Política

Gobernador Sergio Giacaman: "Nuestra primera tarea fue ordenar la casa y recuperar la seriedad institucional"

El gobernador regional del Biobío hace un balance de su primer año de gestión, marcado por el ordenamiento institucional tras el Caso Convenios, la regularización de deudas y una ejecución presupuestaria cercana al 100%, pese a que el Gobierno Central no transfirió $23 mil millones contemplados en la Ley de Presupuestos.

El 6 de enero de 2025 Sergio Giacaman asumió como gobernador de la región del Biobío para el periodo 2025-2029, tras obtener una votación de 72,67% en las elecciones de noviembre de 2024., Diario La Tribuna
El 6 de enero de 2025 Sergio Giacaman asumió como gobernador de la región del Biobío para el periodo 2025-2029, tras obtener una votación de 72,67% en las elecciones de noviembre de 2024. / FUENTE: Diario La Tribuna

A un año de asumir la gobernación regional del Biobío, Sergio Giacaman enfrenta el desafío de reconstruir la confianza en una institución golpeada por el Caso Convenios. Su gestión ha estado marcada por el ordenamiento de las finanzas públicas, la regularización de compromisos pendientes con Carabineros, la Policía de Investigaciones (PDI) y la Armada, y un giro hacia la inversión en infraestructura concreta.

En esta entrevista con diario La Tribuna, el gobernador detalla los principales avances de su primer año, reconoce las complejidades heredadas y proyecta una agenda centrada en el desarrollo productivo, la seguridad y el posicionamiento del Biobío como capital logística de la macrozona centro sur.

A un año de asumir como gobernador regional del Biobío, ¿qué balance hace de este primer periodo y cuáles considera que han sido los principales avances en una región con alta complejidad territorial y social?

—Fue un año de muchos aprendizajes y de decisiones difíciles. Asumimos la conducción del Gobierno Regional (GORE) en un escenario complejo. Encontramos una institución afectada por el Caso Convenios, con una profunda pérdida de confianza pública, compromisos financieros sin respaldo y una estructura de gestión debilitada. Durante años, una parte sustantiva de los recursos regionales se canalizó mediante transferencias a fundaciones, sin controles adecuados y con escasa trazabilidad. Ese modelo no solo dañó la credibilidad del Gobierno Regional, sino que también limitó su capacidad de generar impacto real en el territorio.

Nuestra primera tarea fue ordenar la casa: recuperar la seriedad institucional, restablecer confianzas y devolverle al Gobierno Regional el rol que le corresponde: poner en el centro a los habitantes del Biobío. Asumimos que, sin probidad, sin control y sin reglas claras no era posible avanzar. Por eso, implementamos medidas para regularizar pagos pendientes, revisar programas observados, restituir recursos y establecer estándares más exigentes de gestión. Fue un proceso difícil, pero indispensable para recuperar la confianza y devolver seriedad a la institución.

Había deudas, subvenciones pendientes, contratos sin respaldo y obligaciones con organismos como Carabineros, la PDI y la Armada que no habían sido cumplidas. Nos hicimos cargo de esa realidad, regularizamos pagos, ordenamos procesos y pusimos el foco en aquello que verdaderamente importa: cumplir con los compromisos y responder a las necesidades de la región.

La seguridad se ha instalado como una de las mayores preocupaciones ciudadanas en la región. ¿Qué rol ha jugado el Gobierno Regional en el fortalecimiento de la seguridad pública y qué resultados concretos puede mostrar este primer año?

—En materia de seguridad, nos encontramos con convenios firmados con Carabineros, la PDI y la Armada, pero sin ejecución real. Un ejemplo claro fue la adquisición de 35 vehículos para Carabineros, entregados sin cumplir los procedimientos administrativos respectivos ni el pago correspondiente. Regularizamos esa situación, transferimos los recursos y avanzamos en una política de apoyo efectivo a las policías, tanto en equipamiento como en infraestructura, incluyendo comisarías y unidades operativas.

En materia de inversión pública, ¿cómo evalúa la ejecución presupuestaria del GORE Biobío y qué obstáculos ha debido enfrentar para acelerar proyectos estratégicos para la región?

—En términos presupuestarios, logramos una ejecución cercana al 100%, a pesar de que el Gobierno central no transfirió cerca de $23.000 millones contemplados en la Ley de Presupuestos. Aun así, priorizamos una inversión responsable, orientada a obras concretas que generan empleo y mejoran la calidad de vida de las personas. Optamos por "fierro y cemento": infraestructura, conectividad y proyectos con impacto para la región. Redefinimos el foco y hoy, el 70% de los recursos transferidos se destinan a infraestructura. En total, se han ejecutado más de $78.900 millones en 137 iniciativas en las tres provincias.

El Biobío es una región clave en términos de desarrollo productivo e industrial. ¿Qué énfasis ha puesto su gestión en la reactivación económica y el apoyo a sectores productivos locales, especialmente pymes y encadenamientos territoriales?

