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Opinión

Profesores: colegio, Constitución y sociedad


 Por Mario Ríos Santander   

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Comentar sobre educación es meterse en un lío de proporciones. Son varios los asuntos institucionales que tiene referencia a la educación y, una simple revisión, al parecer no se está cumpliendo ninguno.

Después que conociéramos los resultados de la PAES, que en lo principal, disparó los resultados entre entidades educacionales privadas, (puras y subsidiadas), y municipales provocando un desequilibrio, cuyo fin aun no alcanzó a dimensionar, marginado los liceos emblemáticos y escondiéndose de la prensa el Colegio de Profesores, (no ha sido habido para conocer su opinión…), sumado al silencio los concejos municipales, responsables directos de la administración educativa en su comuna, no quedaba más que esconderse para no sufrir la tragedia pública. Y encontraron el escondite adecuado. El Presidente Boric, indultaba un grupo de delincuentes y se armó el debate, propio de los chilenos, dedicando todo el tiempo a debatir tal cuestión, dejando de lado la tragedia educacional que afectaba, entre otros, a sus propios hijos. Es decir, los 13 indultos, eliminaron de raíz el necesario análisis de la educación, sobre todo que, por lo conocido en sus resultados, echaba por la borda la totalidad de las medidas dirigidas a una igualdad educacional, mal hecha, sin sentido y provocando un estampido de jóvenes a colegios particulares subvencionados, concluyendo el sector público con algo así como el 3o % de la educación nacional,  porcentaje bajísimo y descendiendo, sin estabilizarse, salvo con los Liceos Bicentenarios, creados en 2010, que han “sacado la cara” y que, por tener éxito, también están en la mira para hacerlos desaparecer.  

La Constitución en su artículo 10, impone una obligación; “Es deber de la comunidad contribuir al desarrollo y perfeccionamiento de la educación”. Como no puedo iniciar una acusación constitucional en contra de una comunidad que no contribuye en tal obligación, recurro a los representantes legales de esa comunidad, el Concejo comunal y compruebo que solo hay silencio, demostrando un peligroso desinterés o peor, ignorancia en sus responsabilidades.

Esto último me hace fuerza después de conversar con una profesora que ha recibido humillaciones diversas. “No es posible hacer clases, los estudiantes no les interesa aprender. Están desordenados y los padres, no colaboran, ni la autoridad del establecimiento que llegó a ese puesto por una buena dosis de favor político tampoco. Si le digo al estudiante que lo voy llevar a la inspectoría, le da lo mismo, “lléveme” y luego apelativos de los más audaces, “vieja de mier…”, para luego, quedarse en la sala de clase, “atracando” con una compañera. Somos muchos los profesores, la mayoría que no creemos en el Colegio de Profesores.

¿Qué ha ocurrido con Chile?  Entidades como la familia, la iglesia, los profesores y la propia sociedad comunal, han fracasados. Los últimos diez años chilenos, es escenario de una sociedad mayoritariamente sin valores. Y aunque en el último año, se observa una vuelta a la sensatez, ello no es suficiente. Y para ello, los ya mencionados, Concejo comunal, familias, iglesias, son actores principales. Sino, el próximo PAES de este otro año, alcanzará niveles negativos francamente dramáticos.

Mario Ríos Santander    


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