martes 10 de diciembre, 2019

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Editorial

Los desaciertos de Chile Vamos y el quiebre que se avizora

Hasta el momento, el espectáculo que han dado a nivel regional y provincial desde el oficialismo, no demuestra el liderazgo prometido por el Presidente Piñera, más bien parece una lucha de poderes que un sentido republicano de hacer de esta región, un lugar de desarrollo, oportunidades y crecimiento. Ordenen la casa o nuevamente esta administración, será auge y caída.


 Por LESLIA JORQUERA

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Poco más de 2 meses lleva el gobierno del Presidente Sebastián Piñera liderando el país y pese a la aprobación positiva existente a nivel nacional, lamentablemente, no podemos decir lo mismo en la región del Biobío.

 

Mientras la UDI y RN, como es tradicional, se disputan los cargos de poder de manera vergonzosa, obviando capacidades profesionales o políticas, sólo para instalar a los suyos, la región se reciente, ya que aún queda gran cantidad de cargos acéfalos sin un líder claro que conduzca los destinos de varios servicios públicos.

 

A nivel provincial la situación no es menor. El fin de semana el diputado RN, Cristóbal Urruticoechea, arremetió contra el intendente del Biobío en un discurso acusándolo de quebrar a la coalición profesando que “lo único que están haciendo es destruir a Chile Vamos en la Región del Biobío y ese ʹhueónʹ se llama Jorge Ulloa”.

 

Frente a este tipo de declaraciones y ataques entre integrantes de los partidos del bloque oficialista, cabe preguntarse ¿estos son los ʹTiempos Mejoresʹ?

 

Nadie dice que las solicitudes de un partido en particular no sean válidas, todo lo contrario, puede tener mucho de cierto, sin embargo, la división y el odio no aportan en absolutamente nada.

 

Mientras en Concepción el discurso tiene cierta forma y algo de consistencia, en la provincia de Biobío, más que la gobernadora y el jefe provincial de Educación, no existe más nombramientos, para qué decir las renuncias de quienes llegaron a las jefaturas apoyados por la Nueva Mayoría y que hoy miran al cielo, prefiriendo ser apuntados con el dedo que soltar los sueldos del “servicio público”.

 

Hasta ahora, el diputado Iván Norambuena, ha sido el único que ha estado planteando la necesidad de liberar los cupos para instalar a los profesionales alineados con la administración, al menos en la provincia, mientras Urruticoechea, se ha alineado con algunos nombramientos de Bachelet, para que permanezcan en los cargos que perfectamente podrían ocupar sus pares de RN… a menos que no hubiera profesionales a la altura, eso sería diferente, porque de que los hay, los hay.

 

Para qué decir de Evópoli o el PRI, quienes están en el patio trasero recibiendo las migajas en esta discusión de peces gordos.

 

A nivel de bloque, sólo se está evidenciando unas ansias de poder, en donde además de ese egocentrismo de los partidos que controlan la coalición, no demuestran las intenciones de gobernar con los mejores y para toda una ciudadanía. Todo sigue encerrado en las clásicas discusiones que no permiten construir, sino todo lo contrario.

 

Con insultos no se logra unidad, con autoritarismo no se genera unidad, con intenciones mezquinas y la amistocracia, no se construye unidad, por lo tanto, es hora de que los integrantes del Gobierno se tomen en serio sus roles y trabajen por un mejorado Chile, para eso los votaron, por si se les olvidó.

 

Hasta el momento, el espectáculo que han dado a nivel regional y provincial desde el oficialismo, no demuestra el liderazgo prometido por el Presidente Piñera, más bien parece una lucha de poderes que un sentido republicano de hacer de esta región, un lugar de desarrollo, oportunidades y crecimiento. Ordenen la casa o nuevamente esta administración, será auge y caída.

Y por último, tal como dice el dicho, la ropa sucia se lava en casa.

 

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