Crónica Ciudadana

Histórico descenso de nacimientos en Biobío: crisis de natalidad alcanza 50% en la provincia

En 2025 se registraron 2.095 partos en el Complejo Asistencial "Dr. Víctor Ríos Ruiz", mientras la tasa de fecundidad de la provincia bordea los 0,97 hijos por mujer, muy por debajo del mínimo para el recambio generacional.

Con 1,11 hijos por mujer, la región del Biobío se posiciona entre las zonas con menor tasa de natalidad del país., Freepik
Con 1,11 hijos por mujer, la región del Biobío se posiciona entre las zonas con menor tasa de natalidad del país. / FUENTE: Freepik

La caída en la natalidad en Chile se transformó en una realidad palpable; esta realidad también se aprecia tanto en la provincia de Biobío como la comuna de Los Ángeles, donde las cifras reflejan un descenso sostenido en los últimos años.

De acuerdo con antecedentes del Instituto Nacional de Estadísticas (INE), el año 2025 registró el número de nacimientos más bajo desde que existe registro en el país, consolidando una tendencia que especialistas califican como una de las más críticas a nivel mundial.

Según el INE, se contabilizaron 146.172 nacidos vivos en 2025; esta cifra representa una caída del 5,4% en comparación con 2024.  Con esto, la tendencia indica que para 2050, el 36,5% de la población chilena superará los 60 años y tan solo el 8,4% estará constituido por adolescentes y niños. 

En el caso de la provincia de Biobío, los datos son igualmente preocupantes. Según informó el jefe del Centro de Responsabilidad Indiferenciada de la Mujer del Complejo Asistencial Víctor Ríos Ruiz, Dr. Carlos Álvarez, la tasa de natalidad actual bordea los 0,97 hijos por mujer, muy por debajo del nivel de recambio generacional estimado en 2,6.

"Estamos muy por debajo de esa cifra lo que probablemente va a significar una crisis en el corto o largo plazo", advirtió el especialista.

CAÍDA DEL 50% EN NACIMIENTOS

El descenso se evidencia con mayor claridad al comparar cifras históricas. En 2009, el principal recinto de salud de la provincia registraba 4.648 nacimientos, mientras que en 2025 la cifra cayó a 2.095, lo que representa una disminución cercana al 50% en poco más de una década.

La mayoría de los nacimientos se producen en el Complejo Asistencial de Los Ángeles, seguido por la Clínica Los Andes, mientras que los hospitales de menor tamaño registran apenas alrededor de 30 partos anuales.

En paralelo, la comuna de Los Ángeles también muestra señales claras de esta tendencia. Según datos entregados por la Dirección Comunal de Salud, los ingresos por embarazo en Atención Primaria de Salud han ido en descenso: 1.875 en 2024 frente a 1.694 en 2025.

CAMBIOS EN LA MATERNIDAD

Uno los elementos relevantes en este escenario es el cambio en el perfil de las madres. Según detalló Álvarez, cerca del 50% de los nacimientos se concentran en mujeres entre los 30 y 40 años, mientras que entre un 5% y 6% corresponde a mujeres mayores de 40 años.

En contraste, los embarazos adolescentes han disminuido de forma significativa, lo que es considerado un avance en términos de salud pública.

La directora del Centro de Salud Global Intercultural de la Universidad del Desarrollo, Alexandra Obach, advirtió sobre el profundo impacto que tendrá la baja sostenida de la natalidad en Chile, señalando que el país ya enfrenta una de las crisis más severas a nivel global.

"Estamos con las tasas de natalidad más bajas no solamente a nivel regional de América Latina, sino que a nivel mundial", afirmó, agregando que este escenario impide el recambio generacional y acelera el envejecimiento de la población. En esa línea, explicó que la pirámide poblacional ya presenta una tendencia invertida, fenómeno que se intensificará en los próximos años.

Respecto a las causas de este descenso, Obach indicó que se trata de un fenómeno multifactorial que se arrastra desde hace años, pero que se ha profundizado tras la pandemia.

"Generó cambios en los proyectos de vida de las personas, pero también se suma el aumento del costo de la vida, lo cual hace que tener hijos se sienta como un proyecto cada vez más costoso".

Directora del Centro de Salud Global Intercultural de la Universidad del Desarrollo, Alexandra Obach.

A ello se añade un contexto de incertidumbre económica que dificulta la planificación familiar y limita la proyección de los hogares.

La especialista también relevó el cambio en los roles y aspiraciones de las mujeres como un factor clave en la disminución de la natalidad. "Los proyectos de vida de las mujeres hoy en día ya no pasan simplemente por la maternidad, sino que también buscan una realización en los ámbitos laborales y profesionales", explicó.

