Opinión

Señores miembros del Concejo Municipal

MARIO RIOS (10),
MARIO RIOS (10) / FUENTE:

No sé si ustedes sabían que cada mañana salen unos inspectores a sacar partes a los autos estacionados en lugares no autorizados o, simplemente, sobre la vereda, procurando espacios suficientes para que el peatón pueda transitar. A lo anterior se suman la prohibición absoluta de estacionamiento en todas las avenidas de la ciudad y unas veinte calles, algunas transformadas en "sostenedoras" de vías ciclísticas que no se usan ("tanto tiempo que trabajé para tener mi autito y ahora quieren que vuelva a usar la bicicleta, ¿qué se han imaginado?").

Algunos sostienen que Los Ángeles no tiene calles; tiene caminos pavimentados urbanos con algunos semáforos que, estoicamente, tratan de poner orden. Cada calle a la que se le eliminan los estacionamientos es una bofetada a los habitantes de esas calles. Impuestos Internos debería rebajar el valor de tasación de esos inmuebles, a los que de la noche a la mañana les quitan el uso de la calle frente a su hogar para estacionar su vehículo, por el cual ya pagaron su permiso de circulación.

Supe que los jueces de Policía Local, cada día, de cien fallos, setenta y cinco son por estacionamiento sobre las veredas. Cada día en las veredas de Los Ángeles debe haber unos tres mil vehículos estacionados. Como sería demasiado "partear" a todos de un viaje, les han pedido a los inspectores "parteadores", que envíen cincuenta partes, porque más, simplemente se atollarían las oficinas. Eso, yo lo creo porque si los inspectores que su trabajo, cuando no llueve, es solo solo sacar parte y nada más, podrían perfectamente cada uno de ellos, enviar unas cien boletas al juzgado. ¿Qué les cuesta?, Nada. Por ello, estimo que reciben orientaciones al respecto en cuanto al número de partes que deben enviar para que los señores jueces, no se cansen de fallar en lo mismo toda la mañana, cobrando $105.000 por cada auto estacionado sobre veredas al no encontrar ninguna otra alternativa, ninguna, para concurrir al centro, lugar en que se concentra una buena parte de las oficinas públicas de poder ejecutivo y de la municipalidad.

¿Cómo arreglamos toda esta injusticia comunal? Primero, informarse. Inviten a los jueces, señores miembros del Concejo, para que les informen su trabajo diario. Sus relatos serán muy interesantes. Segundo, establece una política de vialidad comunal, conocida y respetuosa de las realidades urbanas y rurales de nuestra comuna, además de los "afuerinos" que llegan cada día. La población se los agradecerá. Resolver si se mantienen o no las vías ciclísticas, a estas alturas inútiles, desaseadas, con sus conos destruidos y eliminando estacionamientos absolutamente necesarios. Como es posible que frente a una Clínica en calle Manuel Rodríguez no se pueda estacionar. Ni siquiera pueden, con calma, detenerse para bajar un enfermo del automóvil. Todo esto para que usen tal vía ciclística unas diez personas durante todo el día. Ver un ciclista en las vías actuales, se ha transformado en un fenómeno. Se subieron a los autos y ahora no los baja nadie. Una idea, establezcamos estacionamientos en los límites urbanos y los que vivimos fuera de la ciudad dejamos ahí el vehículo y abordamos un bus "al centro".

¿Y qué pasó con las "micros eléctricas" que iban a llegar? Misterio. Mientras el mundo moderno avanza en el debate vial, nuestra comuna se engolosina con el silencio.

¿Qué esperan?

Mario Ríos Santander

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