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Cómo disfrutar de las vacaciones siendo celiaco

Para que las personas celíacas puedan prevenir complicaciones durante las vacaciones, es importante que su entorno tenga conocimiento sobre esta condición.


 Por Sofía Meier

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Young woman suffers from a gluten. Gluten intolerant and Gluten free diet concept, Real people. Copy space. Gluten intolerance and diet concept. Woman refuses to eat white bread. Selective focus on bread

Para que las comidas de vacaciones sean aptas para personas con enfermedad celíaca, es necesario que los ingredientes no contengan gluten ni estén en contacto con alimentos que lo contengan. ¿Cómo compartir sin complicaciones? Dos especialistas y una persona celíaca explican esta condición y entregan orientaciones para este verano.

¿QUÉ ES EL GLUTEN?

El gluten es un conjunto de proteínas que se encuentra de forma natural en las semillas de cereales como el trigo, la cebada, el centeno, así como en algunas variedades de avena y sus derivados. Es, por lo tanto, un nutriente más en la dieta habitual de la mayoría de las personas. No obstante, quienes viven con enfermedad celíaca necesitan evitar el gluten para mantenerse saludables. Todo un desafío durante las vacaciones, época en que las personas se relajan en torno a las comidas.

“Para una persona con enfermedad celíaca, el consumo de gluten conlleva importantes riesgos a nivel gastrointestinal, lo que podría desencadenar la aparición de otras enfermedades autoinmunes e incluso otras patologías como el cáncer gástrico”, advierte el Dr. Oscar Hincapié, Director Médico de Abbott Nutrición. 

Para que las personas celíacas puedan prevenir complicaciones durante las vacaciones, es importante que su entorno tenga conocimiento sobre esta condición. Por eso, dos especialistas, junto con una persona que vive con enfermedad celíaca, entregan orientaciones para tener en cuenta.

¿SE PUEDE CONFUNDIR CON OTRAS PATOLOGÍAS?

Efectivamente, los síntomas de la enfermedad celíaca pueden ser variables, y esto muchas veces dificulta el diagnóstico. Según indica la Dra. Sylvia Cruchet, gastroenteróloga del Instituto de Tecnología de los Alimentos (INTA) de la Universidad de Chile, “Los síntomas más frecuentes son dolor abdominal, hinchazón y gases, diarrea, pérdida de apetito, dolores de cabeza frecuentes, retraso en el crecimiento y desarrollo y desnutrición. Otras veces en pacientes adultos se confunde con Síndrome de Intestino Irritable”.

Según el Instituto de Nutrición y Tecnología de los Alimentos de Chile (INTA), existe una prevalencia de entre el 0,6% y el 1% de celiaquía en la población chilena2. Eso sí, se estima que hay muchas personas que tienen esta condición y no son diagnosticadas porque desconocen los síntomas. Es el caso de Rosa Sáez, quien descubrió que vivía con enfermedad celíaca después de los 40 años, a pesar de tener síntomas desde la infancia. “Tuve una fractura, y cuando fui a control médico, la doctora pidió exámenes con los que descubrió que tenía el hueso descalcificado por enfermedad celíaca. Después de un mes cuidando la alimentación para evitar el gluten, empecé a sentirme mucho mejor, porque antes tenía muchos síntomas y además estaba desnutrida”. 

¿CUÁLES SON LAS CAUSAS?

Según indica la Dra. Sylvia Cruchet, la enfermedad celíaca se origina por un factor hereditario. “Quienes tienen predisposición genética para desarrollar enfermedad celíaca generan una respuesta autoinmune sistémica a la ingestión de gluten”, indica la especialista. 

En personas celíacas el gluten provoca una inflamación crónica y daños en la mucosa del intestino delgado. Según indica el Dr. Oscar Hincapié, esto causa una absorción inadecuada de los nutrientes de los alimentos, como proteínas, grasas, vitaminas y minerales, por lo que es muy importante evitar toda traza de este nutriente en alimentos, medicamentos y suplementos nutricionales.

¿QUÉ SE PUEDE HACER EN VACACIONES PARA EVITAR LA INGESTA DE GLUTEN?

Muchos alimentos, como la carne, el pescado, las frutas, las verduras, el arroz y las papas son naturalmente libres de gluten si se consumen sin aditivos que lo contengan. También lo son las harinas hechas con alimentos sin gluten como papas, arroz, maíz, soya, nueces, mandioca, amaranto, quínoa, trigo sarraceno o legumbres, siempre que se mantengan sin contacto con productos con gluten. Con estos ingredientes se pueden elaborar muchas preparaciones para compartir.

Hacer ajustes para una dieta sin gluten puede resultar más fácil de lo que parece, tal como comenta Rosa Sáez. “Al principio todos creían que para mí era un drama, pero con el tiempo se fueron acostumbrando. Ahora, cuando me invitan, ya saben qué cosas puedo comer, y me las preparan, aunque yo siempre llevo algo para mí”.

Así también, alimentos procesados y los suplementos nutricionales pueden estar libres de gluten si han pasado por procesos que evitan el contacto con alimentos que sí contienen gluten. “Contar con productos adecuados para personas celíacas significa apoyar su salud y su calidad de vida, ya que un adecuado manejo de la enfermedad celíaca permite prevenir, en el largo plazo, el desarrollo de otras patologías”, indica el Dr. Oscar Hincapié.


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