miércoles 21 de agosto, 2019

noticias por comunas

EDICIÓN IMPRESA

Crónica

Pacientes postrados tienen dentista a domicilio en Los Ángeles

A la totalidad de los pacientes con dependencia severa de la comuna –casi 600 personas- pretende llegar durante 2018 el programa de atención dental integral, exitosa iniciativa que desde este año fue potenciada por la Municipalidad de Los Ángeles y su área de salud para aportar un más completo y valioso servicio a sus usuarias y usuarios.


 Por LEYLA BASCUR

24-06-2018_21-20-181__11.2

Leyla Bascur Contreras

[email protected]

Gracias a la implementación de un móvil para el programa de postrados, se renovó la atención dental implementada por salud municipal en Los Ángeles, la que beneficiará al menos a 600 personas, lo que en la práctica significa que niños, adultos y adultos mayores que no pueden desplazarse por sus propios medios ni ejecutar funciones como alimentarse, vestirse o asearse sin la ayuda de sus cuidadores debido a distintas circunstancias, puedan acceder a esta fundamental prestación.

Así lo indicó la odontóloga Fernanda Berríos, quien sostuvo que “desde enero tenemos un móvil que está 100% disponible para las 44 horas que funciona el programa de postrados. Tenemos un compresor portátil con scaler -que es para realizar limpieza con ultrasonido-, micromotor y turbina para poder realizar todos los procedimientos dentales que se darían en un box dental, pero en el domicilio de los pacientes”.  

Limpiezas, tapaduras, exodoncias e, incluso, prótesis dentales son las principales acciones incorporadas en esta estrategia local, la cual, además, considera las urgencias que puedan suscitarse y, en determinados casos, inclusive la atención a los cuidadores de los pacientes. 

“Las personas que atendemos sienten que esto es una bendición, porque, para ellos, que un dentista llegue a su propia casa para entregarle todo lo que le pueden ofrecer en un consultorio, es un alivio. Todos los usuarios nos han manifestado que para ellos es como un sueño”.

“Personalmente, lo encuentro muy bonito, me encanta trabajar aquí. El equipo está súper consolidado. Pablo (Muñoz) y don Héctor (Medina) son un 7. Nos encanta lo que hacemos, súper comprometidos. Entramos a la casa, siempre tratamos de dar un poco más, no simplemente ir, atender y listo, sino que tratamos de conocer un poco la historia de la gente. De repente hay personas que sólo necesitan conversar y nosotros ahí estamos igual dando asistencia integral, en el fondo”, complementó la odontóloga.

LA SONRISA DE VALENTINA

Literalmente, esta iniciativa ha permitido devolver su sonrisa a cientos de angelinos y angelinas; entre éstas, Valentina Lagos (39). Su padre, Eduardo (73), relató que ella padece una enfermedad muscular, degenerativa e irreversible, desde los 5 años. Su hija mayor, que sufría la misma patología y una depresión asociada a este mal, falleció hace 10 años, un lustro después que su amada esposa, con quien compartió por mucho tiempo la tarea de cuidar a sus descendientes.

Tras su partida, debió hacerse cargo de las 2 hijas y en la actualidad, con orgullo, se pregunta cada noche cómo fue capaz de hacerlo, dada la compleja condición de salud de ambas.      

“Valentina como usted la ve, en la silla no más, siempre. Yo trato de hacerle los movimientos de los dedos especialmente, que no se le recojan mucho porque, como le decía, el diagnóstico es una distrofia muscular progresiva e irreversible, entonces hay que tratar de que no avance tan rápido. Va 3 días a la semana a un colegio camino a Santa Bárbara –colegio La Esperanza-, va lunes, miércoles y viernes. Por ahí se relaja, por decirlo de alguna forma. Va todo el día para allá, yo voy a cooperar también allá, a picar leña, todas esas cosas porque son todos niños con cierto grado de discapacidad”.

Hace algunos meses, Eduardo –a cargo de todas las labores del hogar- tuvo el infortunio de perder la prótesis dental de Valentina. Esto, indicó, afectó de manera importante la autoestima de su hija, quien ya no quería ir a las reuniones de la iglesia que tanto le gustan, por ese motivo. Además, complicó su alimentación, ya que sólo podía darle papillas. Ahora ella está feliz de nuevo, aseguró. 

“Para mí fue algo caído del cielo, era la última esperanza que me quedaba la del consultorio, ya que anduve cotizando en forma particular porque era urgente lo que Valentina necesitaba. Reconozco que yo le perdí los dientes, pero no porque se los haya querido botar, sino que la mente a estas alturas, de repente, le juega vacíos a uno. Y no aparecieron y resulta que los presupuestos que me daban eran más o menos caros y usted sabe que la pensión es miserable la que uno saca, más los $104 mil de Valentina, porque yo soy tutor de ella y me pago por ella también. Así que para mí, como le decía recién, es algo caído del cielo esto, fue como una alternativa, pero como la última ya que me quedaba”.

El costo de la implementación de esta iniciativa bordeó los $25 millones, entre la compra del vehículo y su adecuación; la implementación necesaria –incluido un sillón odontológico portátil- y la maquinaria para efectuar los procedimientos. A esta cifra debe adicionarse el recurso humano, equipo conformado por odontólogo, técnico en enfermería de nivel superior del área dental y el conductor del móvil.


  • Compartir:

opinión

Revise su correo para confirmar
la suscripción
logo-ediciones-anterioes