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Opinión

La política desde un ciudadano común


 Por La Tribuna

15-04-2016_19-30-32foto_generica_2

 

 Caso Penta es política, los deposititos que se hacen los poderosos del sistema económico en Chile por allá en un país lejano o isla creo, donde le pagan un interés al parecer de un 0.1 por ciento anual y con una alta tasa de impuestos, pero es política, el caso Cabal también es política, Soquimich también es política y arte.

 Gracias, mis muchas gracias por darme la oportunidad o cobertura para formular mis críticas, aunque estoy muy consciente que no es mucho lo que sirven para solucionar los problemas que se ven a diario en tan querido país.

En esta oportunidad me voy a referir a dos términos, política y arte.

Aprovechando que aún tenemos libertad de expresión para elogiar, ponderar, felicitar, discrepar, criticar y censurar.

Muchos sabemos que política es el arte de gobernar en lo principal, y arte es: acto o facultad mediante los cuales imita el hombre expresa en lo material o lo inmaterial y crea copiando fantaseando (cautela, maña, astucia).

La realidad política es la por la que se rigen todos los países del mundo y sus gobernantes para gobernar, cualquiera sean los resultados de cada uno, que desgraciadamente en nuestro querido Chile es sucia y muchos calificativos más que pudieran expresarse: pero es política. Caso Penta es política, los deposititos que se hacen los poderosos del sistema económico en Chile por allá en un país lejano o isla creo, donde le pagan un interés al parecer de un 0.1 por ciento anual y con una alta tasa de impuestos, pero es política, el caso Cabal también es política, Soquimich también es política y arte.

Pero sin embargo, los chilenos que somos clase media, pequeños empresarios y pobres sufriendo burocracia, discriminación muchas veces de parte de los gobiernos centrales regionales y comunales a raíz de esta política sucia.

A mis 75 años de edad que tengo sobre mis hombros me ha permitido pensar muchas veces en que por fin vamos a entrar en un paraíso terrenal que ha sido cuando un grupito muy pequeño de la alta alcurnia se andan candidateando para Presidente de la República y otros al parlamento, en que se transforman en muy atentos, y afectuosos mediando hipócritas besos y abrazos, ofreciendo tanta cosa en que los incautos que somos todavía creemos en el Viejito Pascuero.

Pero de repente, aparece un señor más veraz, más astuto y más honesto, que ha dicho ya, basta, no tanta falsedad, no tanto abrazo ni besos hipócritas. Más choclos, con el fin de compensar en algo el votito que me ha servido para elegirme diputado.

Para ese señor muchas gracias, porque en usted hemos podido ver un poquito más de transparencia, y que por ésta condición le deseo de todo corazón que en las próximas elecciones llegue a ser senador.

Mardoqueo Roa

 

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