domingo 13 de octubre, 2019

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Vida y Salud

Cáncer: cómo se sigue el viaje con este enemigo

Anualmente se diagnostican cerca de mil nuevos casos en la provincia de Biobío.


 Por Alejandra Sánchez

9 cáncer

Ema Peña tiene cáncer ovárico y contó cómo vive con esta enfermedad, así como las lecciones aprendidas desde el diagnóstico.

Alejandra Sánchez Ocampo

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Un reciente estudio de la Seremi de Salud reveló que entre el 2003 y 2012 se registraron 9 mil 287 casos de cáncer. Anualmente se diagnostican alrededor de mil nuevos casos en la provincia de Biobío, de los cuales, el año pasado, 497 usuarios recibieron tratamiento de quimioterapia en el Complejo Asistencial de Los Ángeles.

La incidencia de cáncer en la provincia alcanza a más de 240 casos por cada 100 mil habitantes, con una tasa de mortalidad que alcanza las 126 muertes por cada 100 mil habitantes, superando a las enfermedades cardiovasculares, que alcanzan los 105 fallecimientos.

En el caso de los hombres, las principales causas de mortalidad son los cánceres de próstata, estómago y piel, y los de mayor incidencia, los de próstata, estómago y pulmón.

En tanto, con respecto a las mujeres, los cánceres que causan más mortalidad son los de mama, vesícula y estómago, los que a su vez también son los de mayor incidencia.

Asimismo, en relación con el cáncer de colon, se observa un aumento de casos diagnosticados, ya que el año 2017 se sospecharon 97 casos, y el año pasado se sospecharon 466, gracias a la estrategia de detección precoz implementada en la provincia, que incorpora el test de sangre oculta en disposición en personas de 45 a 65 años como examen de detección en toda la red asistencial.

En el caso de la sobrevida del cáncer, en general en la provincia de Biobío a los cinco años del diagnóstico alcanza un 33% en los hombres y 38% en las mujeres.

UN CAMBIO DE 360 GRADOS

Ema Peña fue diagnosticada en el 2016 con cáncer ovárico, y hoy, a sus 52 años de edad, cuenta que la enfermedad le enseñó a disfrutar de la vida, pensar, entender y vivir el día a día. “Es un cambio de 360 grados en la vida; el solo pensar que todo se podía acabar de un minuto a otro me ha enseñado a disfrutar del más mínimo detalle y vivir el hoy, porque con esta enfermedad no se sabe lo que pueda pasar mañana”.

Hoy sigue con su tratamiento en la Unidad de Cáncer del Hospital de Los Ángeles, acompañada y apoyada al 100% por su familia. Además, aprendió a realizar manualidades y tejer, lo que también la ayuda a distraerse y relajarse.

Ema recuerda claramente cómo fue el momento en el que le dijeron que la hinchazón abdominal que tenía era un cáncer.

“Me comencé a hinchar, tenía extremadamente abultado mi abdomen; iba al consultorio acá en Negrete y la matrona me decía que posiblemente era el colon y me daban calmantes nomás; los dolores comenzaron a ser tan fuertes que ya no podía ni caminar, era tanto el líquido que tenía en el estómago que me pesaba, ahí fue cuando me llevaron a Urgencias del hospital de Los Ángeles; fue tanta la espera que mis hijos decidieron pedirme hora particular para una eco abdominal, y fue ahí cuando el doctor me dijo que tenía que buscar un especialista urgente, porque lo mío era muy grave”, contó Ema.

Agregó que durante esos días volvió a sentir dolores, por lo que sus hijos la llevaron nuevamente a Los Ángeles, y ahí fue cuando el médico de turno la examinó y le dijo que era un cáncer lo que ella tenía, por lo que quedó hospitalizada para seguir con la toma de exámenes y con el protocolo para comenzar el tratamiento en el mismo complejo asistencial.

Ema relata que cuando oyó la palabra cáncer, si bien es un diagnóstico lapidario, por su mente no pasó la muerte, pero sí un miedo terrible a lo que se venía. “Cuando me dijeron ‘cáncer maligno’, se me vino el mundo abajo; lloré hasta que me cansé, pero cuando el doctor me hablo de quimio, mis hijos me dijeron: ‘mamita, de ahí se tiene que agarrar, esa es su esperanza de vida que tiene, y de ahí yo me aferré’”.

