Política

Lilian Betancurt: "Este escaño no es un premio personal, es una responsabilidad que asumo con humildad"

La educadora de párvulos y diputada electa por el Partido de la Gente para el periodo 2026-2030, ahondó en sus prioridades para su labor legislativa, donde destacan iniciativas en el ámbito de la salud oncológica, la educación técnico-profesional y la seguridad.

Con 14.329 votos, la representante de la provincia de Biobío asegura que llegará al Congreso con un sello claro: Trabajo en terreno, compromiso real y resultados para la gente., cedida
Con 14.329 votos, la representante de la provincia de Biobío asegura que llegará al Congreso con un sello claro: "Trabajo en terreno, compromiso real y resultados para la gente". / FUENTE: cedida

La diputada electa con cupo del Partido de la Gente, Lilian Betancurt Delgado, nació en Mulchén y es madre de dos hijos. Educadora de párvulos de profesión, ingresó al Partido de la Gente en 2021, donde ha participado como coordinadora del área Mujer de la región del Biobío. En 2024 fue candidata a consejera regional por la provincia de Biobío, alcanzando 9.825 votos, sin resultar electa. En la actual elección, logró un escaño en el Congreso Nacional con 14.329 votos, lo que representa un 3,72%. Su lista obtuvo en conjunto 48.867 votos (12,67%).

En entrevista con La Tribuna, ahondó sobre sus propuestas de cara a la labor legislativa, entre las que destacan el fortalecimiento de la salud pública con enfoque en tratamientos oncológicos y el diseño de una ficha clínica electrónica única y universal. En educación, busca transformar el nivel técnico-profesional para conectarla con empleos del futuro en minería, agricultura, energías renovables y tecnología, mientras que en seguridad propone un mayor ordenamiento en las funciones policiales, con Carabineros en un rol más preventivo y la Policía de Investigaciones (PDI) en un rol investigativo.

¿Cómo recibió ese respaldo ciudadano?

—Recibí este respaldo con mucha humildad y gratitud. Ser primera mayoría en mi lista es una señal clara de que la ciudadanía quiere nuevas voces y una representación más cercana. Este resultado no es mío, es de la gente que confió en un proyecto construido desde el territorio y desde las urgencias reales que viven las familias.

Usted viene del mundo de la educación parvularia. ¿Cómo influye esa experiencia en su forma de mirar la política?

—Mi formación y experiencia en educación parvularia me enseñaron a mirar la sociedad desde la base: desde las familias, desde la primera infancia y desde las necesidades que se viven dentro de los hogares. Me permitió entender que las políticas públicas deben ser simples, humanas y pensadas en quienes más las necesitan. Esa sensibilidad la llevo a la política y es la que guiará mi trabajo legislativo.

Ingresó al PDG en 2021 y ha tenido roles en el área Mujer. ¿Qué aspectos de su trayectoria dentro del partido la llevaron a asumir esta candidatura?

—Mi trabajo en el área Mujer fue clave para entender la profundidad de las desigualdades que enfrentan muchas chilenas, y también el enorme valor de la organización comunitaria. Desde el inicio me involucré en terreno, escuchando, acompañando y levantando propuestas. Eso, sumado al llamado de las bases y a la convicción de que la política debía volver a las personas comunes, me impulsó a asumir esta candidatura.

PRIORIDADES LEGISLATIVAS EN SALUD

Una de sus propuestas centrales es fortalecer la salud pública, especialmente en tratamientos oncológicos. ¿Qué iniciativas concretas piensa impulsar?

—Sabemos que como parlamentarios no tenemos injerencia directa en la ejecución del Presupuesto, pero sí podemos incidir en las prioridades y discutir con fuerza las glosas que se deben incorporar. Por eso, desde ya me comprometo a dar la pelea para que en el Presupuesto 2027 exista una glosa robusta que fortalezca la atención oncológica a nivel nacional y regional.

