Agroforestal

Día Mundial de las Abejas: Miel de Santa Bárbara llega a Alemania, un logro para los apicultores locales

La comuna del Biobío es reconocida por la pureza de su miel gracias a la flora nativa. Apicultores de tercera generación enfrentan el cambio climático y apuntan a abrir mercados internacionales.

Dia mundial de la abeja, cedida
Dia mundial de la abeja / FUENTE: cedida

 Cada 20 de mayo se conmemora el Día Mundial de las Abejas, una fecha que recuerda el papel clave de estos polinizadores en el equilibrio ecológico y la seguridad alimentaria del planeta. En la región del Biobío, el compromiso con su cuidado es concreto: 94.932 colmenas registradas y más de 500 apicultores de la Agricultura Familiar Campesina que trabajan con INDAP Biobío para protegerlas del cambio climático, plagas y enfermedades.

La región destaca por una apicultura resiliente y por la calidad de sus mieles según su origen floral. Alto Biobío, Santa Bárbara y Los Ángeles producen principalmente mieles monoflorales de pureza excepcional, mientras que Santa Juana, Yumbel y Arauco se caracterizan por mieles multiflorales con sabores sorprendentes.

La comuna se ha ganado el reconocimiento por su flora melífera: avellano, quillay, boldo y maqui entregan a la miel un perfil único. "Somos una zona privilegiada, aunque el avance forestal ha afectado el recurso hídrico y la flora en los últimos años. Aún así, seguimos destacándonos por la calidad, reconocida a nivel nacional e internacional", explica.

Ese estándar permitió un hito para la comuna: exportar miel a granel a Alemania. El proceso comenzó hace dos años con la creación de la marca Apícola Santa Bárbara, presente hoy en 50 distribuidores desde Iquique a Puerto Montt. El contacto con el cliente alemán se concretó a través de ProChile y exigió adaptar la sala de procesos a las exigentes pautas sanitarias de la Unión Europea.

"Fue un trabajo arduo y de inversión. Tuvimos que aprobar todas las pautas del SAG para exportación. La semana pasada despachamos un contenedor y esta semana va otro", detalla. El comprador valora la miel chilena por su origen y pureza.

El trabajo no está exento de dificultades. El cambio climático, el uso de agroquímicos y las forestales exponen a las abejas a tóxicos y pérdida de flora. "Somos el hermano chico de la agricultura, porque polinizamos más del 80% de las frutas y verduras que se consumen. Pero muchos agricultores no miden el impacto de los pesticidas", advierte Mario.

A eso se suman enfermedades como varroasis, nosemosis y loque americana, además de plagas como chaquetas amarillas y polillas de la cera. La respuesta, dice, está en el manejo responsable: trasladar colmenas a zonas más aisladas, priorizar flora nativa y dejar la mejor miel para alimentar a las abejas.

"Si no fuera por los apicultores, hoy tendríamos muy pocas abejas. El apicultor no maltrata, quiere tener colmenas gorditas y sanas", afirma.

Mirada a futuro 

Para Mario, el camino es crecer en encadenamiento productivo y abrir más mercados. "Queremos que los apicultores de la comuna produzcan más y mejor, para comercializar su miel junto a la nuestra en el extranjero. Necesitamos que el gobierno abra más programas, promueva seguros apícolas y nos tome en cuenta".

También hace un llamado a la formalización: "Que los colegas saquen sus permisos del SAG, resolución sanitaria e inicien actividades en Impuestos Internos. Eso les permite vender a cualquier cliente, incluso exportar".

Con más de 100 apicultores en la comuna y nuevas invitaciones a seminarios en Curicó, Santa Bárbara busca posicionarse como referente. "Esto beneficia a todos los apicultores del país. Feliz de que los medios nos consideren", cierra.

Contexto regional

La apicultura en el Biobío no solo genera empleo y ventas de miel fraccionada, sino que sostiene la polinización de cultivos agrícolas y frutales. Sin abejas, advierte Mario, "no habría gran parte de los frutos y verduras que necesitamos para sobrevivir como humanidad".




matomo