Añadió que en este camino ha tenido el soporte incondicional de toda su familia y vecinos, así como las oraciones de apoyo de la Iglesia evangélica. “Creo que eso me ayudó al 100%, el ánimo es fundamental; esto es un cambio de 360 grados en la vida, cambia todo, la manera hasta de pensar de uno, porque yo antes veía personas peladitas con cáncer y a mí me angustiaba, pero cuando ya uno está en esa situación, uno lo único que quiere es apoyo, no lástima”.

Si bien el tener cáncer para Ema ha sido un proceso de asumir y aprender a vivir con ello, dentro de su familia no han estados ajenos a este diagnóstico. Ema cuenta que “dentro de mi familia el cáncer es muy familiar, porque por parte de mi mamá, su papá y su tía murieron de cáncer, después empezó una tía con cáncer mamario, después lo tuvo mi hermana menor, se me murió mi sobrina de 27 años del mismo cáncer, mi hermana está en tratamiento una vez al año, pero pese a todo, yo no pienso que me vaya a morir, y sigo firme con mis cuidados”.

Recalcó que “siempre he tratado de seguir luchando, seguir el tratamiento al pie de la letra, no perder los controles, no desanimarme, porque cuando uno se desanima, las defensas bajan, y uno ahí se siente peor”.

EL ANTES Y EL DESPUÉS

Consultada sobre cómo describiría el antes y después de ser diagnosticada con cáncer en su vida, Ema Peña detalló que ahora el detalle más mínimo es importante. “Antes uno llevaba una vida como que no le importaba nada, que no estaban ni ahí; yo siempre he sido creyente, y creo que la fe en Dios es lo que me ha mantenido firme, y yo, por ejemplo, cuando quedé pelada, para mí fue tan insignificante, me daba lo mismo tener o no pelo”.

Asimismo, la mujer manifestó que antes no pensaba mucho en ella, incluso conversaba con sus familiares con cáncer, les daba consejos, les subía el ánimo, “pero nunca pesé que a mí me iba a tocar, entonces es como que a uno le cambia la vida, la forma de pensar y vivir el día a día, y vivirlos feliz. Disfrutar todos los momentos de alegría; yo soy feliz”.

Desde que le diagnosticaron el cáncer hasta ahora, Ema cuenta que su calidad de vida ha sido mucho mejor, destacando la atención que le han prestado en el hospital de Los Ángeles. “Ya me siento como en mi casa; desde que llegué ahí me ha atendido superbien todo el equipo de cuidados paliativos y oncológicos; en todas las áreas en que yo me desenvuelvo dentro del hospital, me han atendido superbien, nunca he tenido ningún problema, que si llego atrasada no me van a atender, me atienden igual; es un equipo maravilloso del hospital, están siempre preocupados del paciente”, relató.

Finalmente, subrayó que “esta es una enfermedad crónica, a veces se está bien y otras no tanto, pero hay que aprender a vivir con ella, saber que nos va a acompañar para siempre. Ahora yo sigo haciendo mi vida, pero con un nuevo acompañante, y en esto es importante el apoyo y cuidado de la familia”.

Puntualizó que “yo soy dura, tengo que luchar, voy a luchar hasta el final, yo no me puedo dejar vencer”.

PLAN NACIONAL DEL CÁNCER

El gobierno ha presentado el Plan Nacional del Cáncer, cuyo objetivo es disminuir tanto la incidencia como la mortalidad atribuibles a la enfermedad, por medio de estrategias y acciones que faciliten la promoción, prevención, diagnóstico precoz, tratamiento, cuidados paliativos y seguimiento de pacientes para mejorar su sobrevida y su calidad de vida, como también la de sus familias y comunidades.

Con relación a las iniciativas y la importancia de su implementación, la doctora María Elisa Otto, quien es la jefa del Departamento de Desarrollo y Gestión Clínica Integrada al Servicio de Salud Biobío, explicó que las patologías del cáncer están abordadas a través del GES, lo que ha venido a dar una oportunidad para otorgar recursos y cobertura a muchas patologías.