Mi prioridad es avanzar hacia un sistema de salud más digno, oportuno y humano. En materia oncológica quiero impulsar un plan nacional que garantice tratamientos sin listas de espera, mejorar la infraestructura en regiones y asegurar financiamiento permanente para diagnósticos tempranos. El cáncer no espera, y el Estado tampoco puede seguir esperando para actuar.

Ha señalado la necesidad de una ficha clínica electrónica única y universal. ¿Cómo imagina su implementación y qué obstáculos prevé?

—Propongo una ficha clínica única y universal que permita que el historial de cada paciente esté disponible en cualquier centro de salud público del país. Esto agiliza diagnósticos, elimina burocracia y evita que las personas pierdan tiempo valioso repitiendo trámites o exámenes.

Para implementarla, necesitamos modernización tecnológica en regiones, interoperabilidad entre servicios y, sobre todo, voluntad política. Esto requiere sentarse a dialogar con los actores principales del sistema de salud: profesionales, directivos, funcionarios y los propios usuarios. El foco es claro: garantizar un sistema eficiente, que cuide el tiempo de las personas y que ponga al paciente en el centro.

Aquí no estoy prometiendo milagros; estoy proponiendo avanzar con responsabilidad y mesura, pero también con decisión. Es hora de que el Estado trabaje de una buena vez por la gente y no al revés.

EDUCACIÓN Y FUTURO DEL TRABAJO

Usted plantea una transformación de la educación técnico-profesional. ¿Cuáles serían los primeros cambios que propondría?

—Para iniciar una verdadera transformación, el primer paso es acercar los centros de formación técnica (CFT) a las comunas. En mi distrito existe oferta, pero la provincia de Biobío no cuenta con acceso equitativo. Los Ángeles concentra la mayor demanda educativa, pero ¿qué pasa con comunas más alejadas como Alto Biobío, Tucapel, Cabrero, Yumbel o Laja, donde las oportunidades son mucho más limitadas? Entiendo que Mulchén está avanzando en esta materia, pero necesitamos que ese avance sea regional y no solo local.

Mi propuesta es clara: llevar la educación técnico-profesional al territorio. Esto permitirá formar a más jóvenes y adultos en oficios y carreras técnicas de alta demanda, facilitando su acceso al mercado laboral.

A esto se suma la modernización del sistema: actualizar las mallas curriculares, fortalecer prácticas profesionales reales, vincular liceos y CFT con empresas y sectores productivos, e impulsar inversión en equipamiento tecnológico. La educación debe preparar para el trabajo del futuro, no para el del pasado.

Menciona sectores estratégicos: minería, agricultura, energías renovables y tecnología. ¿Cómo se articula esa visión con las necesidades del distrito, la región y el país?

—Nuestro distrito tiene un potencial enorme en energía, agricultura, servicios y desarrollo tecnológico, pero ese potencial se limita cuando no hay mano de obra calificada. Por eso es fundamental formar a nuestros jóvenes y trabajadores en las áreas donde hoy existen oportunidades reales.

La articulación es directa: si un estudiante se capacita en minería, riego tecnificado, electromovilidad, mantenimiento industrial, energías renovables o data science, tendrá un camino laboral asegurado en su propio territorio. Eso no solo impulsa el desarrollo local, sino que también evita la migración forzada de jóvenes que deben irse de sus comunas para encontrar trabajo.

La educación técnico-profesional debe convertirse en una herramienta real de movilidad social, desarrollo productivo y crecimiento regional.

SEGURIDAD PÚBLICA

Dentro de sus propuestas está separar funciones entre Carabineros en prevención y la PDI en investigación. ¿Cómo se traduce esto en un proyecto legislativo?

—Más que "separar", lo fundamental es ordenar y fortalecer las funciones de cada institución. Para enfrentar a las bandas criminales se necesita que la inteligencia policial funcione de verdad, y eso exige dar mayores atribuciones, modernizar herramientas y clarificar responsabilidades.

Mi propuesta busca que la ley defina con precisión el rol preventivo, táctico y operativo de Carabineros, de manera que exista una policía enfocada en la prevención, en la acción directa, en la respuesta rápida y, sobre todo, sin temor a cumplir su labor. Quiero dejarlo claro: esta parlamentaria estará a favor de toda acción policial que actúe dentro del marco legal y en defensa de las familias chilenas.

