martes 19 de noviembre, 2019

noticias por comunas

suscríbete al newsletter

Nuestra gente

“Akatun Mapu”, un emprendimiento familiar que pretende entregar productos 100% naturales a la comunidad

La pyme gestada en Tucapel ha recorrido gran parte de la provincia de Biobío bajo la consigna de “regresar a la tierra”, entregando novedosos productos como el aceite de avellana.


 Por Juan Villalobos

nuestra gente

Hoy en día la producción orgánica es una buena opción de emprendimiento, el consumidor promedio busca opciones más saludables y nutritivas. Los productos orgánicos son aquellos elaborados mediante agricultura, basada en principios de trabajo naturales y seguros para el medio ambiente. En ninguna etapa de producción se utilizan fertilizantes, plaguicidas o pesticidas químicos, así como tampoco en los suelos que se ocupan para el sembradío.

En este contexto, al ser cultivados y procesados utilizando tecnologías no contaminantes, haciendo uso de abonos naturales y eliminando el uso de sustancias tóxicas, se convierten en más saludables y seguros de consumir, protegen el medio ambiente y se trata de productos de sabor 100% natural. Actualmente también existe un creciente incremento de consumidores con requerimientos dietéticos especiales, debido a intolerancia de algunos ingredientes, lo que ha logrado que el mercado de productos orgánicos crezca a pasos agigantados en el contexto mundial.

En medio de estas tendencias actuales de mercado, existen grandes oportunidades para quienes deseen atreverse a emprender con una pyme. Este es el caso de la empresa familiar formada por Ana Jofré y Raúl Albornoz “Akatun Mapu”, originarios de la comuna de Tucapel, han logrado recorrer gran parte de la provincia de Biobío, ofreciendo productos obtenidos a base de materias primas 100% naturales como el aceite y harina de avellana, el maqui deshidratado y el vinagre de manzana. Con el objetivo de independizarse económicamente y convertiste en sus propios jefes esta familia se atrevió a emprender y aventurarse hacia nuevos horizontes, innovando en el mercado local con productos llamativos y evocados tanto en la sustentabilidad medioambiental como en la producción de materias primas, que fomentan la producción local.

Diario La Tribuna conversó con este matrimonio de emprendedores, quienes explicaron cómo inició este proyecto familiar y sus planes a futuro.

¿Cómo nació la idea de emprender un negocio familiar en el contexto de los productos naturales?

Raúl Albornoz: Esta iniciativa familiar nace debido a que en la zona de Tucapel donde vivimos existen muchos productos naturales y puntos de cultivo locales, donde podemos acceder fácilmente a las materias primas para la elaboración de nuestro productos como avellanas, maqui y manzanas de huertos locales. Comenzamos en una primera instancia a trabajar con las avellanas, vimos el potencial de este fruto silvestre y pensamos en la forma de poder, generar un producto que le pudiese gustar a la gente, pero que beneficiase de gran forma al medioambiente y fuera de sano consumo para los clientes sin ninguna intervención de químicos. De esta forma utilizando este fruto autóctono de la zona, dimos pie a la producción de nuestro aceite de avellana, el cual tiene un uso enfocado en la regeneración de células muertas, también es rico en minerales y vitaminas, además de magnesio y calcio. Otro producto que también desarrollamos es la harina de avellana, producida desde una pulpa 100% pura.

Otro producto que abunda acá en la zona es el maqui. Es de  conocimiento público que es el antioxidante más potente del mundo, así que por lo que vimos es un muy buen nicho para nuestra empresa, donde de forma natural lo deshidratamos.

También incluimos las manzanas de huertos locales, donde nos preocupamos que no tuvieran ningún tipo de químicos y sólo de quintas provenientes de Tucapel, donde logramos obtener un vinagre único de manzana con altos grados de pureza y que sugiere ser una gran fuente de vitaminas A y B, junto con contener ácidos grasos importantes, rico en fósforo, calcio, potasio, magnesio, entre otros. Convirtiendo de esta forma nuestros productos en una alternativa totalmente saludable a diferencia de las cosas que se pueden encontrar en el mercado elaboradas con químicos y diversos aditivos dañinos para la salud a corto o largo plazo para quienes consuman constantemente.

¿Cómo empezó a hacerse conocido su negocio en la provincia de bio bío?

Raúl Albornoz: En primera instancia logramos recibir ayuda municipal, continuamente también hemos sido invitados por Sercotec, con quienes nos pudimos adjudicar un proyecto para comprar máquinas para trabajar bajo un proceso más expedito, con el que hemos podido mejorar de gran forma nuestra productividad acelerando nuestro proceso. Hemos tenido durante los últimos años una gran cantidad de personas interesadas en comprar nuestros productos, con lo que hemos logrado un alza en nuestras ventas muy grandes. Tenemos también clientes habituales que ya conocen nuestra calidad y en ese sentido el boca a boca nos ha ayudado bastante a crecer. Como no contienen ningún tipo de químicos hemos logrado ser una gran novedad para muchos compradores.

Respecto al llamativo nombre “akatun mapu” ¿cuál es el objetivo del acercamiento a las raíces ancestrales?

Ana Jofré: Nuestro nombre significa “regresar a la tierra”, la idea de tener este nombre es rescatar los frutos que nos da nuestra madre tierra, los cuales están libres de todo tipo de químicos y persevantes, para que sean algo totalmente natural para nuestros clientes. En este sentido lograr tener una empresa propia para nosotros fue entre varias razones para dejar de trabajar apatronados y buscar la independencia financiera, para tener algo más estable y probar algo nuevo. Fuera del actual nicho de productos que estamos trabajando también queremos experimentar, produciendo vinagre de membrillo, siguiendo la línea de los productos 100% naturales. En este sentido cabe destacar que nos costó al principio lograr consolidarnos ya que la gente no conocía el aceite de avellana, por ejemplo. Actualmente las personas buscan nuestros productos, hemos podido estar en Concepción, Chiguayante, Santa Bárbara, Los Ángeles, entre otros lugares acercando nuestra producción a la comunidad. Incluso ya nos piden que vayamos a presentarnos en diversas exposiciones.

¿Cómo es realizado el proceso productivo a través de materias primas 100% naturales?

Ana Jofré: Nosotros somos recolectores y productores, en nuestro emprendimiento. Salimos a recolectar y cuando ya no damos abasto concurrimos a comprar a la gente de la zona. Realizamos todo el proceso de secado, partimos el producto. En el caso de la avellana, las limpiamos una por una, para lograr harina pura y también un aceite de primera calidad. En este sentido para llegar a un producto óptimo, nos encargamos de lograr un punto de secado exacto para poder extraer el potencial de la avellana al máximo. Después de un minucioso proceso llevamos las avellanas hasta una prensa donde es extraído el aceite. Con el maqui realizamos el mismo proceso de recolección, donde se trata mediante secado natural y posteriormente el molido para obtenerlo en estado deshidratado.

¿Cuál es la proyección a largo plazo que tiene respecto al crecimiento de su negocio?

Ana Jofré: Queremos tener un lugar establecido donde podamos estar más cerca de nuestros clientes frecuentes y podemos movilizarnos de una manera más fácil a distintas ferias y exposiciones. También me gustaría decirle a todos los emprendedores que tengan una idea novedosa y que pueda convertirse en un potencial negocio que pierdan el miedo, que no van a perder nada, en intentar no hay engaño. Atrévanse a cruzar el río y si no resulta siempre se puede seguir insistiendo con entusiasmo y energía.

Newsletter

  • Compartir:

opinión

lo más leído

Revise su correo para confirmar
la suscripción
logo-ediciones-anterioes