Medio Ambiente

“El camino principal está como un río”: el relato de un vecino de La Capilla en plena Alerta Roja en Los Ángeles

Las precipitaciones cesaron durante la mañana en Los Ángeles, pero la incertidumbre continúa entre las familias afectadas, que esperan que el nivel del agua comience a descender y no vuelva a aumentar con un nuevo pulso del sistema frontal.

Sector La Capilla en Los Ángeles, Diario La Tribuna
Sector La Capilla en Los Ángeles / FUENTE: Diario La Tribuna

"El camino principal está como un río". La frase de José Ortiz resume la realidad que enfrentan decenas de familias de sectores urbanos y rurales de Los Ángeles durante la Alerta Roja decretada por Senapred a raíz del sistema frontal.

José Ortiz, quien vive en el sector de La Capilla en Los Ángeles, detalló que el desborde de un estero mantiene anegados caminos y viviendas, obligando a los vecinos a permanecer en sus casas. Aunque cerca de las 10:30 horas las precipitaciones cesaron, la preocupación sigue, ya que ahora esperan que el nivel de las aguas comience a descender y no vuelva a incrementarse con nuevas lluvias.

EL AGUA SUPERA EL DRENAJE

José Ortiz vive en el sitio N° 5 del sector La Capilla. Desde su vivienda ha visto cómo el agua fue cubriendo patios, accesos y el camino principal. Explica que la emergencia se origina por un estero que recibe las aguas provenientes de los sectores altos y cuya capacidad de evacuación resulta insuficiente.

"Las aguas de toda la parte alta bajan y se acumulan. Hay un tubo que pasa en el camino y ese tubo no hace pasar toda el agua, entonces sale para los lados", relata.

Como consecuencia, varias viviendas permanecen rodeadas por el agua. "Hay una casa de un vecino al frente que está afectada, es como un mar para la casa del vecino de al lado. Está la casa de mi hijo al lado y acá al frente hay lugares que también están tapados en agua", describe.

El aislamiento también quedó reflejado en el principal acceso al sector. "El camino principal, el que sale hacia la carretera, está como un río", afirma.

Ortiz recuerda que años atrás ya habían enfrentado una situación similar, aunque asegura que esta vez el volumen de agua ha sido mayor. "Tiempo atrás pasó lo mismo, pero no había pasado así. Ahora cae más agua. Como que subió más, porque el caudal sigue aumentando, ya que las aguas empiezan a bajar desde la parte alta hacia la parte baja".

SIN PODER SALIR A TRABAJAR

La inundación del camino le impidió desarrollar su jornada habitual como conductor de colectivo.

"Intenté salir hacia la calle, el camino principal, y no. El agua casi me tapaba el auto, así que lo dejé en una parte que es más alta. Igual está dentro del agua, pero estamos bajos", comenta.

En medio de la emergencia, señala que entre los vecinos también existe preocupación por otras personas del sector, especialmente adultos mayores que permanecen en sus viviendas mientras el agua rodea los inmuebles.

En su caso, tanto su vivienda como la de su hijo aún no presentan ingreso de agua al interior, aunque los patios permanecen completamente anegados.

"Mi hijo todavía tiene agua por el lado del patio. El corredor tiene un prado y está lleno de agua, es un mar. Pero adentro de la casa no ha entrado agua todavía, y a mí tampoco me ha entrado."

Pese a que la lluvia dio una tregua durante la mañana, la incertidumbre continúa entre las familias de La Capilla, que observan con atención el comportamiento del caudal. "Ese es el temor, que siga lloviendo y empiece a aumentar más el caudal", concluye José Ortiz, mientras espera que durante las próximas horas el agua comience a retroceder y la emergencia no vuelva a agravarse.




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