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Convención Constitucional

Entre el optimismo y la cautela, angelinos miran el borrador constitucional

Mientras que los grandes bancos internacionales emitieron esta semana informes que llaman a la calma respecto del proceso constitucional chileno, los analistas locales piensan que la realidad de la provincia tiene sus propias dinámicas y que hay que estar atentos a los cambios que vienen.


 Por Sebastián Henríquez

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Las constituciones van, los kioskos quedan.

Domingo Jara se ríe con esta frase. Comenzó en el oficio de suplementero en 1968, cuando regía en Chile la constitución que se aprobó en el plebiscito de 1925.

Ese año comenzó con el negocio de vender diarios, entre los que por supuesto destaca La Tribuna, una publicación que llevaba entonces menos de una década informando el acontecer de la provincia.

Jara siguió en su kiosko, ubicado en pleno centro, para las reformas constitucionales de 1970, de 1971 y también cuando fue el plebiscito con que los chilenos aprobaron la carta de 1980.

“Ahora viene otra”, dice.

Este suplementero, dirigente en su gremio, afirma que en este oficio es fácil tomarle el pulso a la calle. Que la gente cuenta cosas cuando compra un diario, una revista, un pañuelo o un chicle.

“Me pasó antes que la gente no conversaba de esto, como ahora. Y claro, antes era más difícil”, recuerda.

“En lo que respecta de la nueva constitución, la confederación está analizando qué pensar. Y nosotros esperamos esa bajada. Nos toca en varios sentidos, como sindicato, como pequeños locatarios, en pensiones. Hay que esperar a ver qué dicen”, sostiene con calma.

Su opinión es como una muestra estadística del resto de la provincia, pues es la que comparten la mayor parte de los analistas consultados por La Tribuna para este reportaje.

Recién ha pasado una semana desde la publicación del borrador de la nueva constitución, con sus 499 artículos. Menos tiempo ha transcurrido aún desde que grandes organismos económicos o financieros, que suelen hacer análisis sobre el impacto de políticas públicas en el mercado, han entregado estudios.

Así que los actores locales se mueven entre la prudencia y el optimismo, en temas que pueden tener gran relevancia para el desarrollo local.

Como por ejemplo, la posibilidad de que las provincias, como la de Biobío, puedan tener tributos propios con que financiar sus proyectos, o que puedan endeudarse para costear programas públicos.

Una visión macro

Esta semana, las mayores analistas de mercado entregaron reportes con que esperan entregar a los inversionistas internacionales, luces sobre lo que ocurre en Chile.

El más comentado fue el que emitió Morgan Stanley, un banco de inversiones y asesor financiero con sede en Wall Street, en Nueva York.

Según esta compañía, “no hay elementos potencialmente perturbadores” en caso de que se apruebe la propuesta de nueva constitución.

“Un primer vistazo a esta versión del documento sugiere que, de aprobarse, Chile se enfrentaría a una mayor carga fiscal y a un mayor control regulatorio sobre las empresas, especialmente en lo que se refiere el frente medioambiental”, sostiene el documento.

Eso sí, el banco dice además que mucho de lo que viene tendrá que discutirse en el congreso en los años venideros, por lo que queda incertidumbre en el ambiente después del plebiscito de septiembre.

Por su parte, JP Morgan, el banco de inversión más grande de Estados Unidos, y también con sede en Nueva York, fue menos optimista.

Este último, puso énfasis en el rol del Banco Central. Y señaló que la posibilidad de que los consejeros del organismo puedan ser removidos por el congreso, aún cuando sea a través de una mayoría amplia, rebaja la autonomía de la entidad.

“Pareciera ser una limitación a la autonomía, en particular en el caso de que una mayoría del Congreso considere que las decisiones de política monetaria vayan en contra de la orientación general de la política económica del gobierno”, explica.

¿Qué significa esto?

Para Manuel Chong, economista y profesor en la carrera de Ingeniería Comercial de la Universidad Santo Tomás, sede Los Ángeles, la lectura que se hace respecto del proceso constituyente y su impacto en la economía, es una mirada global.

Esto es, no necesariamente pertinente con la realidad de la provincia de Biobío.

“Estos análisis tocan una temática, en que mencionan que existe un mayor control fiscal del Gobierno en ciertos aspectos, sobre todo medioambientales, entonces en ese sentido, que haya mayor protagonismo, en ciertos temas, en ciertas provincias. En Biobío en relación a las forestales, por ejemplo”, explica Chong.

“Además, va a tener que complementarse esta opinión, porque cada región, cada provincia, va a poder manejar su financiamiento, entonces va a haber un choque con el poder legislativo y el gobierno”, añade.

“Además, muchas decisiones se tomarán ahora a nivel de provincia o de comunas, y hay que bajar estas lagunas, pienso que esto va a tener la comisión de armonización, entonces los efectos no los vamos a tener hasta tener la bajada”, finaliza.

Para Santiago Rocha, líder del gremio Asociación de Prestadores de Servicios, Industriales y Artesanos de Los Ángeles, APIALAN, hay que prepararse para comprender los cambios que vienen a nivel tributario, y en cuanto a las competencias que tendrán en adelante las provincias si es que se aprueba la nueva constitución.

“En general, nuestra opinión es cautelosa”, opina Rocha.

“El Borrador de Constitución debilita el Sistema Político, Judicial y Banco Central, lo que preocupa por las consecuencias negativas para el desarrollo económico nacional y de las MiPymes, al derivar hacia régimen de mayorías circunstanciales que van en sentido contrario a la libertad de emprendimiento”, reflexiona.

“A esto hay que sumar la estanflación que llegó para quedarse en la economía mundial, y que agrega incertidumbre a la actividad económica nacional, regional y comunal”, añade.

“En definitiva, como organización gremial debemos asesorarnos bien por ser los más expuestos ante cambios políticos y económicos, la idea es informar bien y tener claras las consecuencias de nuestro voto en el plebiscito de salida”, dice.

En esta mirada más cautelosa, Rocha deja un espacio para eventuales oportunidades. “Hay que reconocer, que hay elementos en que las opiniones más técnicas, más puras, tienen que pasar por el proceso de armonización… nosotros como ente gremial, debemos ser bastante cautos, asesorarnos, hacer el análisis del documento”, manifiesta.

“Lo responsable como gremio es esperar un poco a conocer esto más en profundidad”, termina.

Chong apunta a los datos que rodean estos informes emanados de Wall Street. “Los cambios no son tan radicales, el dólar se ha devaluado y eso demuestra más confianza en la moneda local. En definitiva, no son cambios tan abruptos, pero si hay una ansiedad por ver cómo se da la bajada legislativa”, aclara.

Mientras tanto, Domingo Jara señala que si algo le ha enseñado su larga experiencia como suplementero, es la importancia de saber adaptarse. “Antes vendíamos diarios, de papel, se imagina, ahora la gente los lee en el teléfono. Y para no depender de eso, pasamos a vender otras cosas, como café, bebidas, cosas para las que sí había mercado”, explica.

“La clave es adaptarse cada cierto tiempo. Pienso que con esta constitución va a ser lo mismo”, finaliza.


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