Regístrate Regístrate en nuestro newsletter
Radio San Cristobal 97.5 FM San Cristobal
Diario Papel digital
La Tribuna

Entre la distancia y la incertidumbre: venezolanos en Biobío viven con dolor la tragedia de su país

por Jorge Monares Olivares

La preocupación por familiares, amigos y ciudades afectadas marcó las horas posteriores al terremoto en Venezuela. Desde la provincia de Biobío, cuatro residentes relatan la angustia de seguir la emergencia a miles de kilómetros de distancia.

Contexto / Cedida

Las primeras noticias llegaron por redes sociales y grupos familiares de WhatsApp. En cuestión de minutos, la rutina de la tarde cambió por completo. Mensajes confusos, publicaciones de emergencia y videos que mostraban edificios derrumbados comenzaron a circular sin pausa.

Para cuatro venezolanos residentes en Biobío, la distancia se volvió un lugar incómodo: estar lejos mientras su país intentaba entender la magnitud de la tragedia.

Solo había una necesidad compartida: confirmar que sus familias estuvieran a salvo.

"ME QUEDÉ HELADO AL VER EDIFICIOS DERRUMBADOS"

Héctor Lanz acababa de llegar del trabajo cuando comenzó a revisar las redes sociales. Pensó que era un sismo más, hasta que aparecieron los primeros videos de la destrucción.

"Me quedé helado al ver edificios derrumbados", recuerda.

Aunque sus familiares están a salvo, varios amigos perdieron seres queridos. "Es muy triste, porque prácticamente todos conocemos a alguien que perdió a un familiar en esta tragedia".

Desde Chile admite que la impotencia ha sido lo más difícil de sobrellevar. "Queremos ayudar, pero no podemos hacer mucho. Es una mezcla de dolor, impotencia y mucha tristeza".

Héctor Lanz / Cedida
Héctor Lanz Cedida

"UNA AMIGA PERMANECE DESAPARECIDA"

Betty Savakdjian recibió la noticia mientras trabajaba. Lo primero que hizo fue llamar a su familia y comprobar que todos estaban bien.

Sin embargo, una amiga que vivía en La Guaira permanece desaparecida luego de que el edificio donde residía colapsara.

Quienes han logrado comunicarse con ella describen una emergencia sin precedentes.

"Nunca se había vivido una catástrofe como esta", le dicen.

También le hablan de hospitales colapsados y de rescatistas buscando sobrevivientes entre los escombros.

"Ver rescatar adultos y niños bajo los escombros es un milagro, pero también es profundamente doloroso por la cantidad de personas fallecidas".

Betty Savakdjian  / Cedida
Betty Savakdjian Cedida

"11 AÑOS EN CHILE, PERO CON EL CORAZÓN EN VENEZUELA"

Hace 11 años que Diógenes Oliveri vive en Chile. Cuando conoció la noticia llamó de inmediato a su familia, pero nadie respondía.

La incertidumbre terminó horas después, cuando logró confirmar que todos estaban bien.

Sus familiares le cuentan que el terremoto fue extremadamente fuerte y que el país no estaba preparado para enfrentar una tragedia de esta magnitud. "Uno quisiera estar allá para tender una mano a quienes hoy lo necesitan", afirma.

Pese a la distancia, mantiene la esperanza y pide acompañar con fe y solidaridad a quienes aún esperan noticias de sus familiares.

Diego Oliveri / Cedida
Diego Oliveri Cedida

"UNO QUISIERA ESTAR ALLÁ, AUNQUE FUERA PARA MOVER UNA PIEDRA"

Andreina Carreño conoció la noticia por Instagram, mientras su familia confirmaba por WhatsApp que sus seres queridos en Zulia estaban bien.

La mayor preocupación fue la familia de su esposo en Caracas. Uno de sus primos logró salir del edificio donde vivía antes de que colapsara.

También recibió el testimonio de una amiga que viajó como voluntaria hasta La Guaira, quien le describió hospitales colapsados, dificultades para distribuir ayuda y una realidad mucho más dura que la mostrada en televisión.

"Uno quisiera estar allá, aunque fuera para mover una piedra, preparar comida para los rescatistas o ayudar a las personas afectadas", dice.

Pese al dolor, asegura sentirse orgullosa de la solidaridad del pueblo venezolano y continúa colaborando desde Chile mediante donaciones y campañas de ayuda, convencida de que la distancia no impide tender una mano a quienes hoy más lo necesitan.


Andreina Carreño / Cedida
Andreina Carreño Cedida

Desde Biobío, estos cuatro testimonios reflejan una misma experiencia: la de quienes viven una tragedia a la distancia, atrapados entre la información que llega fragmentada, la angustia por los suyos y la imposibilidad de actuar directamente. Aun así, todos coinciden en algo: la esperanza de que, pese a la destrucción, Venezuela volverá a levantarse con la misma fuerza de su gente.

banner redes
banner redes banner redes banner redes banner redes banner redes

¿Quieres contactarnos? Escríbenos a [email protected]

Contáctanos
EN VIVO

Más visto