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Editorial

Orígenes es un alimento


 Por La Tribuna

Fue a mediados de este año que una investigación aportó un dato relevante a la hora de sostener el argumento que el pisco es chileno y no peruano, controversia que hace un par de décadas enfrenta a ambos países.

La tesis de nuestro país se avalaba en documentos del siglo XVIII que muestran la elaboración de esta bebida alcohólica en suelo nacional. Sin  embargo, en este año se conoció un último antecedente que refiere al inventario de bienes realizado en 1717, a raíz de la muerte de Bartolomé Pérez de Valenzuela, un rico estanciero de Alhué, al norte de Santiago. En el documento se menciona el almacenamiento de “veinte y cinco botijas de pisco”, lo cual sería la mención más antigua que está debidamente documentada sobre esta bebida alcohólica.

Dicho documento, que está disponible en el Archivo Histórico Nacional, corroboraría que en Chile está el origen del pisco al detectarse que en la zona central se encuentran las referencias más antiguas a nivel mundial sobre su elaboración y almacenamiento.

La referencia a la batalla por el origen del pisco tiene que ver con la idea que lleva a cabo la municipalidad de Nacimiento para establecer el origen de las papas fritas en dicho territorio comunal. No se trata de un asunto antojadizo. En el libro “Cautiverio Feliz”, escrito en 1629 por Francisco Núñez de Pineda y Bascuñán, se asegura que dos caciques mapuche le ofrecieron un plato especial preparado por mujeres que “enviaban las papas fritas y guisadas”.

El escenario para degustar semejante preparación mientras estuvo como prisionero de los indígenas, fueron las cercanías del fuerte de Nacimiento, mirando hacia los ríos Biobío y Vergara. Incluso, el libro de Núñez de Pinera aporta una fecha muy precisa para tal suceso: un 29 de noviembre de 1629, es decir, hace justo 391 años.

Este antecedente echaría por tierra las versiones más conocidas que afirman que las papas fritas – uno de los platos más reconocidos en todo el orbe – tienen un origen en Bélgica o en Francia.

Por lo pronto, en el municipio nacimentano, a través de un seminario virtual, se presentó una investigación que da cuenta que el famoso tubérculo en su forma frita se elaboró en la zona y no en el continente europeo.

También se le pone paños fríos al tema al asegurarse que el estudio no está terminado debido a que falta saber qué tipo de papas y cuál fue la grasa utilizada en el proceso.

Pese a lo anterior, la corporación edilicia se propuso como meta trabajar en un proceso colaborativo, entre la comunidad mapuche y los vecinos, para así darle el verdadero realce a este descubrimiento histórico que tiene alcances a nivel mundial. 

Porque no se trata de un asunto chovinista sino que de reconocer que un tubérculo que, en su versión frita, está en la dieta de cualquier familia a lo largo y ancho del mundo, perfectamente pudo tener su origen en las manos de las mujeres mapuche que lo elaboraban hace ya casi cuatro siglos.

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