Medio Ambiente

Agua potable rural: más de 12 mil personas siguen dependiendo de camiones aljibe en Biobío

Nacimiento es uno de los casos que refleja esta realidad: seis sectores rurales reciben suministro semanal mientras persisten dificultades de acceso y cobertura.

Camión aljibe, Municipalidad de Nacimiento
Camión aljibe / FUENTE: Municipalidad de Nacimiento

En distintos puntos de la provincia de Biobío, el camión aljibe continúa formando parte de la rutina de familias que no cuentan con un sistema permanente de agua potable.

En Nacimiento, por ejemplo, 641 personas son beneficiarias del programa de entrega de agua potable dependiente de la delegación presidencial provincial.

La cobertura alcanza sectores como Chequenal, Cerro Piedra, Santa Luisa, Millapoa, San Francisco de Millapoa y Arinco Culenco.

Desde el municipio precisaron a La Tribuna que una de las principales dificultades corresponde al acceso a los domicilios, debido a caminos que no cuentan con material adecuado. Actualmente, el servicio se entrega una vez por semana.

UNA EMERGENCIA QUE SE VOLVIÓ PERMANENTE

El vicepresidente de la Comisión de Agricultura y Recursos Hídricos del Consejo Regional del Biobío y exgobernador provincial, Ignacio Fica, advirtió que una respuesta concebida para enfrentar una emergencia terminó extendiéndose en el tiempo.

"La entrega en agua por camiones de aljibe pasó a ser una enfermedad crónica para la región del Biobío", sostuvo.

En ese escenario, Fica cifró en más de 30 mil las personas que reciben este suministro en la región y apuntó a la falta de infraestructura hídrica como uno de los principales factores detrás de esta situación.

En ese sentido, afirmó que "tenemos más de 30.000 personas que hoy día reciben agua en camiones de aljibe", junto con una inversión millonaria del Estado destinada a cubrir una emergencia que pasó a ser permanente.

A partir de ese diagnóstico, el consejero regional planteó que la salida requiere acelerar la construcción de infraestructura para aquellos sectores que todavía no cuentan con agua potable. Según explicó, existe un "motivo esencial" detrás de esta realidad: la falta de obras que permitan entregar soluciones definitivas a las comunidades.

En cuanto al papel de los organismos públicos, Fica mencionó al Ministerio de Obras Públicas (MOP), la Subsecretaría de Desarrollo Regional y Administrativo (Subdere) y el Gobierno Regional.

En ese contexto, planteó que "las instituciones y organismos del Estado que están llamados justamente para poder dar solución a esto es el Ministerio de Obras Públicas, es (...) la Subdere y, por supuesto, también nosotros desde el gobierno regional poder ser un apoyo a las iniciativas que levanten ambas carteras".

En la provincia, la magnitud del problema aumenta. Sobre este punto, el exgobernador señaló que más de 12 mil personas dependen actualmente de esta modalidad de abastecimiento y cuestionó que una herramienta de emergencia se mantenga como respuesta habitual.

Junto con ello, Fica puso el acento en el costo que representa mantener esta operación y apuntó a la necesidad de redirigir esos recursos hacia infraestructura permanente para las comunidades rurales.

PROYECTOS QUE APUNTAN A UNA SOLUCIÓN PERMANENTE

A partir de la necesidad de avanzar en infraestructura, el presidente de la Comisión de Agricultura y Recursos Hídricos del Consejo Regional, Enrique Krause, situó el debate en los proyectos de agua potable rural desarrollados durante los últimos años.

Krause recordó que desde 2018 se trabajó en propuestas destinadas a ampliar la cobertura de estos sistemas. De acuerdo con su relato, durante 2024 había 18 proyectos preparados y, junto con otras iniciativas desarrolladas con Fundación Huella Local, se llegó a cerca de 30 propuestas entregadas a la nueva administración regional.

Posteriormente, el consejero regional cuestionó el nivel de avance de esas obras y el cierre de una oficina vinculada al trabajo en agua potable.

Su evaluación apunta a que la inversión hídrica debe mantenerse como una prioridad frente a una necesidad que continúa afectando a sectores rurales.

GOBIERNO REGIONAL DETALLA SUS PROYECTOS

Frente a los cuestionamientos sobre el avance de las soluciones de agua potable rural, el gobernador regional del Biobío, Sergio Giacaman, informó sobre obras de conservación de infraestructura en siete comunas.

En esa línea, el jefe regional aseguró que el Gobierno Regional está trabajando en soluciones permanentes y señaló que "estamos avanzando en proyectos de conservación de infraestructura de agua potable rural en las comunas de Mulchén, Laja, Cabrero, Quilleco, Santa Bárbara, Hualqui y Los Ángeles".

De acuerdo con lo informado por Giacaman, estos trabajos contemplan una inversión de $6 mil millones y beneficiarán a más de 3.200 personas.

A ello se suma la próxima inauguración del Servicio Sanitario Rural Aurora de Enero, en Mulchén, que considera más de $1.000 millones y permitirá llevar agua potable a 100 familias.

UNA MEJORA HÍDRICA QUE NO RESUELVE POR SÍ SOLA EL ABASTECIMIENTO

El contexto climático de la región ha mostrado señales de recuperación. Los antecedentes de la Dirección General de Aguas indican que las condiciones hidrológicas mejoraron durante agosto de 2026, principalmente debido a dos sistemas frontales.

Al cierre de ese mes, el déficit acumulado de precipitaciones alcanzaba un 5,7% respecto del promedio histórico, equivalente a 34,7 milímetros.

Al mismo tiempo, la precipitación acumulada superaba en 43,4% la registrada durante el mismo período del año hidrológico 2025-2026.

La recuperación, sin embargo, fue desigual. El déficit alcanzaba un 2,7% en la cordillera, 3,2% en el valle y 10,3% en la costa. En Cañete llegaba a 23,9% y en Concepción a 17,7%.

Al 31 de agosto, el equivalente en agua de la nieve alcanzaba 519 milímetros, frente a los 414 milímetros registrados en la misma fecha de 2025. Los caudales promedio de agosto, en tanto, se ubicaron 98% por sobre el promedio histórico.

Estos indicadores describen una mejor condición hidrológica, pero no eliminan automáticamente la necesidad de abastecimiento de las familias que actualmente dependen de los camiones aljibe.

NACIMIENTO COMO EXPRESIÓN DE UNA REALIDAD RURAL

En Nacimiento, las 641 personas incorporadas al programa dependiente de la delegación presidencial provincial reciben agua una vez por semana. Chequenal, Cerro Piedra, Santa Luisa, Millapoa, San Francisco de Millapoa y Arinco Culenco figuran entre los sectores atendidos.

Según explicó el municipio, las dificultades de acceso a los domicilios, asociadas principalmente a las condiciones de los caminos, forman parte de los problemas que enfrenta la distribución.

El caso refleja una realidad que persiste pese a la recuperación registrada en las variables hidrológicas regionales: mientras no existan redes o sistemas capaces de garantizar un suministro permanente, el camión aljibe continuará siendo una respuesta necesaria para determinadas comunidades rurales.

Así, el desafío planteado por autoridades, representantes regionales y organizaciones sociales se concentra en transformar una solución de emergencia en infraestructura que permita asegurar el acceso permanente al agua potable.




matomo