suscríbete al boletín diario

Deportes

Aprende a escoger bien el deporte para un adolescente

La adolescencia es una época de grandes cambios, y el ejercicio será un gran aliado para superarla con éxito. Te damos ideas para elegir el deporte más adecuado a su edad y saber practicarlo con salud.


 Por La Tribuna

24-05-2016_19-18-191-427-1

La calidad de vida de las personas, así como su predisposición a padecer numerosas enfermedades, tiene una clara relación con la práctica habitual o no de ejercicio físico.

El deporte evita la aparición de patologías frecuentes como osteoporosis, hipertensión arterial, obesidad o cardiopatías, por todo ello debería tomarse en serio como un hábito saludable de las etapas más precoces de la vida, como la adolescencia.

 

IDEAS PARA ELEGIR EL DEPORTE ADECUADO EN LA ADOLESCENCIA

A la hora de orientar al adolescente sobre la elección de un deporte o actividad física, hay que tener en cuenta varios aspectos: en primer lugar, las preferencias del adolescente, las cuales tendrán que ser acordes a sus cualidades y a su constitución corporal.

El deporte que elija no debe suponer sacrificios ni sufrimientos, evitando inculcarle el interés de ser el primero siempre, obviando frases como: “la segunda posición es sólo para perdedores”.

El ejercicio físico debe favorecer el desarrollo integral del joven. Si éste se decanta por un deporte especializado (por ejemplo, tenis), hay que complementarlo con otras actividades que compensen los desequilibrios que puedan ocasionarle, siendo la natación un complemento ideal.

Se deben evitar deportes que puedan suponer un riesgo para el adecuado crecimiento y desarrollo de los huesos. La persona tiene que acostumbrarse a hacer siempre un calentamiento inicial del cuerpo antes de desarrollar la actividad, así como la realización de estiramientos al final de cada sesión.

 

CLASIFICACIÓN DE DEPORTES EN FUNCIÓN DEL RIESGO

En esta clasificación la palabra ‘riesgo’ se utiliza sólo desde el punto de vista del crecimiento y desarrollo del cuerpo.

Deportes beneficiosos (sin riesgo): balonmano, baloncesto, natación, patinaje, ciclismo, entre otros.

Deportes con poco riesgo: tenis, judo, esgrima, danza clásica, esquí, equitación, squash, entre otros.

Deportes con riesgo: salto de trampolín y palanca, halterofilia, esquí náutico, rugby y similares.

 

DEPORTES MÁS PRACTICADOS POR ADOLESCENTES

Atletismo: conlleva un ejercicio físico bastante completo, porque se unen la carrera, el salto y los lanzamientos. Su inicio suele estar indicado a partir de los 10 años de edad.

Balonmano y baloncesto: deporte muy recomendado y entretenido, suele empezarse como un juego sobre los siete–ocho años de edad. Cuando se quiere alcanzar un nivel más elevado, se realiza un entrenamiento más regular a partir de los 12 años.

Ciclismo: el entrenamiento de este deporte no tiene que ser fuerte hasta que el cuerpo no esté completamente desarrollado (no antes de los 18 años).

Judo: se puede competir cuando el cuerpo esté totalmente desarrollado. Antes se debería tomar como un juego.

Esquí: en edades tempranas, deberá tener carácter de entretenimiento y diversión. Cuando el cuerpo se desarrolle completamente podrá empezarse un entrenamiento más serio.

Tenis: este ejercicio necesita un complemento, ya que es un deporte asimétrico, en el que se desarrolla mucho más la musculatura de una mitad del cuerpo que la otra. Si se desea un entrenamiento a nivel de competición, a partir de los 12 años habría que entrenar una hora al día.

Fútbol: se debe tomar como un juego siempre antes de los 11 años. Se pueden hacer competiciones infantiles a partir de los 12, con una duración de partido corta, acorde a su edad, un campo de dimensiones más pequeñas y un balón especial. A partir de los 15 años se podría competir de una manera más real.

Natación: no debe realizarse un entrenamiento fuerte e intenso hasta que el niño no tenga el cuerpo totalmente desarrollado.

 

ETAPAS DE LA ADOLESCENCIA

La adolescencia se divide en tres etapas:

Pre-adolescencia: transcurre desde los 8 hasta los 11 años. Los músculos todavía son débiles, pero tienen mucha flexibilidad. Los pre-adolescentes poseen poca concentración mental y una gran movilidad. En esta etapa pasan la mayor parte del tiempo jugando y deben divertirse sin presiones (competiciones).

Segunda etapa: transcurre desde los 11 hasta los 15 años. Desarrollo de los órganos sexuales, cambio en el tono de su voz, entre otros. Necesitan un poco más de intimidad en el hogar. Debido a los cambios físicos que sufren y que no todos se desarrollan al mismo tiempo, tanto en los deportes que elijan como en sus entrenamientos, deben tener una atención personalizada.

Tercera etapa: transcurre desde los 15 hasta los 18 años. Existe una mayor semejanza entre todos los compañeros, porque la mayoría han experimentado los cambios físicos propios de esta etapa llegando al peso y estatura de una persona adulta. En este período, si las condiciones físicas de cada persona lo permiten, se pueden incrementar los entrenamientos, tanto en resistencia como en potencia.

 

Especial Coronavirus

  • Compartir:

opinión

lo más leído

logo-ediciones-anterioes