Crónica Ciudadana

Familia de niño de 11 años fallecido en Cesfam de Alto Biobío pide esclarecer atenciones médicas previas a su muerte

La familia de Daniel Gallina, de Alto Biobío, sostiene que el menor presentó un dolor persistente en una de sus rodillas tras sufrir una caída en el colegio y que, pese a las distintas consultas médicas, su estado terminó agravándose hasta su fallecimiento en el Cesfam de Ralco. El caso se encuentra bajo investigación y sus cercanos aseguran que buscan que se determinen eventuales responsabilidades.

Familia de niño de 11 años fallecido en Cesfam de Alto Biobío pide esclarecer atenciones médicas previas a su muerte, La Tribuna
Familia de niño de 11 años fallecido en Cesfam de Alto Biobío pide esclarecer atenciones médicas previas a su muerte / FUENTE: La Tribuna

La muerte de Daniel Gallina, de solo 11 años, mantiene a su familia buscando respuestas sobre lo ocurrido durante los días previos a su fallecimiento. Sus cercanos aseguran que todo comenzó con una caída ocurrida durante una clase de educación física y que, desde entonces, el menor comenzó a presentar un dolor que se fue intensificando con el paso de los días.

Miriam Beroiza Manquemilla, tía de Daniel, relató a La Tribuna que el accidente habría ocurrido en dependencias de la Escuela G-1183 Callaqui, donde Daniel junto a sus amigos comenzaron a jugar sobre unos troncos que habían caído producto de un temporal. Según su relato, Daniel cayó de rodillas y recibió el impacto principalmente en una de ellas.

"Los niños se pusieron a jugar en unos troncos de pino que habían caído en un temporal y Daniel saltó junto con un compañero, cayó mal y el impacto lo recibió en una de las rodillas", relató Miriam.

Tras regresar a su casa, el menor comenzó a presentar intensos dolores y su familia decidió llevarlo al Cesfam de Ralco para conocer el origen de sus molestias. De acuerdo con los antecedentes entregados por su tía, en las primeras atenciones recibió medicamentos para controlar el dolor y posteriormente se le habría indicado tramadol.

La familia también acudió hasta el Hospital de Santa Bárbara, donde, según su versión, permanecieron varias horas esperando atención sin que finalmente Daniel fuera evaluado como esperaban sus cercanos.

"Llegaron como a las cinco de la tarde y se fueron cerca de las diez de la noche. Fue ingresado, le tomaron los signos vitales y vieron la gravedad de la situación, pero no fue atendido. El papá insistía en que su hijo estaba mal, que había vomitado y que no estaba bien. Finalmente, agotado de verlo así, decidió llevárselo", afirmó.

Ante la persistencia del dolor, la familia optó posteriormente por buscar atención de manera particular en Los Ángeles, donde consiguieron una hora médica y se realizó una resonancia a la rodilla.

Miriam explicó que el examen permitió descartar, dentro de lo evaluado en ese momento, una lesión de mayor gravedad en la zona afectada, por lo que la familia esperaba conocer los resultados con el médico tratante en una consulta que estaba programada para el día siguiente. Sin embargo, Daniel no alcanzó a tener esa revisión.

"Ese día tenía su hora para que revisaran el examen, pero no alcanzamos a mostrárselo. Ya había empezado a tomar el tramadol. Al otro día falleció. No alcanzamos a mostrar la resonancia al médico para que nos diera un diagnóstico", señaló su tía.

El menor regresó posteriormente al Cesfam de Ralco, donde terminó falleciendo. Las circunstancias que rodearon sus últimas atenciones médicas son actualmente materia de investigación, por lo que la familia evita entregar conclusiones anticipadas y espera que sean las indagatorias las que permitan determinar qué ocurrió.

Miriam asegura que, más allá del dolor provocado por la pérdida, la familia decidió hacer público el caso con la intención de que se esclarezca lo ocurrido y que otras personas conozcan sus derechos al momento de acudir a un centro de salud.

"Nosotros estamos pidiendo justicia por nuestro sobrino, por los padres y por la familia en general, pero también por la comuna. Queremos que esto se investigue y que se aclare. No queremos que le pase a nadie más, ya sea un niño, un adulto o cualquier persona que vaya al Cesfam. Queremos una buena atención y que cada persona pueda salir con un diagnóstico que corresponda", sostuvo.

LA FAMILIA BUSCA RESPUESTAS

Tras el fallecimiento de Daniel, sus familiares han sostenido reuniones con distintas autoridades y organismos vinculados al caso. Según explicó Miriam, ya se reunieron con el alcalde de Alto Biobío, además de participar en un encuentro con autoridades del área de salud y el delegado presidencial.

La familia también realizó una velatón en memoria del menor, actividad que, según explicó su tía, tuvo un doble propósito: recordar a Daniel y generar conciencia respecto de la importancia de conocer y exigir los derechos asociados a la atención de salud.

"Es un dolor que nunca vamos a olvidar. La velatón fue para conmemorar la memoria de Dani, pero también para educar y tomar conciencia de todo lo que nos ha tocado vivir como familia. Queremos que la gente esté informada, que exija sus derechos y que no tenga miedo de pedir una buena atención", explicó.

Miriam recalca que la familia quiere que el proceso se desarrolle por las vías correspondientes y que las actividades que realicen públicamente no interfieran con la investigación.

"Queremos pedir justicia, pero de una forma sana. Tampoco queremos perjudicarnos, porque queremos llegar a que esto se aclare y podamos saber realmente qué pasó", señaló.

Mientras la investigación continúa, la familia de Daniel busca mantener viva su memoria y, al mismo tiempo, conseguir respuestas sobre las circunstancias que rodearon sus últimos días.

En paralelo, Diario La Tribuna tomó contacto con la Municipalidad de Alto Biobío con el objetivo de contar con un pronunciamiento de la Dirección Comunal de Salud a cargo del Cesfam de Ralco. Desde la casa edilicia se restaron de entregar una declaración oficial al respecto del caso y aseguraron que existe una investigación vigente sobre el fallecimiento de Daniel.




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