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Editorial

Ley Dominga: visibilizando la muerte perinatal y gestacional


 Por La Tribuna

Humillación, falta de empatía, insultos y violencia obstétrica en los centros de salud son algunas de las injusticias que han vivido las madres que sufren la muerte perinatal y gestacional de sus bebés.

Son muchos los testimonios de mujeres que buscan visibilizar los malos tratos por parte del personal médico, mientras se sometían a una intervención quirúrgica por la muerte de sus hijos en periodo de gestación o a poco tiempo de nacer. 

En la provincia, la red de apoyo “Mamás Estrellas de Biobío” cuenta con un total de 30 participantes. Cada una de ellas vivió una situación traumática y juntas decidieron apoyarse para enfrentar el duelo de no tener a sus “bebés estrellas” –término que utilizan para referirse a un hijo fallecido-.

Al igual que en la provincia de Biobío, a nivel país existen otras redes de apoyo que durante seis meses buscaron de manera desesperada visibilizar el dolor de la muerte perinatal y gestacional, a través de una normativa que resguardara sus derechos y los de sus hijos.

Este martes 21 de septiembre finalmente se promulgó la Ley Dominga, la cual establece un protocolo especial respecto al manejo clínico y acompañamiento a madres y padres que viven este difícil proceso. Para dar cumplimiento a esto, el Ministerio de Salud dictará una norma técnica, en un plazo de seis meses, en la cual se ejecutarán los mecanismos o acciones que resguarden esos derechos.

La normativa incorpora dentro de los derechos y deberes de los pacientes la realización de acciones concretas de contención, empatía y respeto por el duelo de cada madre, padre y persona gestante.

La iniciativa fue presentada por Aracelly Brito, una madre que vivió maltrato psicológico y falta de empatía por parte del personal médico en el centro asistencial donde fue atendida.

Al igual que Aracelly, existen otras mujeres que por miedo o vergüenza optan por ocultar su dolor y sufrimiento.

El objetivo de esta ley es justamente un incentivo a que levanten su mano, olvidando todos los prejuicios, y pidan la ayuda que merecen como madres que perdieron un hijo. La finalidad de las redes de apoyo es entregar la empatía y la comprensión que no recibieron por parte del personal médico, y mediante un trabajo en equipo concientizar y visibilizar un duelo que en Chile, para muchos, es un tabú.

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