lunes 27 de enero, 2020

noticias por comunas

suscríbete al newsletter

Editorial

Más allá del plan, se necesita voluntad

Es en base a esto último que se necesita generar conciencia, mostrar en qué podría afectar la contaminación, ir más lejos.


 Por LESLIA JORQUERA

28-01-2019_20-34-341__1.jpg

 Es en base a esto último que se necesita generar conciencia, mostrar en qué podría afectar la contaminación, ir más lejos.

Tarde cálida, un viento fresco corre por la comuna de Los Ángeles en un clima, que más allá del intenso calor, se aprecia.

El verano y la primavera, de alguna forma limpian el espeso aire que se puede respirar en la capital de la provincia de Biobío en los meses de otoño e invierno.

El intenso frío de junio, julio y agosto abre paso a la calefacción y pese a que hoy en día se habla mucho de lo amigable que se debe ser con el medioambiente, en Los Ángeles, más allá del trabajo que han hecho las autoridades locales, poco es lo que se avanza en cuanto a la sociedad.

Constantemente se deben estar cursando partes por quienes deciden omitir cualquier norma de la autoridad y se calefaccionan con leña húmeda, lo que ha provocado que Los Ángeles termine siendo una de las ciudades más contaminadas.

Atrás quedaron los chistes acerca del smog en la región Metropolitana y de cómo el sur era mejor por tener un “aire limpio”.

Actualmente ciudades como Chillán o Temuco también aparecen como de las más complicadas en término medioambientales.

La capital de la provincia de Biobío luchó por años para conseguir un plan desde el Gobierno, el que le permitiese tener más recursos para poder enfrentar la situación.

Pero no fue sencillo, por largos meses la situación estuvo en “veremos” y a cada invierno el panorama recordaba lo necesario que era tener un plan de descontaminación en la comuna.

A tanto llegó todo, que incluso se convirtió en uno de los temas más importantes desde el mundo político. Y es que no era menor, los índices de contaminación llegaban a puntos en que incluso se recomendaba no hacer deporte al aire libre.

Pero por fin todo se solucionó y hace algunos días, fue el propio subsecretario de la cartera, Felipe Riesco, quien llegó hasta la comuna para anunciar con bombos y platillos el lanzamiento del plan, que entre otras cosas, cambiará calefactores, buses e incluso contempla la plantación de árboles.

En un plazo de 10 años se pretende cambiar la cara de Los Ángeles en tiempos de invierno, pero para ello, también se requiere de algo esencial, incluso más allá de la propia educación de los ciudadanos: la voluntad.

Es en base a esto último que se necesita generar conciencia, mostrar en qué podría afectar la contaminación, ir más lejos y es que es en base a la conciencia –y no tanto por leyes o normas- que la ciudadanía por fin entenderá la importancia del problema.

Newsletter

  • Compartir:

opinión

lo más leído

Revise su correo para confirmar
la suscripción
logo-ediciones-anterioes