—Uno de los mayores desafíos ha sido reconstruir la confianza. Recibimos un Gobierno Regional con una profunda desconfianza por parte de proveedores, municipios, organizaciones sociales e incluso otros servicios públicos. Esa desconfianza tenía fundamentos: compromisos incumplidos, proyectos mal ejecutados y prácticas que hoy están siendo investigadas por la justicia. Nuestro deber ha sido enfrentar esa realidad con transparencia, colaboración y decisión, y avanzar hacia una gestión seria y responsable.

En paralelo, hemos trabajado para fortalecer el enfoque territorial. Hoy contamos con una provincia de Concepción que ha sido reconocida como área metropolitana, lo que implica un nuevo nivel de coordinación y gestión entre las comunas que la integran. Para ello, se ha conformado una mesa de trabajo con los alcaldes, orientada a abordar de manera conjunta los desafíos comunes del territorio. Asimismo, enfrentamos el desafío que representan las provincias de Biobío y Arauco, cuyas comunas cumplen las condiciones para ser consideradas zonas de desarrollo. En ese contexto, y junto a las diputadas Flor Weisse y Johanna Pérez, hemos impulsado gestiones para que ambas provincias sean incorporadas bajo esta categoría, lo que permitiría acceder a un tratamiento diferenciado por parte del Ministerio de Desarrollo Social y de la Subdere, fortaleciendo así las capacidades de gestión y desarrollo de sus territorios.

Uno de los debates permanentes es la descentralización efectiva. Desde su experiencia como gobernador, ¿qué atribuciones siguen siendo insuficientes para responder con mayor autonomía a las necesidades del Biobío?

—Estamos en pleno proceso de traspaso de competencias, en una primera etapa, de la Unidad Operativa de Control de Tránsito, lo que nos permitirá administrar de mejor manera situaciones críticas como el inicio del año escolar. Una adecuada gestión del tránsito significa abordar de forma más eficiente los problemas de congestión, reduciendo sus impactos en la vida cotidiana de las personas. Asimismo, se encuentra en curso el traspaso de competencias vinculadas a Sernatur, aprobado por el Consejo Regional, que apunta a descentralizar iniciativas turísticas y a fortalecer las capacidades del Biobío en esta materia.

Del mismo modo, esperamos avanzar en la transferencia de atribuciones relacionadas con la coordinación de los distintos servicios de salud, así como en la creación de una división de Prevención del Delito. En este último ámbito, hemos sido pioneros al conformar una unidad especializada, aun cuando hoy opera con recursos limitados.

Nuestro objetivo es contar con una división formal, con dotación y financiamiento adecuados, que permita ejercer plenamente las atribuciones que la ley contempla en materia de prevención del delito. Actualmente, este trabajo se realiza con mucho esfuerzo, coordinación y voluntad, junto al Consejo Regional y los alcaldes, pero contar con la competencia formal permitiría fortalecer de manera sustantiva esta labor.

De cara al segundo año de gestión, ¿qué proyectos emblemáticos o inversiones estratégicas marcarán la agenda del GORE Biobío?

—Creo que vienen dos años de mucho trabajo, con la ventaja de que no serán años electorales, lo que permitirá concentrar el esfuerzo en la gestión y en el trabajo conjunto. La región tiene una gran oportunidad de transformar una situación compleja —como lo es hoy el alto desempleo— en una oportunidad para generar más y mejores empleos. En ese sentido, todo lo que podamos avanzar en materias como el hidrógeno verde, la construcción naval, la industria de la madera y el fortalecimiento del sector forestal, así como en el desarrollo del sector pesquero, tanto a nivel local como con apoyo del nivel central, puede ser muy relevante para el futuro de la región. Asimismo, hemos impulsado con fuerza la idea de convertir al Biobío en la capital logística de la macrozona centro sur. Hoy, San Antonio y Santiago concentran gran parte de esa actividad, y nuestro desafío es posicionar nuestra región como una alternativa estratégica, articulando una agenda común con otras regiones y con actores nacionales e internacionales, para facilitar el movimiento de carga, la exportación y la llegada de inversiones.

Gobernador: "Tenemos una región con enormes capacidades y talento"

"Nuestro compromiso es seguir trabajando con responsabilidad, transparencia y sentido de futuro, para que el Biobío recupere el lugar que merece y ofrezca mejores oportunidades a quienes viven aquí. El segundo año será clave para consolidar lo avanzado. Queremos profundizar la inversión productiva, fortalecer la seguridad, avanzar en infraestructura estratégica y proyectar el desarrollo regional a largo plazo. Iniciativas como Biobío 2050 y la construcción de una Marca Región son parte de esa mirada de futuro. Quiero agradecer profundamente la confianza y la paciencia. Sabemos que ha sido un período exigente, pero también estamos convencidos de que el camino es el correcto. La región tiene un tremendo potencial y, con trabajo serio, responsabilidad y unidad, podemos construir un Biobío con más oportunidades para todos", aseguró la máxima autoridad regional.




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