Recalcó, además, que en Biobío por lo menos, el cáncer es la primera causa de muerte, y se lidera el caso junto con las cardiovasculares, y en la provincia, cada año hay mil personas diagnosticadas de cáncer, panorama que no tan solo se da en la provincia, sino que también a nivel nacional.

Por otra parte, la profesional expresó que “hay que entender que la mayoría de los cánceres tiene una historia de vida que es muy importante, por eso que el plan de cáncer aborda todas las etapas del proceso, como lo es la promoción, lograr mejores estilos de vida y la prevención; sabemos que hay factores que son absolutamente categóricos como para definir que uno tenga más riesgo de cáncer que otros”.

Añadió que en términos generales, el más conocido es fumar. “El 90% de cáncer al pulmón tiene que ver con el cigarrillo, pero también puede ser un factor de riesgo para otros cánceres, como el digestivo y el de mamas, por ejemplo”.

La doctora Otto sostuvo que también son factores de riego los estilos de vida, la obesidad y el sedentarismo. Por otro lado, se tiene la diabetes, que es una enfermedad con el colesterol elevado, “entonces ya el plan de cáncer abarca todo lo que es eso; por otro lado, tenemos que hacer pesquisa precoz y prevención”.

EL CÁNCER Y LA MUERTE

Consultada sobre la visión general que existe sobre el cáncer, enfermedad que es considerada mortal, y de la que difícilmente la persona que lo tiene se puede escapar de la muerte, la doctora Otto recalca que no es así. “El cáncer, si no se trata, es una enfermedad mortal; hay cánceres que son más agresivos que otros, que tienen una sobrevida mucho menor, como el pulmonar, a cinco años, pero hay otros que lo tienen a un 80 o 90 por ciento”.

Agregó que en esto, la detección a tiempo es muy importante. “La oportunidad de tratamiento es fundamental en el tipo de cáncer, no todos son iguales, y también la oportunidad en la pesquisa, mientras más precoz sea pesquisado un cáncer, tenemos mejor sobrevida, pero es un diagnostico serio y grave de todas maneras”.

Del mismo modo, la profesional dijo que muchas veces la gente no se muere solo por el cáncer, sino que por otras complicaciones asociadas al cuidado. “La quimioterapia es una farmacología que deprime la inmunidad porque tiene que matar las células cancerosas, entonces también te predispone a tener algunos factores de riesgo ante infección. Hay todo un contexto, entonces, la fortaleza emocional y las redes de apoyo son fundamentales en la rehabilitación del cáncer, por eso es que existe además el acompañamiento”.

En tanto, con relación a la similitud que las personas hacen con el cáncer como el comienzo del camino hacia la muerte, la doctora sostuvo que “yo creo que es absolutamente lógico; no es lo mismo que uno sepa que se va a morir a que te den un pronóstico en que la muerte sea parte de él, eso no es menor, y por lo tanto tiene que cambiarte,  por eso el acompañamiento psicológico es fundamental, porque tú tienes que mirarlo con el vaso medio lleno, no mirar la probabilidad de muerte, sino que la de sobrevida, por ejemplo. Te cambia tu forma de ver el mundo y es lógico que ocurra, lo importante es que sea de buena manera”.

Al concluir, recalcó la importancia que tiene el prevenir el cáncer haciendo un llamado a que la gente no se quede con los brazos cruzados y recurra a hacerse un chequeo médico. “El chequeo médico y otro tipo de exámenes están a disposición de la ciudadanía, siempre se está informando sobre exámenes que se realizan, pero la gente desconoce cuándo se puede hacer o dónde, es importante también que ellos se informen, pregunten si se puede hacer tal o cual examen. No pierden nada”, concluyó.

FRASE DESTACADA

“Yo soy dura, tengo que luchar, voy a luchar hasta el final; yo no me puedo dejar vencer”.

Ema Peña

Hoy ocupa su tiempo participando en talleres, tejiendo y haciendo manualidades.

Los cánceres más mortales

Hombres

Próstata, estómago y piel

Mujeres

Mama, vesícula y estómago

CIFRAS EN LA PROVINCÍA DE BIOBÍO

240 casos de cáncer por cada 100 mil habitantes

126 muertes por cáncer por cada 100 mil habitantes

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