Agroforestal

Agricultores en alerta por impacto en rentabilidad tras alza de combustibles

El presidente de la Sociedad Agrícola de Biobío (SOCABIO A.G.) cuestionó la eliminación del Mepco como amortiguador y advirtió que el alza desmedida en los derivados del petróleo pone en jaque la supervivencia de las pymes rurales y la competitividad de diversos rubros en la zona sur.

El fin del Mepco y el encarecimiento del petróleo en la cadena de suministro de fertilizantes y fletes logísticos impactarán en el agro regional.
El fin del Mepco y el encarecimiento del petróleo en la cadena de suministro de fertilizantes y fletes logísticos impactarán en el agro regional. / FUENTE: Freepik

Una profunda preocupación e incertidumbre se ha instalado en el corazón del sector agropecuario de la Región del Biobío. Tras el reciente anuncio de un incremento significativo en el precio de los derivados del petróleo, la Sociedad Agrícola de Biobío (SOCABIO A.G.), a través de su presidente, José Miguel Stegmeier, ha manifestado una enérgica señal de alerta. El dirigente calificó la medida como un golpe directo a la línea de flotación de una actividad que ya venía golpeada por una rentabilidad exigua. El escenario actual, marcado por la exclusión de mecanismos de amortiguación, amenaza con paralizar inversiones y comprometer la seguridad alimentaria que depende de la productividad regional.

EL FIN DEL MEPCO Y LA SORPRESA DE UN ALZA DESMEDIDA

Para el gremio agrícola de la provincia de Biobío, la decisión de la autoridad central no solo fue dolorosa, sino también imprevista: "Fue realmente inesperado que en primer lugar se haya descartado el Mepco como mecanismo de amortiguación del alza de los precios a los combustibles y luego se haya anunciado un incremento tan elevado", señaló el líder gremial, refiriéndose al Mecanismo de Estabilización de Precios.

Esta situación se produce en un momento de vulnerabilidad extrema para el sector. Según Stegmeier, la agricultura local viene saliendo de una temporada donde los márgenes de ganancia han sido mínimos en casi todas las áreas de producción. Por ello, un alza de esta magnitud puede alterar irreversiblemente la estructura productiva de los campos. "Para los sectores productivos y para nuestro sector en particular, esta alza tan drástica, por supuesto va a generar severos efectos en nuestra productividad", sentenció.

MATRIZ ENERGÉTICA AGRÍCOLA Y EFECTO EN LOS INSUMOS

El análisis de SOCABIO apunta a que el petróleo y sus derivados no son un gasto accesorio, sino el motor fundamental de la actividad. Desde la preparación del suelo mediante maquinaria pesada, pasando por el riego tecnificado que requiere bombas eléctricas o a motor, hasta llegar a la cosecha y el despacho a los puntos de venta.

"Nuestros cultivos y huertos tienen como uno de sus principales costos la energía derivada del petróleo, sea en las labores internas del campo como también en lo relativo a la logística", detalló Stegmeier. El líder gremial advirtió que este escenario encarece de manera directa todos los insumos, siendo el más relevante el de los fertilizantes, cuyo costo de importación y transporte ya se encontraba bajo presión internacional.

INCERTIDUMBRE INTERNACIONAL Y EL ROL DEL GOBIERNO CENTRAL

Stegmeier reconoce que parte del problema nace fuera de Chile, específicamente en los conflictos bélicos que afectan a las potencias energéticas. "Nuestra esperanza está puesta en que lo antes posible se termine con esta guerra en pleno corazón de la principal zona productora del crudo y también en las medidas paliativas que el gobierno de Chile pueda determinar", manifestó el dirigente.

No obstante, para SOCABIO, existe el riesgo de que la administración no logre implementar las medidas procrecimiento necesarias debido al desgaste que genera una crisis de precios de esta naturaleza. Por ello, Stegmeier hizo un llamado urgente a la colaboración: "Como nunca requerimos que también se escuche a los gremios, de tal manera podamos colaborar para que podamos sobrepasar sin tanto daño esta compleja situación".

LAS PYMES AGRÍCOLAS ANTE EL RIESGO DE LA QUIEBRA

Uno de los puntos más sensibles abordados por el presidente de la Sociedad Agrícola de Biobío es la realidad socioeconómica de sus asociados. Stegmeier derribó el mito de que el agro es solo un sector de grandes conglomerados, recordando que la gran mayoría de los agricultores son parte del segmento de las Pequeñas y Medianas Empresas (pymes).

"Los agricultores en su gran mayoría pertenecemos a este segmento económico, por lo que nuestra situación es delicada", explicó. Este sector ya arrastraba problemáticas estructurales severas, como la caída en la inversión, el difícil acceso a créditos bancarios y un aumento en las tasas de desempleo rural. El incremento "desmedido y drástico" en los costos operacionales podría ser el punto de quiebre que deje a muchos rubros fuera de competencia, incapaces de competir con productos importados que no enfrentan las mismas presiones tributarias o logísticas.

Ante la gravedad del diagnóstico, el dirigente recordó que el precio de los derivados del petróleo en Chile tiene una carga impositiva alta que beneficia directamente al Estado. Al subir el precio de venta, la recaudación porcentual por impuestos también se incrementa de manera automática para el fisco.

"Es necesario poner sobre la mesa la realidad impositiva que grava a los combustibles, ya que un gran componente de su precio son impuestos que recibe el fisco", argumentó. En este sentido, la petición de SOCABIO es que "eso se traduzca en apalancamientos que apoyen a los sectores productivos más complicados", concluyó.

"Este aumento de costos que consideramos desmedido y drástico, puede dejar a varios rubros fuera de competencia; esperamos que la mayor recaudación fiscal por impuestos se traduzca en apalancamientos que apoyen a los sectores productivos más complicados"

José Miguel Stegmeier, presidente de SOCABIO A.G.





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