Opinión

La igualdad es la base de una sociedad sana

Administrador Público
Licenciado en Ciencias Políticas

Jorge Rivas, alcalde de Mulchén,
Jorge Rivas, alcalde de Mulchén / FUENTE:

El 8 de marzo no se celebra, se conmemora. No podría ser de otra forma si la fecha nos recuerda la muerte de 129 mujeres de la fábrica textil Cotton de Nueva York, luego que el dueño de la empresa decidiera cerrar con llave las puertas del lugar y, con ello, evitar que las mártires pudieran sobrevivir al fuego intencional.

Ha pasado más de un siglo de desigualdades desde aquella triste fecha y, para ser honestos, no hemos avanzado casi nada, porque hablar del sufragio, del derecho a estudiar y otros "logros" es irrisorio. Aún existen desigualdades.

Para preparar este texto y diferenciarlo de mis anteriores escritos sobre la materia, es que me di al trabajo de buscar en la Organización de las Naciones Unidas sus recomendaciones para terminar con la discriminación y créanme, que los datos presentados por la institución multilateral, me hicieron pensar que: si no entendimos desde el punto de vista social y humano, quizás, entregando cifras y presentando las riquezas que se podrían lograr, se llegue a esta igualdad que tanto anhelamos y que yo, nacido en el seno de una hogar matriarcal, lucho por alcanzar desde mi tribuna como alcalde.

"La inversión en las mujeres y la defensa de la igualdad de género impulsa un futuro en el que todos los miembros de la sociedad puedan prosperar, creando un mundo de oportunidades ilimitadas y empoderamiento para todas las personas", concluye el sitio oficial de ONU Mujeres, que recordemos, tuvo como directora en 2011 a Michelle Bachelet.

Agrega que el mundo necesita 360 mil millones de dólares más por año para lograr la igualdad de género, cuestión que se lograría sola en los mercados internacionales, pues si se redujeran las brechas de género, el Producto Interno Bruto (PIB), per cápita, podría aumentar un 20%. El texto termina señalando que "cerrar las brechas en los cuidados y ampliar los servicios con empleos decentes podría generar casi 300 millones de puestos de trabajo de aquí a 2035".

Con esas conclusiones presentes en www.unwomen.org se puede desprender que no hicimos bien las cosas y menos ayuda entender que si no fuimos capaces de "emparejar la cancha", desde el punto social y humano, el camino a seguir para lograr la igualdad, podría pasar por el tema económico, cuestión que duele, pero no deja de ser verdad. Hay que entender (no necesariamente compartir) que vivimos en un mundo mercantilizado.

Otro tema importante que debemos tomar en cuenta, en cada una de nuestras comunas, es que el respeto hacia la mujer debe partir desde el hogar primario, desde la casa, para luego ser reforzado a través de la institucionalidad del Estado.

Por eso, en aquellos territorios donde aún existe la educación municipal, seguimos trabajando el tema desde la base, para evitar discriminación y desigualdad, pero también para evitar las agresiones que tanto se dan (en silencio) en el mundo rural y que tanto sirven para llenar contenidos en la prensa, olvidando el tema de que en la enseñanza está la base de muchas soluciones en este tema.

Claramente Usted y yo tendremos discrepancias en la forma de enfrentar la vida desde nuestros valores, pero estoy seguro que compartimos la idea de que podemos partir educando a niños y niñas desde la más temprana infancia. Además, como autoridad y ser humano, que cumple roles de hijo, hermano y padre debo hacerlo desde mi casa y creo que Usted piensa igual.

Nuestro estado de naturaleza debe estar presente en esta idea de igualdad, pues a lo largo de la historia humana, no veo otra conclusión, que culpar a las instancias culturales de las distintas sociedades, como las que nos llevaron a crecer con estas diferencias que hoy, más que nunca, debemos dejar en el pasado.

Jorge Rivas Figueroa

Administrador Público

Licenciado en Ciencias Políticas

Etiquetas:




matomo