Policial y Judicial

Más de 34.000 metros de cable eléctrico han sido robados en la provincia

Es un ilícito que se comete, principalmente, en sectores rurales de la provincia, de difícil acceso y por personas que conocen el lugar.

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29-09-2015_19-59-508129-09-15 / FUENTE:

Un 66,6% más de cable eléctrico fue robado entre los meses de enero y septiembre de 2015 en la provincia de Bío Bío, en igual periodo del año pasado.

Si durante los primeros nueve meses de 2014 antisociales sustrajeron 21.000 metros de este material, en igual periodo de 2014 la cifra se elevó a 35.000. Ello representa 14.000 metros más de cable eléctrico sustraído que el año pasado.

Las cifras fueron entregadas por el subprefecto de los servicios de Bío Bío, comandante Miguel Ángel Irribarra, quien agregó que las empresas afectadas fueron Coopelan, Coelcha y EFE.

Fue esta última la más aquejada por este delito por el difícil acceso que tiene Carabineros al momento de ingresar al tendido eléctrico que va por un costado de la línea férrea.

No obstante, a contar de los meses de junio y julio la situación ha ido decreciendo y han sido aislados, “toda vez que se han hecho diferentes cursos de acción, reuniones con personal de EFE, se han implementado servicios en conjunto con la empresa donde hemos podido tener acceso a las vías”, relató el oficial.

De igual forma, sostuvo que las diligencias han arrojado detenidos y se trabajan en otras líneas investigativas porque el cableado debe ser reducido en algún lado.

Este delito sería particularmente atractivo ya que los cables serían, en su mayoría, fabricados en base a cobre, material muy apetecido por quienes reducen este metal para, luego, comercializarlo en la provincia y en otras partes del país.

Es un ilícito que se comete, principalmente, en sectores rurales de la provincia, de difícil acceso y por personas que conocen el lugar.

Sin embargo, “esto ha ido decreciendo en forma considerable a partir de medidas innovadoras que hemos logrado realizar en conjunto con las empresas eléctricas que han sido afectadas”, recalcó Irribarra.

El oficial recalcó la importancia de denunciar estos hechos a la policía, por lo que reiteró el llamado a la comunidad a entregar información respecto al robo de cables eléctricos que permita detectar este delito, detener a quienes los cometen y recuperar las especies en caso de concretarse.

PROYECTO DE ACUERDO

Durante el mes de septiembre, y ante la Cámara Baja, el diputado José Pérez presentó un proyecto de acuerdo que solicita al Ministerio del Interior un plan de acción que permita combatir el robo de cables eléctricos, ante el aumento de este delito en el país.

Según el parlamentario, “existe un notorio crecimiento de los robos de los cables eléctricos, incluyendo los que sirven para la transmisión de energía por sistemas de alta tensión, a raíz del aumento del precio del cobre en el mercado interno y que hace que los delincuentes adquieren más dinero por su venta ilegal”.

Agregó, además, que el hecho de que este delito sea considerado por los delincuentes como una actividad sin mayores riesgos “se debe a la dificultad de la autoridad para proteger miles de kilómetros de extensión de los tendidos eléctricos, a pesar que existen medios tecnológicos para detectar oportunamente este tipo de sustracciones”.

Por otra parte, acotó que el robo de este tipo de elementos significa serias situaciones de riesgo para la población “ya que son numerosos los sectores que quedan a oscuras por la pérdida de la iluminación, quedando a merced de la acción de otros delincuentes y debiendo afrontar en definitiva, el valor de los daños sufridos por las empresas de transmisión, que naturalmente traspasan a los usuarios sus mayores costos de producción”.

A lo ya mencionado, el proyecto también señala que se agrega el robo de cables en la zona sur del país, significando la interrupción del servicio del tren con el consiguiente impacto en el traslado de las personas y el transporte de mercaderías, limitando las posibilidades de progreso para la economía regional.

Por último, hay que considerar que la falta de una acción preventiva eficaz se convierte en un incentivo para la creación  de mafias en torno al cobre, ya que además de quienes lo roban materialmente hay una larga serie de reducidores y compradores, hasta que se logra incorporar el fruto del robo al mercado formal, puntualizó.




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