Esto ha derivado en una postergación de la maternidad hacia edades más avanzadas, lo que, a su juicio, obliga a adaptar tanto las políticas públicas como el sistema de salud, especialmente en el acceso a tratamientos de fertilidad.

En esa línea, Obach cuestionó la falta de redes de apoyo en el país para la crianza y el cuidado, apuntando a una persistente desigualdad de género. "Tenemos un sistema que sigue responsabilizando a las mujeres del cuidado del hogar, de los hijos y de las personas mayores", afirmó.

Asimismo, subrayó que la ausencia de políticas como una sala cuna universal o sistemas de cuidado accesibles desincentiva la maternidad, especialmente en un contexto donde muchas mujeres son jefas de hogar y sostienen económicamente a sus familias.

IMPACTO EN EL FUTURO

Las consecuencias de este fenómeno van más allá de la disminución de nacimientos. Según los expertos, Chile enfrenta un proceso acelerado de envejecimiento poblacional, con una pirámide demográfica invertida y sin recambio generacional suficiente.

Esto podría tensionar sistemas clave como salud, pensiones y cuidados, además de reducir la población en edad laboral, afectando el crecimiento económico.

El director de la carrera de Obstetricia de la Universidad San Sebastián, Manuel Ortiz Llorens, aseguró a que el fenómeno no ha sido abordado como una prioridad país.

"Si bien existen algunas políticas como subsidio y apoyo a la crianza, no hay todavía una estrategia integral de natalidad en nuestro país. Por tanto, Chile no ha abordado el fenómeno como una prioridad".

Director de la carrera de Obstetricia de la Universidad San Sebastián, Manuel Ortiz Llorens.

En este contexto, enfatizó que el debate se ha intensificado recién en los últimos dos años, sin traducirse aún en medidas estructurales capaces de revertir la tendencia.

El académico explicó que las políticas actuales están orientadas principalmente a la protección social, pero resultan insuficientes frente a un fenómeno de carácter global.

"Más que incentivar directamente la natalidad, las políticas se enfocan en protección social, pero aún son insuficientes para revertir la tendencia, o más que nada contenerla, porque revertirla es muy complejo, dado que es un fenómeno que es global y que los países, más que intentar reducirla, tratan de solamente frenarla, contenerla de alguna manera", afirmó.

Respecto de las causas que han derivado en una disminución en materia de natalidad, Ortiz distingue entre factores estructurales —como condiciones sociales y económicas— y otros de carácter personal, especialmente vinculados al desarrollo de las mujeres.

"La postergación de la maternidad puede ser uno de los factores que más pesa, asociada a una mayor participación laboral femenina", explica, agregando que hoy las decisiones reproductivas están fuertemente condicionadas por la estabilidad económica y los proyectos personales, expresó.

En esa línea, el especialista subrayó que el acceso a la educación superior y los cambios culturales han modificado la forma en que se proyecta la vida familiar. "Hoy en día tener hijos ya no es una decisión automática, sino que tiende a ser cada vez más pensada y condicionada por factores como la estabilidad económica", puntualizó.

Las consecuencias de este escenario, advirtió, ya comienzan a evidenciarse en la estructura poblacional. "La baja natalidad se asocia a un envejecimiento acelerado de la población; esto provoca que se tensionen sistemas claves como el de salud, pensiones, o incluso el cuidado a largo plazo", señaló Ortiz.

Asimismo, agregó que la disminución de niños y jóvenes impactará directamente en la fuerza laboral futura y en el crecimiento económico. "Se espera que Chile reorganice su modelo social para sostener una población más envejecida y con menos nacimientos", indicó.

Frente a este panorama, Ortiz es claro en señalar que no existen soluciones únicas, pero sí lineamientos respaldados por la evidencia internacional. "Lo más efectivo para contener la baja natalidad es generar buenas condiciones para traer niños al mundo: estabilidad laboral, acceso a la vivienda, corresponsabilidad en los cuidados y conciliación entre trabajo y familia", afirma.

En ese sentido, concluye que el desafío no pasa por incentivar directamente la natalidad, sino por eliminar las barreras que enfrentan quienes desean tener hijos. "Más que incentivar, se trata de reducir obstáculos para que las personas puedan formar familia en un contexto de bienestar", sostiene.

Finalmente, el académico advierte que el envejecimiento de la población obligará a repensar no solo las políticas públicas, sino también la planificación urbana. "La sociedad debe adaptarse al envejecimiento, fortaleciendo los sistemas de salud, generando infraestructura accesible y promoviendo entornos inclusivos y sostenibles", concluyó.




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