Crónica Ciudadana

"Debo más de cinco millones": adulta mayor angelina vende parches en la calle para pagar millonaria deuda de luz y agua

La mujer de 75 años arrastra una deuda millonaria en servicios básicos tras pasar meses fuera de Los Ángeles cuidando a su hijo enfermo. Hoy, con una pensión de 200 mil pesos y graves problemas de salud, vende parchecitos en la calle para sobrevivir y costear sus tratamientos.

“Debo más de cinco millones”: adulta mayor vende parches en la calle para pagar millonaria deuda de luz y agua, La Tribuna
“Debo más de cinco millones”: adulta mayor vende parches en la calle para pagar millonaria deuda de luz y agua / FUENTE: La Tribuna

Con 75 años, problemas de salud y una pensión de apenas 200 mil pesos, Enilda Contreras García pasa sus tardes vendiendo "parches curita" en las calles de Los Ángeles para intentar enfrentar una deuda que supera los cinco millones de pesos entre cuentas de agua y electricidad.

La adulta mayor, vecina de Villa Los Profesores, relató que la deuda comenzó a acumularse durante la pandemia, periodo en que debió trasladarse a Santiago para cuidar a su hijo gravemente enfermo.

"Estuve como siete meses allá cuidándolo y después él falleció", contó emocionada.

Según explicó, durante ese tiempo no pudo cancelar los servicios básicos y, posteriormente, debido a la falta de recursos, las cuentas continuaron aumentando con intereses.

Actualmente mantiene una deuda cercana a los tres millones de pesos en electricidad y otra que llega a los casi dos millones de pesos por agua potable, cifra que —asegura— sigue creciendo mes a mes.

"Después no pude pagar porque no tuve plata", expresó.

Vive sola y enfrenta enfermedades crónicas

Enilda comentó que vive sola y que su único ingreso fijo corresponde a una pensión mensual de 200 mil pesos, dinero que debe destinar a alimentación, medicamentos y gastos básicos.

La mujer padece diabetes y artrosis, enfermedades que han deteriorado considerablemente su movilidad.

"Ya no puedo caminar. Usted me para y se me va el cuerpo", relató.

Debido a su estado de salud, debe comprar constantemente medicamentos y artículos médicos, situación que complica aún más su situación económica.

Hace algunos meses una nieta llegó a vivir con ella, ayudándola principalmente a trasladarse hasta el centro de la ciudad para vender sus productos.

"Es el único ingreso que tengo"

Cada día, Enilda se instala por algunas horas a las afueras de la Galería Colón, al costado del Doggis, vendiendo parchecitos y pequeños artículos para reunir dinero.

"Llego a veces a la una o a las tres de la tarde y estoy dos horas y media o tres horas", explicó.

La adulta mayor aseguró que esta actividad se transformó en su única fuente complementaria de ingresos. "Es el único ingreso que tengo", afirmó.

Pese a las dificultades, indicó que algunas personas y colectiveros la ayudan ocasionalmente con traslados o comida mientras permanece trabajando en la vía pública.




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