Al mismo tiempo, debemos fortalecer las capacidades investigativas, tecnológicas y analíticas de la PDI. Esto implica actualizar protocolos, mejorar la formación y asegurar recursos permanentes. Una policía con claridad de funciones, y otra especializada en investigación, permitirá enfrentar la delincuencia con más eficiencia y mejores resultados.

¿Cree que existe respaldo político transversal para discutir cambios estructurales en las policías?

—Más que una discusión política, lo que necesitamos es un diálogo serio. No será fácil, pero debemos hacer entender al Ejecutivo que estos cambios son urgentes para evitar seguir viendo noticias trágicas que evidencian que el sistema no está funcionando como corresponde. La ciudadanía exige resultados y la seguridad no puede seguir esperando.

Creo que hoy existe disposición a conversar, pero los cambios estructurales requieren valentía política y visión de Estado. Espero que exista voluntad transversal, porque la seguridad no tiene color político: es una urgencia nacional.

REPRESENTACIÓN TERRITORIAL Y EXPECTATIVAS

¿Qué temas específicos de la provincia de Biobío piensa priorizar?

—Priorizaré salud, conectividad rural, agua potable, educación técnico-profesional, seguridad y la descentralización real de servicios públicos. La provincia de Biobío necesita soluciones que no pueden seguir esperando.

¿Cuál es hoy el proyecto político del PDG? ¿Hacia dónde cree que debe evolucionar?

—El PDG debe seguir siendo un proyecto ciudadano, centrado en las necesidades de la gente común, con propuestas concretas y sin caer en la política tradicional. Tenemos que fortalecer nuestra identidad y mantener el foco en las urgencias sociales.

¿Cómo piensa relacionarse con las demás fuerzas políticas dentro de la Cámara? ¿Se ve como puente, oposición o articuladora de acuerdos?

—Me veo como una articuladora de acuerdos. Creo en el diálogo y en la capacidad de construir. No me interesa pelear por colores políticos, sino que avanzar en soluciones para mi distrito. Seré firme, pero abierta a colaborar cuando existan puntos que beneficien a la ciudadanía.

¿Qué mensaje quiere entregar a quienes confiaron en usted?

—Quiero agradecer de corazón a quienes confiaron en mí. Este escaño no es un premio personal: es una responsabilidad enorme y la asumiré con humildad, transparencia y trabajo incansable. No vengo del mundo político, sino que del mismo lugar que ustedes, y por eso mi compromiso es representarlos con fuerza y honestidad en cada decisión que tome en el Congreso.

El Partido de la Gente

El Partido de la Gente fue fundado el 13 de diciembre de 2019 y se constituyó legalmente el 26 de julio de 2021. Se define como un "Partido Nacional Ciudadano, independiente, regional, transversal, sin ideologías políticas y autofinanciado", con una propuesta "ciudadana, independiente y transversal, que tiene como eje común aquellos elementos que unen a la ciudadanía por sobre las diferencias".

Es crítico al modelo económico y a los partidos tradicionales, y su origen está vinculado a la trayectoria política del economista Franco Parisi.

En las elecciones para la Cámara de Diputadas y Diputados del 21 de noviembre de 2021 logró un total de 533.653 votos, los que corresponden al 8,43% del total de los sufragios válidamente emitidos, logrando seis escaños en el Congreso (todos ahora exmilitantes). En la elección de senadores, donde no logró elegir a ninguno de sus candidatos, alcanzó un total de 377.615 votos, correspondientes al 8,11% del total de los sufragios válidos.

En la actual elección, del 16 de noviembre de 2025, alcanzó un total de 1.286.869 votos, lo que representa un 12%, logrando un total de 14 escaños en la Cámara de Diputados y Diputadas. En la elección de senadores, obtuvo un total de 326.028 votos, lo que representa un 10,53%, sin escaños.




matomo