viernes 17 de enero, 2020

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Los Ángeles

De chimuelos y zafradas

“Este pequeño de nombre Renato Barrera, de la Región de Valparaíso, culminó la relación con su mascota tal vez como lo haya sido siempre mientras estuvieron juntos. Con mucho cariño, compromiso, alegría, humildad, y por sobretodo, una lealtad incondicional. Muchas cualidades que nos gustaría ver frecuentemente a nuestro alrededor y que son fundamentales para nuestro desarrollo”.


 Por Fredy Muñoz

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Ignacio Fica Espinoza

Gobernador Provincia de Bío Bío

La inocencia de un niño incide y trasciende en la vida de todos. Nos recuerda valores que a veces vemos dejados de lado. Valores que evocan el sentido común, y que posicionan al amor y la familia como la base de todo lo que hacemos y por lo que existimos y seguimos existiendo en este mundo como sociedad.

Entre tantas complejidades que se nos presentan, y que muchas veces son sólo por no querer aceptarnos, ni escucharnos, o trabajar en conjunto; conocemos la historia de un video viral que traspasó fronteras, de un niño chileno que nos muestra qué es lo que realmente importa para él, demostrándolo con la frente siempre en alto, a pesar de estar viviendo la muerte de un ser querido.

Este pequeño de nombre Renato Barrera, de la Región de Valparaíso, culminó la relación con su mascota tal vez como lo haya sido siempre mientras estuvieron juntos. Con mucho cariño, compromiso, alegría, humildad, y por sobretodo, una lealtad incondicional. Muchas cualidades que nos gustaría ver frecuentemente a nuestro alrededor y que son fundamentales para nuestro desarrollo.

La historia a la que hago referencia es la de una pequeña ave que tuvo problemas para hacer crecer sus alas como el resto de sus pares, y ante las limitaciones que esto pudo implicar, mientras vivió, contó con la compañía fiel de un niño, quien le llamó Chimuelo, un nombre que difícilmente olvidaremos.

Con esto también recuerdo cuando en medio del gran terremoto que sufrió Chile hace casi nueve años, emergió la figura de otro niño que nos hizo sonreír. Víctor Díaz entró a nuestro inconsciente colectivo por su gran autenticidad, por ser tal cual era. Creo que no fue indiferente para nadie, en medio de la tragedia, el coraje, la convicción y ternura del querido Zafrada.

Estos dos niños han sido tendencia en las redes por sencillas cosas que podemos ver a diario cuando conversamos con nuestros hijos, sobrinos, nietos o alumnos. Ellos deben ir siempre primero, para ellos es que construimos todo, pero también debemos mirarlos para entender hacia dónde vamos, y con esto enfocar nuestros esfuerzos en las iniciativas que apuntan en la dirección que ellos merecen.

Asimismo, no sólo el mayor respeto y cuidado nos debemos con los niños, sino que también con nuestros adultos mayores, a quienes tenemos que honrar por haber sido testigos de todo lo que nos ha llevado a quienes somos ahora, tanto individual como colectivamente. La palabra de las abuelas y abuelos es esencial para todos nosotros los jóvenes, por lo tanto debemos apoyarlos en todo lo que necesiten para que sigan sintiéndose un aporte y puedan también disfrutar de su vida y la familia.

El Presidente Sebastián Piñera ha sentado las bases para que a través del Gobierno se impulsen programas que van en directo desarrollo y una mejor calidad de la infancia, la educación y en general, para entregar dignidad a todos nuestros compatriotas, por muy alejados que estén de nuestras principales ciudades. Y para que sea un trabajo integral, los niños deben ir primero.

Es por esto, que para conseguir nuestros anhelos como sociedad, para que nuestros hijos disfruten un mundo mejor del que nosotros enfrentamos, debemos saber escucharnos, aceptar quienes somos y también a los demás. No debemos dejar de hacer cosas en conjunto ni tampoco dejar de disfrutar y compartir. Necesitamos cuidar nuestra naturaleza y cooperar para que el trabajo por un fin común y bienestar transversal, pueda ver sus frutos.

Y para que podamos lograrlo, tampoco dejemos de inspirarnos en los niños para crear un futuro próspero y provechoso.  Debemos estar pendientes de escucharlos e identificar sus habilidades y necesidades.

Y por cierto, tampoco nos olvidemos del verdadero significado de estas historias de chimuelos y zafradas, en donde encontramos muestras de lo que realmente necesitamos para enfrentar nuestros desafíos como sociedad y seres humanos, con la sencillez y nobleza que estos dos chicos nos enseñaron.

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