Salud

La razón por la que puedes dormir ocho horas y seguir sintiéndote agotado al despertar

Especialistas explican cómo la respiración nocturna y la calidad del sueño influyen en enfermedades cardiovasculares, ansiedad y bienestar diario.

Ronquidos, ansiedad y fatiga son algunas de las alertas silenciosas de un sueño de mala calidad, contexto
Ronquidos, ansiedad y fatiga son algunas de las alertas silenciosas de un sueño de mala calidad / FUENTE: contexto

Dormir entre siete y ocho horas diarias suele considerarse una de las principales recomendaciones para mantener una buena salud. Sin embargo, especialistas advierten que la cantidad de horas no es el único factor determinante. La calidad del sueño juega un papel igual de relevante y puede marcar la diferencia entre despertar recuperado o comenzar el día con agotamiento.

La preocupación no es menor. Según datos de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) de Estados Unidos, uno de cada tres adultos no duerme lo suficiente, una realidad que se asocia con un mayor riesgo de obesidad, diabetes, hipertensión arterial, deterioro cognitivo y trastornos de salud mental como ansiedad y depresión.

La respiración durante la noche: un factor muchas veces ignorado

La odontóloga funcional y especialista en vías aéreas y odontología deportiva, Margarita Correa, sostiene que muchas personas creen estar descansando adecuadamente porque cumplen con las horas recomendadas, cuando en realidad presentan alteraciones que afectan la recuperación del organismo.

"Respirar por la boca o respirar de manera superficial afecta tu sueño y todo el cuerpo", explicó la especialista.

De acuerdo con Correa, la respiración nasal cumple funciones esenciales para el organismo, ya que filtra el aire inspirado y favorece la producción de óxido nítrico, compuesto que contribuye a una mejor distribución del oxígeno en los tejidos.

La profesional advierte que una respiración inadecuada durante la noche puede impedir que el cuerpo alcance estados profundos de descanso, afectando procesos fisiológicos fundamentales para la recuperación celular y el equilibrio metabólico.

Señales que podrían indicar un sueño de mala calidad

Aunque muchas personas normalizan el cansancio permanente, existen síntomas que pueden alertar sobre problemas en la calidad del sueño y en la oxigenación nocturna.

Entre los signos más frecuentes se encuentran:

  • Ronquidos habituales.
  • Bruxismo o rechinar de dientes durante la noche.
  • Despertar con la boca seca.
  • Necesidad frecuente de levantarse para ir al baño.
  • Dolores de cabeza matutinos.
  • Tensión muscular en cuello y hombros.
  • Sensación de ansiedad al despertar.
  • Irritabilidad o cambios de humor durante la mañana.
"Todos estos son síntomas de que ese sueño no es reparador y que no están teniendo una buena oxigenación", señaló Correa.

Los riesgos para la salud de no descansar adecuadamente

Durante el sueño, el organismo activa mecanismos esenciales para la reparación de tejidos, regulación hormonal, consolidación de la memoria y fortalecimiento del sistema inmunológico.

Cuando estos procesos se ven alterados de forma persistente, las consecuencias pueden extenderse mucho más allá del cansancio diario.

Diversas investigaciones han vinculado la falta de sueño reparador con un mayor riesgo de enfermedades cardiovasculares, accidentes cerebrovasculares, alteraciones metabólicas y problemas de salud mental.

Según explica la especialista, la respiración superficial impide el correcto funcionamiento del diafragma, considerado el principal músculo respiratorio.

"Si respiras superficialmente, no hay una buena distribución. No está trabajando el músculo más importante de la respiración, que es el diafragma", indicó.

Esta condición mantiene al organismo en un estado de alerta constante, dificultando la relajación profunda necesaria para la recuperación física y neurológica.

Cómo mejorar la calidad del sueño

Los expertos coinciden en que es posible entrenar hábitos que favorezcan un descanso más efectivo y reparador.

Entre las principales recomendaciones destacan:

1. Priorizar la respiración nasal

Antes de dormir, realizar ejercicios de respiración abdominal profunda y lenta puede ayudar a inducir estados de relajación y favorecer una mejor oxigenación durante la noche.

2.Mantener horarios regulares

Acostarse y levantarse a la misma hora todos los días contribuye a regular el reloj biológico y mejorar los ciclos de sueño.

3.Crear un ambiente adecuado

Una habitación silenciosa, oscura y con temperatura confortable facilita la conciliación y continuidad del descanso.

4.Reducir la exposición a pantallas

Evitar teléfonos móviles, computadores o televisores antes de dormir ayuda a disminuir la estimulación cerebral y favorece la producción natural de melatonina.

5.Evitar comidas pesadas en la noche

Las cenas abundantes o de difícil digestión pueden interferir en los procesos fisiológicos del sueño.




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