Opinión

DS1 Tramo 4.000: que la casa propia vuelva a estar al alcance

Seremi de Vivienda y Urbanismo del Biobío

Anselmo Villagra, Cedida
Anselmo Villagra / FUENTE: Cedida

Durante los últimos años, muchas familias han sentido que la vivienda propia se aleja cada vez más. No es solo una percepción, ya que el valor de las viviendas ha subido con mucha más fuerza que los salarios, mientras el acceso al crédito hipotecario se volvió más exigente y los tiempos de espera para una solución habitacional siguen siendo demasiado extensos.

Esa realidad golpea especialmente a la clase media. Familias que trabajan, ahorran, cumplen con sus responsabilidades y pueden proyectar el pago de un dividendo, pero aun así quedan fuera. No califican para los programas dirigidos a los sectores más vulnerables, pero tampoco logran enfrentar solas las condiciones actuales del mercado. Esa zona gris es la que el Estado debe mirar con decisión.

El nuevo Tramo 4.000 del Subsidio DS1, anunciado por el ministro Ivan Poduje, apunta justamente a esa brecha. No se trata solo de ampliar un monto; es una señal concreta de que la política habitacional debe adaptarse a la realidad de las familias. Este nuevo tramo permitirá acceder a viviendas de hasta 4.000 UF, con un ahorro mínimo de 200 UF y un subsidio estatal de 400 UF.

En Biobío, el impacto proyectado es relevante. Según información del Centro de Estudios Ciudad y Territorio del Minvu, la oferta regional analizada considera 251 viviendas dentro del rango de hasta 2.200 UF. Con la ampliación hasta 4.000 UF, la oferta potencial aumentaría a 871 viviendas, alcanzando cerca de un 56% del total informado para la región. Es decir, se abre un universo mayor de alternativas para familias que buscan una vivienda acorde a su etapa de vida, ubicación y necesidades.

Pero esta medida no puede mirarse de forma aislada. El desafío es que Chile vuelva a tener más propietarios, y para eso se requieren varias acciones al mismo tiempo: reducir burocracia y tiempos de espera, fortalecer instrumentos para la clase media, potenciar el FOGAES como apoyo al financiamiento hipotecario y aumentar la disponibilidad de suelo para más proyectos de casas con patio y parrón, a través de iniciativas como la Operación Sitio 2.0.

La vivienda propia es más que una transacción. Es seguridad, arraigo, estabilidad familiar y posibilidad de futuro. Por eso, cuando hablamos de subsidios, suelo o créditos, en realidad hablamos de certezas para las familias.

Como Minvu, tenemos la responsabilidad de abrir nuevas puertas y usar mejor las herramientas del Estado. El DS1 Tramo 4.000 va en esa dirección, reconocer el esfuerzo de la clase media y volver a decirle que la casa propia no tiene por qué ser un sueño cada vez más lejano.

Anselmo Villagra

Seremi de Vivienda y Urbanismo del Biobío

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