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Editorial

La partida del “ecosenador”

Horvarth se opuso tajantemente a la instalación de la empresa Hidroaysén por las consecuencias que podría haber desencadenado en la zona la central hidroeléctrica y no claudicó en esa lucha. Asimismo, tuvo un gran protagonismo al liderar el proyecto de construcción de la carretera austral.


 Por La Tribuna

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La política y las diferencias entre ideologías siempre generan distancias, pero, es lamentablemente en la partida de estos personajes, cuando se analizan los legados que dejan.

 

El día de ayer, se dio a conocer que el ex senador Antonio Horvath, quien además fue columnista de Diario La Tribuna, por más de 20 años, falleció a los 68 años producto de un cáncer linfático.

 

Muchas veces se desconoce el trabajo que realizan las autoridades, sin embargo, el otrora parlamentario, fue protagónico en varios escenarios, principalmente medioambientales, que dieron que hablar e incluso llamarlo “ecosenador”.

 

Horvarth se opuso tajantemente a la instalación de la empresa Hidroaysén por las consecuencias que podría haber desencadenado en la zona la central hidroeléctrica y no claudicó en esa lucha.

 

Asimismo, tuvo un gran protagonismo al liderar el proyecto de construcción de la carretera austral.

 

De profesión ingeniero civil, llegó al Congreso en 1990 como diputado. En dicha cámara, integró las Comisiones Permanentes de Recursos Naturales y Medio Ambiente, Obras Públicas, y las Comisiones Especiales de Bosque Nativo, Pesca y Capa de Ozono. En dicha labor, hay que indicar que generó importante número de fiscalizaciones, indicaciones y mociones de ley.

En el año 1994 pasa al Senado de la República, donde realiza su trabajo político hasta el 11 de marzo de este año.

A nivel político generalmente los distintos sectores, muchas veces se caracterizan por atacar a sus oponentes y no se reconocen los aspectos positivos.

Los parlamentarios cargan con la rabia y descontento ciudadano, que muchas veces acusan que “no hacen nada”, cuando detrás hay un trabajo silencioso que varios sí realizan.

En la provincia de Biobío existen parlamentarios virtuosos, que han dado una gran lucha por reducir las cuentas de la luz, han golpeado puertas para la pavimentación o proyectos de ARP, se la juegan por lograr rebajas en el pasaje de la locomoción de los adultos mayores y tantas otras causas pequeñas y nobles que pasan inadvertidas.

Aprendamos a valorar los aspectos positivos de nuestros líderes. Eso no significa tolerar la corrupción, las irregularidades o el mal comportamiento, pero una sociedad que pretende construirse, debe hacerlo con todos y para todos.

La crítica destructiva, sin solución, sin matices, no logra un aporte. Avancemos hacia una mejor sociedad.

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