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Ambiental

Huerto orgánico en 10 pasos: cómo hacer compost en casa

La mitad de la basura que generamos está compuesta de materiales orgánicos.


 Por Camila Celis

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Durante el compostaje, lugar donde destinaremos desechos orgánicos como la cáscara de plátano, huevos, melones, lechuga, entre otros, se produce un proceso de disminución de volumen de los residuos. Son los microorganismos que viven en los desechos orgánicos, aquellos que transforman y metabolizan la materia orgánica, acción que les permite liberar una importante cantidad de nutrientes para nuestras plantas.

Para esto, nos gustaría ayudarte a conocer algunas técnicas sencillas para reducir la basura que llega a vertederos a  partir del material verde o húmedo y el material café o seco de nuestros desechos y darles una buena tierra fértil a lo que cosechemos.

El material verde corresponde a los desechos orgánicos vegetales considerados biodegradables, es decir, es basura que se degrada fácilmente en el tiempo sin necesidad de químicos y que son el 48% de la basura que acumulamos en el basurero. Por otra parte, el material café será el que provea carbono, regule la humedad y evitará el mal olor de nuestro compost, entre estos pueden ser cartón, papel de diario u hojas secas de los árboles. De esta manera lograremos realizar nuestro propio abono.

MANOS A LA OBRA

Paola Luengo, monitora del Parque Alessandri Coronel, Región del Biobío, explica la guía paso a paso para realizar nuestro huerto urbano.

¿Qué necesitamos para nuestro compost casero?

Paso 1: Reunir 2 botellas de plástico de un litro o más. Clasificar el material: en una caja el material verde y en otra el material café.

Paso 2: Cortar con tijeras la base de 1 botella plástica desechable u otra similar, idealmente de 3 litros, mientras que la otra la cortaremos por la mitad. 

Paso 3: La parte superior de la botella que le cortamos la base, la colocamos de manera invertida sobre la botella que cortamos por la mitad, para que de esta manera obtengamos una silueta tipo embudo para que la base reciba el líquido fertilizante del compost.

Paso 4: Rellenar lo anterior con el material verde y material café en capas. La primera capa será un puño de material café y luego material verde. Entre capas rociar agua para mantener la humedad y darle energía a los microorganismos. 

Paso 5: Una vez que terminamos de rellenar con capas hasta llenar el recipiente, se completa con una capa de material café para evitar mosquitos en nuestro compost.

Paso 6: Lo cerramos con la otra mitad de botella– con tapa– que nos sobra, y le realizamos pequeños orificios.

Paso 7: Dejar reposar durante 15 días. Pasado el tiempo debemos ir rellenando nuevamente con las capas de material orgánico.

Paso 8: Veremos cómo dentro de nuestras botellas se va llenando de líquido. Esto podemos utilizarlo a modo fertilizante para nuestras plantas luego de diluirlo en agua.

Paso 9: Después de 3 a 4 meses se habrá extinguido todo resto de materia orgánica, y se transformará en tierra fértil u abono. Lo podremos usar tanto en un huerto como en el jardín o macetas que ya tengamos.

Paso 10: Finalmente, en una caja de madera donde crecerá el huerto, planificar qué sembraremos para finalmente utilizar nuestro propio abono.

ALGUNAS RECOMENDACIONES

¿Cómo sembrar?

Es importante conocer cuál estación del año favorece lo que vamos a sembrar. Durante el verano se dan mucho mejor la siembra de cilantro, perejil, acelga, orégano o menta. Si gustamos de tener más alimentos naturales podemos ir intercambiando los cultivos que son de temporada.

Considerar también como opción el cultivo de flores o hierbas medicinales o aromáticas.

¿Cómo armar el huerto?

Debemos cubrir con un saco de papas la caja de madera que será nuestro pequeño huerto. Agregamos el compost realizado anteriormente hasta llenar la caja y sembraremos semillas que no necesiten de tanto espacio como el cilantro.

Realizamos un surco a lo largo de nuestro huerto, no muy grande para evitar que no germinen y las tapamos con una capa muy pequeña de tierra. Le agregamos un poco de agua.

Luego anotamos la fecha y el nombre de lo que estamos cultivando.

Finalmente ser pacientes con la naturaleza y esperar que nuestra cosecha germine, de esta manera poder disfrutar lo hecho por nuestras propias manos.

Maite Artiagoitía, directora del Parque Alessandri destaca los huertos caseros como una herramienta educativa para toda la familia. “Un huerto o un jardín es el mejor espacio de aprendizaje para niños y adultos, ya que al estar más conectados con la tierra, sus procesos y tiempos, aprendemos a valorar, a querer nuestro entorno natural y a poner nuestro mejor esfuerzo por cuidarlo. Además se genera un espacio  familiar para trabajar en equipo y aprender a ser constantes, pacientes y responsables”, señala.

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