Opinión

Septiembre: ¡hablar y escuchar también salva!

Académica Escuela Enfermería Universidad Santo Tomás, Los Ángeles

Macarena Miranda, Cedida
Macarena Miranda / FUENTE: Cedida

Septiembre es el mes de la Prevención del Suicidio, época que nos invita a detenernos y reflexionar sobre una realidad que requiere de mayor conversación, conciencia y compromiso colectivo. Hablar de prevención del suicidio no es instalar el miedo ni centrarse únicamente en las estadísticas de nuestra región: es reconocer que la salud mental forma parte fundamental de nuestra vida y que el sufrimiento, sea cual sea, necesita ser escuchado y acompañado.

Durante mucho tiempo este tema estuvo rodeado de prejuicios y estigmas. Sin embargo, guardar silencio puede convertirse en una barrera para quienes atraviesan momentos de gran dificultad. Por ello, abrir espacios para conversar, escuchar sin juzgar y tan sólo preguntar ¿cómo se siente la persona que trabaja junto a nosotros? o ¿cuál es el motivo por el cual mi estudiante no está participando en clases? puede ser profundamente significativo y dar el primer paso hacia una pesquisa temprana de una situación de crisis. A veces, una pregunta sincera o simplemente hacernos presentes puede marcar la diferencia.

La prevención no depende exclusivamente de los profesionales de salud. Las familias, los docentes, los lugares de trabajo y las comunidades podemos contribuir a construir entornos más protectores. A veces, la prevención comienza con acciones que parecen sencillas: escuchar con atención, acompañar, validar las emociones y orientar hacia las redes de apoyo disponibles. No siempre tendremos las palabras perfectas ni podremos resolver los problemas de quienes queremos, pero podemos estar presentes y hacer saber a otra persona que no está sola, y que pedir ayuda no es una debilidad, sino una forma de enfrentar momentos difíciles.

En nuestro país existen también redes destinadas a brindar ayuda y orientación. La línea telefónica *4141, del Ministerio de Salud, es gratuita, confidencial y está disponible las 24 horas del día, los siete días de la semana, con atención de profesionales especializados en situaciones de crisis y salud mental. Además, el plan del Ministerio "Construyendo Salud Mental" promueve el bienestar emocional, el fortalecimiento de vínculos familiares y comunitarios, la detección temprana de señales de alerta y el apoyo oportuno a quienes atraviesan situaciones de sufrimiento, junto con la articulación entre salud, educación, trabajo y comunidad, y el fortalecimiento de las redes locales de apoyo.

Es así como afirmamos que la prevención siempre requiere de una mirada integral: no basta con intervenir cuando aparece una crisis, también es necesario construir condiciones que promuevan el bienestar, la inclusión, la participación y el sentido de pertenencia.

Este septiembre, la invitación es a comunicarnos más y escuchar mejor, a preocuparnos genuinamente por quienes nos rodean y a construir entornos donde sea posible expresar nuestros puntos de vista y preocupaciones sin temor a ser juzgados.

La salud mental debe ser una prioridad durante todo el año, y es por eso que nuestro compromiso como docentes de la carrera de Enfermería no se limita a guiar académicamente, sino que también implica acompañar y valorar a nuestros estudiantes como personas que atraviesan desafíos diarios, cambios y momentos de incertidumbre. Escucharlos, orientarlos cuando lo necesiten y generar espacios seguros donde puedan expresar lo que sienten y pedir ayuda es parte esencial del proceso de enseñanza-aprendizaje, promoviendo así una cultura de cuidado, respeto y preocupación por el otro.

Que este mes de la prevención del suicidio sea una oportunidad para recordar que hablar ayuda, escuchar acompaña y buscar apoyo debe ser siempre una posibilidad. ¡Cuidar la salud mental es tarea de todos!

Macarena Miranda Sandoval

Académica Escuela Enfermería Universidad Santo Tomás, Los Ángeles

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