Crónica Ciudadana

“Lo perdimos todo”: familia que perdió su hogar en incendio de Villa Las Américas inicia campaña de reconstrucción

Se mantiene una campaña solidaria activa para que la comunidad aporte voluntariamente para la reconstrucción del hogar de la familia angelina.

Lo perdimos todo: la difícil reconstrucción de la familia que perdió su hogar en incendio de Villa Las Américas, La Tribuna
"Lo perdimos todo": la difícil reconstrucción de la familia que perdió su hogar en incendio de Villa Las Américas / FUENTE: La Tribuna

A solo dos días de la emergencia, para María Aguayo, de 59 años, resulta imposible contener las lágrimas al recordar la tarde en que un incendio destruyó el hogar donde vivió durante años junto a su esposo e hija. 

Cada visita al lugar revive las imágenes de aquel dramático momento en que las llamas arrasaron, en pocos minutos, lo que su familia construyó con décadas de esfuerzo, recuerdos y sacrificios familiares.

La emergencia se registró durante la tarde del pasado lunes en una vivienda ubicada en la intersección de Los Quechuas con Los Omaguacas, en la Villa Las Américas. 

El fuego avanzó con tal rapidez que en pocos minutos consumió gran parte de la estructura, obligando a un despliegue de cinco compañías y cerca de 45 voluntarios, que trabajaron durante más de dos horas para controlar la emergencia. 

Cuando las llamas finalmente fueron extinguidas, la vivienda principal había resultado completamente destruida. Pero detrás de las cifras y los reportes de emergencia existe una historia marcada por el miedo, la incertidumbre y la difícil tarea de comenzar nuevamente desde cero.

EL OLOR QUE ANTICIPÓ LA TRAGEDIA 

La tarde del incendio había transcurrido con normalidad. María regresaba de una consulta médica y se encontraba en el primer piso de la vivienda junto a su esposo. Nada parecía advertir lo que estaba por ocurrir.

"Recién había llegado y de repente se cortó la luz. Empecé a revisar qué estaba pasando y sentía un olor como a cable quemado, pero no veía nada extraño", recordó.

La situación cambió abruptamente cuando un vecino irrumpió en el lugar gritando desesperadamente que la casa se estaba incendiando.

"Fue algo impresionante. Yo no entendía qué estaba pasando. Lo único que hice fue tomar a mi perrita y tratar de salir. Me bloqueé completamente, no encontraba la puerta", relató.

Según explicó, el fuego se habría iniciado en el segundo piso de la vivienda, por lo que ni ella ni su esposo alcanzaron a percatarse de las llamas hasta que estas ya se habían propagado por gran parte de la estructura.

"Solamente veía cómo caía el fuego desde arriba. Todo estaba envuelto en llamas. Nunca había vivido algo así", comentó.

PÉRDIDA TOTAL EN CUESTIÓN DE MINUTOS

La construcción del segundo piso, compuesta principalmente por materiales ligeros, favoreció la propagación del fuego. En pocos minutos, la familia observó impotente cómo años de esfuerzo desaparecían frente a sus ojos.

"Se quemó todo. Absolutamente todo. Lo único que se salvó abajo fue un mueble y una mesa. Todo lo demás se perdió", señaló.

Entre las pérdidas se encuentran ropa, electrodomésticos, muebles, documentación personal y una gran cantidad de recuerdos familiares acumulados durante décadas.

"Nos quedamos con lo puesto. Literalmente salimos en pijama", contó. Afortunadamente, ninguno de los integrantes de la familia resultó lesionado.

Su hija no se encontraba en la vivienda al momento de la emergencia, ya que estaba trabajando. María y su esposo lograron abandonar el inmueble antes de que la situación se volviera aún más peligrosa.

"Gracias a Dios no nos pasó nada. Lo material se recupera, pero uno igual siente mucha pena por todo lo que perdió", expresó.

LA SOLIDARIDAD ENTRE LAS CENIZAS

Tras el incendio comenzaron a llegar las primeras muestras de apoyo. Vecinos, familiares, amigos e incluso personas que no conocían a la familia se acercaron para colaborar con ropa, alimentos y distintos artículos de primera necesidad.

"La verdad es que hemos recibido mucho cariño. Hay gente que ni siquiera conozco y que se ha preocupado de preguntarnos cómo estamos", comentó emocionada.

Según explicó María, recibieron cajas con mercadería, camas, colchones y apoyo logístico para enfrentar los primeros días después del siniestro.

Además, personal municipal colaboró en la remoción de escombros mediante maquinaria y camiones tolva, facilitando las labores de limpieza del terreno.

"Se han portado muy bien conmigo. La municipalidad estuvo desde el primer momento ayudándonos y mis vecinos también han sido un apoyo enorme", destacó.

Familiares, hermanos, sobrinos y amigos de su hija también se han sumado a los trabajos para retirar restos de la estructura destruida y dejar el terreno en condiciones para iniciar una futura reconstrucción.

EL SUEÑO DE VOLVER A LEVANTAR SU HOGAR 

Aunque el incendio destruyó gran parte de la vivienda, algunas estructuras del primer piso lograron resistir el fuego.

Por ello, la familia ya piensa en la posibilidad de reconstruir sobre la base existente y recuperar poco a poco el hogar que perdieron.

"Abajo quedaron algunas paredes de cemento. Lo que queremos es volver a construir hacia arriba y recuperar nuestra casa", explicó. Sin embargo, asegura que el desafío económico es enorme.

María reconoce que la necesidad más urgente ya no son los alimentos ni la ropa, sino reunir los recursos necesarios para iniciar la reconstrucción.

"Lo que más anhelo en mi corazón es volver a construir mi casa. Eso es lo más importante para mí en este momento", afirmó.

Por ello, gran parte de las campañas solidarias impulsadas por vecinos y organizaciones comunitarias buscan reunir materiales de construcción y apoyo económico que permitan dar los primeros pasos hacia la recuperación definitiva.

"NADIE ESTÁ LIBRE DE VIVIR ALGO ASÍ"

Mientras recorre el lugar donde hasta hace algunos días estaba su hogar, María intenta aferrarse a la gratitud más que al dolor.

Reconoce que la experiencia fue traumática y que todavía resulta difícil dimensionar todo lo ocurrido. Sin embargo, asegura que las muestras de solidaridad recibidas han sido fundamentales para enfrentar este complejo proceso.

"Estoy muy agradecida de todos. De las personas que nos ayudaron, de quienes estuvieron ahí cuando ocurrió el incendio y de quienes siguen preocupándose por nosotros", manifestó.

También aprovechó de entregar un mensaje a la comunidad. "Tenemos que cuidar nuestros hogares, revisar las instalaciones y estar atentos. Nadie está libre de que ocurra algo así", reflexionó.

"Ha sido muy duro, pero gracias a Dios estamos vivos. Y mientras tengamos vida, vamos a salir adelante", concluyó.




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