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Editorial

Día Mundial de la Bicicleta


 Por La Tribuna

Oficialmente, el Día Mundial de la Bicicleta se celebra cada 3 de junio, de acuerdo a la resolución de la Organización de Naciones Unidas (ONU), Sin embargo, el hábito ha instaurado el 19 de abril como la jornada en que se releva la creciente importancia de este medio de transporte que cada vez adquiere más adeptos, más aún en estos tiempos complejos por la pandemia del coronavirus.

Es que la bicicleta tiene varias particularidades tremendamente positivas, como su sostenibilidad, además de ser ecológica, limpia y mucho más asequible que otros sistemas de traslado, como el automóvil. También, puede ser una importante ayuda para la salud física y mental, y no afecta al medioambiente. Pero su uso tiene otro factor importante: fomenta la creatividad y participación social. Es, en buena medida, la mejor respuesta posible frente al brutal aumento del parque automotriz que satura las calles y avenidas y torna cada vez más lentos los desplazamientos.

La masificación de su uso ha venido de la mano de la habilitación de ciclovías que cada vez suman más kilómetros en las calles y carreteras de nuestro país.

Es que hasta hace un par de décadas, los ciclistas debían compartir el mismo espacio que automóviles, camiones y buses, poniendo en riesgo su seguridad durante la circulación.

En la actualidad, es inconcebible que la reposición de una calle o avenida urbana no considere una vía dedicada exclusivamente a la circulación de bicicletas, que tienen las medidas de resguardo necesario para reducir la posibilidad de accidentes. En la comuna de Los Ángeles, una de las primeras ciclovías fue la habilitada por la vereda, en paralelo a la calle Los Carrera, entre las avenidas Ricardo Vicuña y Vicuña Mackenna. Fue un importante esfuerzo realizado por las autoridades municipales de ese tiempo cuyo propósito fue facilitar el desplazamiento de cientos de personas que provienen del sector sur de la capital provincial.

Después sería habitual que una sección de las principales vías estructurantes dentro de la ciudad se emplee como ruta exclusiva para las ciclovías. Fue lo hecho, por ejemplo, con la ciclovías que conecta desde la avenida Gabriela Mistral y continúa por calle Lynch hasta alcanzar la villa Galilea.

En paralelo, en la zona ya hay organizaciones de ciclistas que realizan encuentros periódicos cuyos fines son, básicamente, recreativos, es decir, que apuntan a fomentar la masificación de su práctica. Además, dichas entidades es la necesaria contraparte de la comunidad organizada a la hora advertir o representar ante la autoridad sobre alguna situación que le atañe, como la seguridad vial, por ejemplo.

En la franja horaria que se habilitó de 6 a 9 de la mañana para la realización de actividades deportivas, una de las principales disciplinas que se practica ha sido la del ciclismo. Cientos de personas salen en cada jornada en sus bicicletas a ejercitarse en cada pedaleo, como una forma de ayudar a su salud física pero también mental, que ha sido muy afectada por la situación de la pandemia.

Sin embargo, aunque se han hecho acciones importantes en los últimos años para incorporar más calles a la circulación de bicicletas, es necesario hacer un esfuerzo mayor para que más arterias de las ciudades puedan tener ese tipo de espacios.

Urbes de naciones desarrolladas como Berlín, en Alemania, suman más de 100 kilómetros de ciclovías por cada 100 mil habitantes. Aún estamos demasiado lejos de esos estándares. Se está avanzando pero debe haber mayor decisión para fomentar el uso de las bicicletas que, en términos generales, trae aparejado solo elementos positivos para las personas y las ciudades.

Especial Coronavirus

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