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Editorial

Los días más largos

Cada  vez que tiramos una basura al suelo o la olvidamos en cualquier lugar que visitamos, estamos haciendo mal. Lo que aparece como un descuido es una irresponsabilidad que va quitando vida al planeta.


 Por La Tribuna

Definitivamente, los días de lluvia y frío quedaron en el pasado y, pese al cambio climático, ya podemos decir que falta poco para que comience el verano y, con ello, la llegada de nuestros familiares.

También estamos asistiendo a uno de los privilegios de vivir en la provincia de Biobío, nos referimos a la maduración de nuestros frutos.

Una vez más le manifestamos la suerte que tenemos de habitar en un lugar privilegiado, un verdadero paraíso.

Se hace indispensable, entonces, volver a destacar la importancia del cuidado de nuestro medioambiente como una forma de defender el lugar que nos vio crecer para que nuestros herederos puedan disfrutar de él tal como lo hicimos nosotros.

Hoy es nuestro deber hacernos responsables, por ejemplo, de la limpieza de los lugares turísticos.

Por lo mismo, no debemos dejar nuestra basura en las riberas de los ríos, en los campos o en cualquier lugar, pues eso no sólo habla mal de nosotros, sino que también afecta al planeta.

El cuidado del medioambiente nos permite compartirlo con nuestros visitantes, sobre todo cuando se refiere a la llegada de las vacaciones de todos nuestros seres queridos.

Durante la semana hemos hablado de nuestra responsabilidad para evitar el origen de los incendios forestales. Pues bien, esta es otra buena razón para recordarle que, siendo amigables, limpios y responsables con nuestra naturaleza, también podemos evitar las tragedias.

Vivimos entre prados, montañas, ríos, bosques y otras bellezas, y a veces nos olvidamos de lo afortunado que somos. Podemos decir, sin temor, que en nuestra tierra está la vida.

Cada vez que tiramos una basura al suelo o la olvidamos en cualquier lugar que visitamos, estamos haciendo mal. Lo que aparece como un descuido es una irresponsabilidad que va quitando vida al planeta y con ello estamos acortando las posibilidades de que nuestros herederos puedan disfrutar de nuestros paisajes.

En las 14 comunas que componen Biobío existen miles de lugares poco conocidos y otros sin conocer. También lo hablamos la semana pasada.

En Antuco y San Rosendo se vistieron de fiestas con “Rec en la Montaña” y la “Fiesta de la Carmela”, respectivamente, lo que es un claro ejemplo de la difusión del turismo impulsada desde nuestras autoridades regionales hasta nuestras autoridades locales.

Al ver la preocupación de nuestros gobernantes por cuidar el medioambiente e incentivar el turismo en las comunas, debemos reconocer que, individualmente, sigue siendo nuestra responsabilidad. De voz en voz también se puede transmitir el deseo de ver lo que nosotros vemos a diario. Una vez más, usted, apreciado lector, puede ayudar.

 

Volcanes, valles, cuencas, termas e historia. Definitivamente, somos personas privilegiadas.

Por ahora sabemos que las cosas están recién comenzando para la temporada veraniega 2018. Por lo mismo, hemos decidido recordarle antes cuáles son nuestras responsabilidades como anfitriones del turismo y de nuestras visitas.

No solo nuestros paisajes pueden enamorar a los que nos pasan a ver, pues nuestras historias, nuestra comida y nuestra cultura en general pueden ayudarnos mucho.

Usted, con su amabilidad, también puede conquistar al viajero; de esta forma, esa persona no sólo regresará porque amó nuestra tierra, también lo hará por cómo lo recibimos y, seguramente, llegará con otros, pues, cuando uno es feliz siempre quiere compartir esa felicidad.

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