Opinión

Los Ángeles merece vivir sin miedo

Diputada de la República

Diputada Flor Weisse, Archivo La Tribuna
Diputada Flor Weisse / FUENTE: Archivo La Tribuna

Estuve presente en la presentación de la Agenda contra el Crimen Organizado y el Terrorismo impulsada por el Gobierno del Presidente José Antonio Kast. Más allá de los anuncios, me quedó una convicción: Chile llegó a un punto en que enfrentar al crimen organizado ya no es una opción, sino una obligación ineludible del Estado. En Los Ángeles esta realidad se vive con especial preocupación. Los hechos de violencia, el narcotráfico, las extorsiones y el actuar de bandas cada vez más organizadas han cambiado la forma en que muchas familias enfrentan su vida cotidiana. Recuperar la tranquilidad exige decisión política, instituciones fuertes y una estrategia que no se limite a reaccionar frente a los delitos, sino que sea capaz de anticiparse y desarticular a quienes los cometen.

La reciente Radiografía de la Seguridad Pública 2025 de la Región del Biobío, elaborada por el Instituto de Políticas Públicas y el Observatorio del Crimen Organizado y Terrorismo de la Universidad Andrés Bello, confirma lo que los vecinos perciben hace tiempo: el crimen organizado ha evolucionado, se adapta rápidamente y aprovecha las debilidades institucionales. Es importante aumentar la presencia policial y los esfuerzos se han puesto en este desafío, pero además se requiere inteligencia criminal, seguimiento del patrimonio ilícito, coordinación entre instituciones y una persecución penal especializada que permita llegar hasta las estructuras que financian y sostienen estas organizaciones.

Por eso valoro la decisión del Gobierno del impulsar una Agenda contra el Crimen Organizado y el Terrorismo que fortalece las capacidades del Estado para enfrentar una amenaza que ya no reconoce fronteras comunales ni regionales. La creación de la Fiscalía Supraterritorial, el fortalecimiento de la inteligencia criminal, una mayor coordinación entre las instituciones encargadas de la persecución penal y la implementación de la Defensoría de las Víctimas son medidas que apuntan en la dirección correcta. En una comuna como Los Ángeles, que cumple un rol estratégico para la región del Biobío y que tiene una gran vocación productiva, la ciudadanía exige recuperar la tranquilidad, estas herramientas pueden marcar una diferencia concreta si se implementan con decisión, con presencia y decisiones efectivas del Estado.

La seguridad es la primera condición para el desarrollo de una comunidad. Sin ella, los emprendedores dejan de invertir, las familias restringen su vida cotidiana y los espacios públicos terminan siendo ocupados por quienes actúan al margen de la ley. Los vecinos de Los Ángeles no quieren discursos ni diagnósticos; esperan resultados. Desde el Congreso seguiré apoyando todas las iniciativas que fortalezcan a nuestras policías, al Ministerio Público y a las instituciones que protegen a las víctimas, porque combatir el crimen organizado y el narcotráfico no admite vacilaciones. Recuperar la paz y la confianza de nuestros barrios es una tarea que debemos asumir con unidad, convicción y sentido de urgencia.

Flor Weisse

Diputada de la República

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