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Dante Fica: el niño prodigio de la batería que lleva el nombre de Los Ángeles a la televisión nacional

Con solo ocho años, el joven baterista de Villa España ha construido una trayectoria marcada por la disciplina, la fusión de estilos y el apoyo familiar, lo que le ha permitido llevar su talento desde escenarios locales hasta la vitrina de "Cuánto Vale el Show" de Chilevisión. Hoy es uno de los candidatos a triunfar en el programa.

Dante Fica: el niño prodigio de la batería que lleva el nombre de Los Ángeles a la televisión nacional, La Tribuna
Dante Fica: el niño prodigio de la batería que lleva el nombre de Los Ángeles a la televisión nacional / FUENTE: La Tribuna

Con solo ocho años, Dante Fica ya ha recorrido un camino que muchos músicos tardan décadas en construir.

El niño baterista oriundo de Los Ángeles es uno de los participantes del programa "Cuánto Vale el Show", de Chilevisión, donde su talento ha logrado llamar la atención del público y del jurado a nivel nacional.

Lejos de ser una historia improvisada, su relación con la música comenzó prácticamente desde la cuna. Según relata su padre, Ángelo Fica, músico desde los 15 años, el niño fue estimulado rítmicamente desde los primeros meses de vida. A los nueve meses ya lograba seguir pulsos con la mano y antes de cumplir un año demostraba una coordinación poco habitual para su edad.

Inspirados por estudios y experiencias de estimulación temprana ligados a la música clásica, la familia decidió reforzar ese proceso en casa. Cuando Dante aún no nacía, sus padres le ponían obras sinfónicas con audífonos alrededor del vientre de su madre. Con el paso de los meses comenzó a reaccionar a los cambios de ritmo y estructura musical. Poco después, empezó a reproducir patrones y ritmos propios de un baterista.

UNA INFANCIA ENTRE LA MÚSICA

"Nos dimos cuenta de que no golpeaba al azar. Hacía combinaciones de manos, tenía sentido rítmico, algo que no es común en un niño tan pequeño", relata su padre.

A los 18 meses ya tenía una batería artesanal hecha con materiales reciclados, y al poco tiempo su padre le fabricó una más completa utilizando herramientas de trabajo de la construcción.

A los tres años, Dante recibió su primera batería. Desde entonces, la música se convirtió en parte de su rutina diaria. No hubo clases formales al inicio: el aprendizaje fue orgánico, basado en la observación, la repetición y el juego. Sin embargo, ese proceso fue acompañado por una sólida formación musical en casa, donde los estilos se mezclaron sin barreras.

Jazz, rock, metal, funk, blues y música latina forman parte del entorno sonoro en el que ha crecido. Esa diversidad se reflejó en su manera de tocar: una fusión de estilos que hoy define gran parte de su identidad musical.

Junto a su padre tiene un proyecto que contempla una propuesta instrumental de jazz fusión y rock progresivo, que les ha permitido presentarse en distintos espacios culturales, colegios y actividades solidarias. En ese contexto, Dante no solo toca batería, sino que aprende dinámicas de escenario, tiempos musicales y trabajo en equipo.

REFERENTES Y DISCIPLINA

A pesar de su corta edad, Dante maneja un repertorio técnico exigente. Es fanático de la película "Whiplash", una historia centrada en la disciplina extrema dentro del jazz, cuyas piezas musicales ha estudiado y practicado con dedicación. Muchas de las canciones que interpreta pertenecen justamente a ese universo musical.

Entre sus principales referentes están John Bonham, legendario baterista de Led Zeppelin, y Buddy Rich, uno de los músicos más influyentes del jazz del siglo XX. También sigue a bateristas contemporáneos ligados al rock fusión, como Marco Minnemann, integrante de la banda The Aristocrats.

Más que escuchar bandas específicas, Dante consume géneros completos: listas de jazz, fusión y música instrumental que analiza y replica en su batería. Esa forma de aprendizaje ha fortalecido su oído y su capacidad de improvisación.

EL SALTO A LA TELEVISIÓN

Antes de llegar a "Cuánto Vale el Show", Dante ya había participado en concursos nacionales realizados por video, además de presentaciones presenciales en eventos locales. Uno de esos certámenes le permitió ganar un premio de primer lugar, lo que confirmó que su talento trascendía el ámbito familiar.

Su participación en el programa de Chilevisión implicó viajes a Santiago, traslados de instrumentos y una importante inversión por parte de la familia. "Solo en traslados y logística se gasta mucho. Llevar una batería no es sencillo", explican desde su entorno, a la vez que subrayan que muchas veces los talentos regionales deben financiar solos este tipo de oportunidades.

Durante las grabaciones, Dante mostró una actitud que llamó la atención de quienes lo acompañaron. A diferencia de otros participantes, no presentó nerviosismo. Se mantuvo tranquilo, concentrado y confiado, jugando en los camarines y entrando al escenario como si estuviera en su propia casa.

UN TALENTO ANGELINO

Para la familia, esta experiencia no solo tiene un valor artístico, sino también social. Creen que historias como la de Dante reflejan el potencial que existe en comunas como Los Ángeles, donde hay niños y jóvenes con habilidades extraordinarias en distintas áreas, pero con pocas oportunidades de apoyo estructural.

"Sería importante que existieran becas, viáticos y espacios municipales para que estos niños puedan perfeccionarse y representar a la ciudad", señalan.

En ese sentido, la visibilidad que entrega un programa de televisión nacional puede abrir puertas, pero también deja en evidencia las brechas de apoyo que enfrentan los talentos regionales.




matomo