordinará la ejecución del análisis.

El informe final se entregará el último trimestre del año, y complementará la CASEN con entrevistas en terreno.

Este análisis es relevante, pues la zona de rezago es uno de los pocos instrumentos que tiene el Estado para invertir en territorios con menos población y conectividad. Es que, en el sistema actual de evaluación de proyectos, estos deben obtener una validación en el Ministerio de Desarrollo Social, denominada Recomendación Satisfactoria.

Este visto bueno es el requisito para obtener financiamiento, pero favorece a comunas más pobladas, aumentando la brecha.

Entre las medidas para contrarrestar esta situación, propuestas en la nueva constitución, están la solidaridad entre regiones, que significa que estas pueden asociarse para cooperar y simplificar proyectos.

También plantea un Estado que garantice la justicia territorial, y que persiga un desarrollo armónico y solidario. Eso, “sin perjuicio del lugar”, según dice el artículo 150 del borrador.


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