Salud

Fiestas Patrias sin excesos: alimentos, alcohol y medicamentos que requieren precaución

Conozca las principales recomendaciones para celebrar con seguridad.

Expertos entregan recomendaciones para prevenir malestares digestivos y evitar riesgos asociados al uso de medicamentos durante el 18 de septiembre., contexto
Expertos entregan recomendaciones para prevenir malestares digestivos y evitar riesgos asociados al uso de medicamentos durante el 18 de septiembre. / FUENTE: contexto

Las empanadas, choripanes, asados, anticuchos y otras preparaciones tradicionales son protagonistas de las celebraciones de Fiestas Patrias todos los años. Sin embargo, el aumento de las porciones y el consumo de alimentos altos en grasas, acompañado en algunos casos por bebidas alcohólicas, puede generar molestias como acidez, pesadez, náuseas, dolor abdominal y dolor de cabeza.

A esto se suma un riesgo que suele aparecer después de los excesos: la automedicación. El uso de antiácidos, analgésicos u otros medicamentos para intentar controlar rápidamente los síntomas no siempre es una alternativa segura, especialmente cuando existe consumo de alcohol o se mantienen tratamientos para enfermedades crónicas.

Las recomendaciones difundidas por el Ministerio de Salud para estas fechas advierten sobre la modificación de los hábitos alimenticios durante las celebraciones, debido al aumento en el consumo de determinados alimentos y bebidas.

Como referencia, una empanada de pino al horno puede aportar aproximadamente entre 450 y 500 calorías, mientras que un choripán con pebre alcanza entre 400 y 450 calorías.

Más allá del aporte energético, las preparaciones con alto contenido de grasa pueden ralentizar el vaciamiento del estómago y favorecer la aparición de pesadez, reflujo y dolor abdominal.

El alcohol también puede irritar el estómago y favorecer la acidez y el reflujo. Cuando su consumo es excesivo, además, puede contribuir a la deshidratación, provocando sed, dolor de cabeza, mareos y malestar general.

Por eso, entre las principales medidas preventivas se encuentran moderar las porciones, espaciar las comidas, incorporar verduras, preferir preparaciones menos grasas y mantener una adecuada hidratación.

¿Sirve tomar un antiácido después de comer demasiado?

Ante la aparición de acidez o ardor estomacal, una de las primeras alternativas a las que recurren algunas personas son los antiácidos.

Estos medicamentos pueden aliviar temporalmente determinados síntomas al neutralizar el ácido presente en el estómago. Sin embargo, su utilización no elimina los efectos asociados a comer o beber en exceso y tampoco significa que puedan consumirse de manera indiscriminada.

Existen distintos principios activos con acción antiácida, entre ellos carbonato de calcio, hidróxido de magnesio, hidróxido de aluminio y bicarbonato de sodio, además de asociaciones entre ellos.

"El consumo de estos antiácidos junto con otros medicamentos pudiese resultar desfavorable para un paciente, ya que algunos fármacos pueden ver reducida su absorción intestinal producto de la acción o la presencia del antiácido a nivel digestivo", explica el químico famacéutico, Arnoldo Miranda.

El problema aparece cuando estos productos se utilizan sin considerar las características de cada persona o los medicamentos que consume habitualmente. Algunos fármacos pueden ver reducida su absorción intestinal debido a la presencia o acción del antiácido en el sistema digestivo.

Por ello, si las molestias son frecuentes, intensas o persisten, no es recomendable normalizarlas ni intentar resolverlas de manera permanente mediante automedicación.

Alcohol y analgésicos: una mezcla que requiere atención

Otro escenario habitual después de una celebración es recurrir a un analgésico para intentar aliviar el dolor de cabeza.

Sin embargo, la cantidad de alcohol ingerida y los medicamentos utilizados son factores que deben considerarse antes de consumir cualquier producto.

La aspirina o ácido acetilsalicílico puede irritar el tracto gastrointestinal y favorecer el sangrado digestivo, un riesgo que adquiere especial relevancia cuando existe consumo de alcohol.

Algo similar ocurre con otros analgésicos, que cuentan con sus propias contraindicaciones e interacciones. Por esta razón, no existe una "tableta para la resaca" que sea segura e indicada indiscriminadamente para todas las personas. "Pensar que el consumo preventivo de analgésicos como aspirina, ibuprofeno o paracetamol resulta ser seguro y adecuado para prevenir los malestares que podrían sobrevenir tras el consumo de alcohol es incorrecto", indica Miranda.

La recomendación también alcanza a quienes utilizan medicamentos de manera habitual debido a enfermedades crónicas. El consumo de alcohol puede interactuar con algunos tratamientos y afectar parámetros como la presión arterial o los niveles de glucosa.

En estos casos, no se debe suspender ni modificar un tratamiento por cuenta propia durante las celebraciones.

Aspirina, ibuprofeno y paracetamol: por qué no deben utilizarse "por si acaso"

Utilizar un analgésico antes o después de beber alcohol con la idea de prevenir una eventual resaca no es una práctica recomendable.

El alcohol puede irritar la mucosa del estómago y aumentar la acidez. A su vez, medicamentos como la aspirina y el ibuprofeno pueden irritar el tracto gastrointestinal y aumentar potencialmente el riesgo de sangrado cuando se combinan con alcohol.

El paracetamol también requiere precaución y no debe asumirse que es automáticamente seguro frente al consumo de alcohol.

La elección de un medicamento debe considerar factores individuales, otros tratamientos en uso, dosis, contraindicaciones e interacciones. Frente a dudas, la orientación de un profesional de la salud puede ayudar a evitar complicaciones.

La prevención sigue siendo la mejor estrategia

Una empanada, un asado o un brindis forman parte de las tradiciones del 18 de septiembre. El problema aparece cuando la cantidad de comida, alcohol o medicamentos se transforma en un exceso.

Moderar las porciones, hidratarse, manipular correctamente los alimentos, no conducir después de beber y evitar la automedicación son medidas sencillas que pueden reducir riesgos durante las celebraciones.

Ante síntomas persistentes o dudas sobre el uso de un medicamento, lo recomendable es consultar a un profesional de la salud en lugar de recurrir a tratamientos por cuenta propia.

En Fiestas Patrias, la mejor forma de enfrentar los excesos no está en buscar una solución rápida en el botiquín, sino en prevenirlos.




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