Economía

Amora Carbajal y el desafío turístico de Biobío: “El turista hoy quiere la experiencia”

De visita en Los Ángeles como expositora de Biobío en una Copa 2026, planteó que el desafío está en profesionalizar la oferta, apostar por la calidad y convertir los atributos del territorio en experiencias capaces de permanecer en la memoria del visitante.

Carbajal expuso el tema: “Innovación y competitividad para destinos turísticos”, una conferencia centrada en tendencias de mercado, innovación de productos turísticos, inteligencia comercial y posicionamiento internacional de los destinos., Diario La Tribuna
Carbajal expuso el tema: “Innovación y competitividad para destinos turísticos”, una conferencia centrada en tendencias de mercado, innovación de productos turísticos, inteligencia comercial y posicionamiento internacional de los destinos. / FUENTE: Diario La Tribuna

Por tercera vez en Los Ángeles, Amora Carbajal Schumacher asegura que cada visita le permite descubrir algo nuevo. La abogada peruana cuenta con más de dos décadas de experiencia vinculada al turismo y al comercio exterior y fue presidenta ejecutiva de la Comisión de Promoción del Perú para la Exportación y el Turismo (PROMPERÚ), además de desempeñar responsabilidades de promoción comercial y turística en distintos mercados internacionales.

El viernes recién pasado llegó nuevamente a la provincia como una de las expositoras internacionales de Biobío en una Copa 2026, Encuentro Internacional de Enoturismo, Gastronomía y Desarrollo Territorial, desarrollado en el recinto Socabío de Los Ángeles con el objetivo de fortalecer el enoturismo, la gastronomía y la identidad vitivinícola regional.

Carbajal fue invitada a abordar "Innovación y competitividad para destinos turísticos", una conferencia centrada en tendencias de mercado, innovación de productos turísticos, inteligencia comercial y posicionamiento internacional de los destinos.

Antes de su exposición conversó con La Tribuna sobre las oportunidades que observa en Biobío. Desde los quesos, mieles y vinos naturales hasta el contacto directo con agricultores, productores y artesanos, su mirada apunta a una idea central: competir turísticamente no significa necesariamente apostar por el lujo tradicional, sino ser capaces de ofrecer algo auténtico, bien hecho y difícil de encontrar en otro lugar.

Esta no es su primera visita a Chile y tampoco a la provincia de Biobío. ¿Qué ha podido conocer del territorio en estas visitas?

-Yo vivo en Perú, tan cerca, y hablamos de los espacios que tiene Chile, que es muy reconocido por los vinos en general, por las Torres del Paine, por toda la nieve que tiene, por Santiago, Concepción también, pero Los Ángeles y Biobío a veces no se conocen tanto. Y tienen tantísima oferta. Cada año vengo y me sorprendo más porque conozco otros sitios y veo los productos que tienen: los quesos, las mieles, además de los vinos naturales.

A partir de ese conocimiento, ¿dónde observa el principal potencial turístico de la provincia de Biobío?

—Primero, el tema de la naturaleza. El turismo hoy en día busca algo diferente, no busca la masa, el turista realmente busca algo diferente, que lo haga sentir especial también.

Creo que aquí se puede conseguir eso. Tienen unos productos que relacionan mucho al productor con el producto. Lo importante hoy es que el turista quiere esa experiencia, conocer toda la trazabilidad de los productos.

Entonces, el turismo ofrece esto: la conexión con el productor, el agricultor, el pescador en otros casos, el artesano en otros; esta vinculación directa. Tenemos que ver el turismo como ese pretexto para hacer y desarrollar todo el territorio, con un turismo bien planificado, un turismo que busque la excelencia. Obviamente, no queremos que nuestros territorios afecten la calidad de vida de las personas por el turismo. Entonces, tenemos que buscar un turismo que realmente cuide. Se habla mucho del soft tourism.

El turista hoy valora mucho esas experiencias de conexión con el terreno, con el territorio, con las personas. Y ahí tenemos que profesionalizar el turismo también.

No porque vayamos a recibir a una persona en una cabaña tiene que estar mal. Eso también hay que diferenciarlo: la excelencia. No necesitas invertir mucho en lujo, pero inviertes en la calidad, en la limpieza, en cómo atiendes. Puede ser muy sencillo el lugar, pero tiene que estar limpio, tiene que saber atender. Tienes que servir el vino en la copa indicada.

Son esos detalles los que el turista realmente valora. No es el lujo de tener todo lo mejor. El lujo también está en los detalles.

Su conferencia en Biobío en una Copa aborda la innovación y competitividad de los destinos turísticos. ¿Cuáles son los principales aspectos que busca transmitir?

—Hoy vamos a hablar sobre la competitividad de los destinos y la innovación. Son temas importantísimos. Hoy todo destino tiene que ser competitivo para poder diferenciarse y la innovación tiene que ir de la mano.

Hay que buscar ser diferente también, no ser igual al resto de la región que está a mi costado. ¿Por qué tengo que venir a Biobío y no me voy a otra región? Eso es lo que tenemos que trabajar.

¿Considera que la provincia de Biobío puede ser competitiva turísticamente?

—Sí, tiene muchísimo potencial. Efectivamente hay cosas que hay que mejorar, pero de todas maneras el potencial es enorme y eso es lo rico, porque hay mucho por hacer.

Creo que hay que desarrollarlo bien y también trabajar en la promoción del destino, pero sabiendo cómo promocionarlo, a qué mercados tengo que ir. Eso creo que tiene mucho valor.

¿Qué importancia tienen encuentros como Biobío en una Copa para avanzar en ese desarrollo?

—Eventos como estos creo que ayudan muchísimo a todos. No solamente que los expositores internacionales vengan y compartan sus experiencias, sino también que los locales compartan sus propias experiencias con los extranjeros. Creo que es un win-win, algo mutuo.

Es importante también porque a veces hay casos que nosotros podemos exponer, pero al final todo el mundo tiene casos parecidos, el turismo es transversal. No solamente como territorio, donde nosotros aquí en Chile compartimos cosas, sino que también en otras partes del mundo tenemos ideas, tenemos desafíos y dolores que pueden ser compartidos. Aprendamos unos de otros.

¿Qué mensaje dejaría a los emprendedores y representantes de la industria turística que participan de este encuentro?

—El turismo, de todas maneras, es un sector que tiene muchísimo potencial. El turista de hoy no es el turista de antes, no es el turista que quiere todo servido, como quizás estaba muy de moda en los años 70 u 80 con el all inclusive. Hoy el turista sí quiere su comodidad, pero quiere la experiencia.

Creo que ahí nos tenemos que enfocar todos: en tener una experiencia diferenciada, en que yo hoy estoy acá en Biobío y estoy probando quizás un vino natural que, cuando regrese a mi país, otra persona no lo ha probado. Entonces, esa es la diferencia que yo llevo.

Creo que ahí nosotros tenemos que buscar esa diferencia como región, como país, como ciudad y como emprendedores. Estamos viendo acá personas que están ofreciendo quesos, miel y otros productos que son únicos, y la forma en que los sirven o cómo te invitan también hace que te quedes con el recuerdo en la mente y puedas compartirlo.  Entonces, la idea al final es que cuando yo regrese a mi casa pueda hablar bien de Biobío y de la experiencia que he tenido.




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